La nostalgia de Mourinho
Mourinho siente nostalgia por Inglaterra. Mourinho nos prepara sutilmente para su salida, a pesar de lo que diga el Marca y su parafernalia mediática, a pesar de lo que nos venda la directiva blanca. Si Mou no gana nada, se irá. Y es que el técnico luso no se siente a gusto en Madrid, así como gran parte del madridismo tampoco se siente cómodo con Mou. La afición está muy dividida.; a los hechos me remito. Esta caótica situación empezó con la debacle ante el Barcelona. José presumía, exultante, de que gozaba de un gran equipo, de su condición de grandísimo entrenador; Mou polemizaba, lanzando puyas en cada rueda de prensa, como parece ser su estilo. Pero esta fórmula no funciona en el Real Madrid, un club que siempre ha sido envidiado y aplaudido por su juego y sus resultados y no por las formas. Y es que esta política no sirve si no va acompañada de resultados.
Mourinho ha abierto demasiados frentes y, si bien ha sabido sacar partido de algunos jugadores en el campo, no ha gestionado el equipo como se podía esperar de él. Así, los madridistas nos enfrentamos a cuatro posibles clásicos más después de la manita que nos plantaron en el Camp Nou. ¿Miedo? ¿Cómo no tenerlo si el técnico blanco alineó en el último partido a su equipo de gala, el mismo que retornó humillado de Barcelona?
Mourinho ha abierto demasiados frentes y, si bien ha sabido sacar partido de algunos jugadores en el campo, no ha gestionado el equipo como se podía esperar de él
Y por aquí van los tiros. El Real Madrid busca desesperadamente un centrocampista que apoye a Xabi Alonso a partir de la próxima temporada. Busca gastarse el dinero para pagar fuera lo que ya tiene en casa (esto les sonará). Esteban Granero, quien aprovechó su casual oportunidad en El Sardinero para demostrar lo gran jugador que es, fue entrevistado la semana pasada en Real Madrid Televisión. Sus ojos vidriosos no conjugaban con sus palabras: “quiero triunfar en el Madrid, soy madridista, de la cantera y sé que puedo aportar mucho a este equipo”. Pero él sabe perfectamente que si no juega su futuro se oscurecerá por momentos en el club merengue; él lo piensa, aunque no lo diga, porque sus ojos honestos le delatan. ¿Su problema? Florentino Pérez, el artífice de esta situación, ese profeta que nos abandonó en el desierto para volver no se sabe por cuánto tiempo (los socios mandan). Florentino no cree en la cantera. Para él, El Real Madrid es puro marketing, hay que exportarlo y, por ello, hay que renunciar a fomentar lo que se fragua en la casa.
Si Don Santiago Bernabéu, el autor de la frase “hay que conseguir que todo español sea tanto del equipo de su ciudad como del Real Madrid”, levantara la cabeza... Mou se prepara para lo peor, con sus ojeras y su repentina “humildad”. Es consciente de que se avecina la gloria o la peor de las etapas futbolísticas de su vida, así como que la consecución de todos y cada uno de sus posibles éxitos han de pasar por encima del Barcelona, labor harto difícil. Si fracasa, ya lo ha dicho, volverá a Inglaterra y nos olvidará. ¿Y el Madrid? ¿Cuánto tiempo tardará en recuperarse del enésimo proyecto de Florentino Pérez? Los silbidos en los campos de fútbol de España todavía resuenan en mis oídos merengues. El Real Madrid se lleva las tortas, pero los que triunfan en la Liga mientras desprecian España son los otros. ¿Cómo hemos podido caer tan bajo? Con todo y esto, a luchar hasta el final, que la suerte está echada. ¡Hala Madrid!
Paco Bono está en Twitter y en Facebook Más en el blog http://opinomadridista.blogspot.com/
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