Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que www.criterioliberal.com escriba una noticia?

Las Behetrías

24/01/2011 10:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

"Castilla, islote de hombres libres en la Europa feudal... Del siglo IX al XI Castilla fue en verdad el único rincón de occidente europeo donde la mayoría de la población estuvo integrada por pequeños propietarios libres".

España. Un enigma histórico. Claudio Sánchez-Albornoz.

A veces debemos mirar atrás para vernos a nosotros mismos, no porque aceptemos la transmigración de las almas sino porque en lo que nuestros antepasados consiguieron vemos lo que nosotros pretendemos realizar. Es el caso de la libertad individual, de la propiedad y de la representación. Parece mentira, pero ya hubo una sociedad en la que se consiguió plasmar en las instituciones de la época dichos horizontes. Y digo horizontes porque en nuestras sociedades andamos teorizando sobre qué sea una cosa, la libertad, o la otra, la representación. Miremos, pues, atrás y observemos.

En la Europa de después de la caída del Imperio Romano, nace lo que se llama la "sociedad", pues en la sociedad romana lo importante era el Emperador como representante de los dioses en la tierra; pero, una vez que desaparece esa estructura, la sociedad se divide en tres estamentos: los señores feudales, los cuales se consideran los legítimos herederos del poder social; frente a ellos se estructura el poder religioso, que ya no está unido al poder político, y que se plasma en la "cité", lugar donde vive el Obispo con sus sacerdotes; y por último están los ciudadanos normales que viven en la villas o burgos que se estructuran en gremios. Hasta aquí es todo lo que sabemos y estudiamos en clase de historia junto con su desarrollo en el tiempo hasta la época moderna, donde no tenemos muy claro qué perspectiva, de las tres, es la que ha triunfado en nuestra sociedad.

Pero nuestra España también formaba, y forma, parte de Europa, al menos geográficamente; los Visigodos se asientan en la península, pero "inmediatamente" vienen los árabes y surge el deseo de reconquistar la tierra que está "ocupada" por el Islam. Lo suyo es que la estructura que pululaba por Europa se introdujera en España; y así fue en la mayor parte de la España cristiana; pero hubo una porción de "tierra de nadie" o que nadie quería pues estaba en la "frontera" entre el mundo del Islam y el mundo cristiano que fue habitada por "infanzones", por personas que habían sido siervos; y lo hubieran sido si hubieran tenido "señores". Y a la par que no tenían señores, eran propietarios de dichas tierras. Dicha "porción" de tierra estaba en torno al río Duero y se llamaron; cuyo origen están en "bene facere": buen hacer.

La característica, pues, de las behetrías era que estaban formadas por "hombres libres" que eran, a su vez, propietarios de las tierras. Uno de los aspectos fundamentales de la libertad es que se puede "elegir" el destino que se quiere, pues en las behetrías no dependían ni de "señores" ni de "obispos"; es más, ellos "elegían" al señor que querían que los protegiera, pero si no les gustaba inmediatamente elegían a otro.

De esa mínima estructura basada en la libertad de elección, nacen los concejos, que venían a ser como nuestros ayuntamientos; y a medida que se fueron "expandiendo" hacia el sur se fueron "uniendo" varias behetrías hasta crear una estructura representativa en aquel tiempo original: las cortes, las cuales habían elaborado unos "fueros", o leyes, a los cuales tenían que someterse los reyes; es decir, si en cuanto behetría, los "señores" tenían que someterse a lo que decidían los hombres libres de dichas behetrías, en cuanto "cortes", los "reyes" tenían que someterse a dichos fueros que eran igual a nuestra leyes. Esta estructura pasó a América y es la base de cómo en la gran parte de España y de América las leyes eran expresión del sentir de "infanzones" que habían luchado por conseguir una estructura social que respondiese a sus intereses.

Con Carlos V se introduce la estructura "feudal" en España, donde el "señor" ya no es elegido sino que decide sobre los "infanzones"; bien es verdad que hay revueltas de dichos infanzones contra esta nueva estructura que se impone desde la Europa feudal, pero "triunfa" el nuevo Emperador; aunque su triunfo sea como el de Mühlberg. Y con Napoleón se acaba por introducir el "nuevo ciudadano", de carácter religioso, pues no está bien que los infanzones hagan su propia interpretación de la realidad y mucho menos que "piensen" por sí mismos: sólo hay que "sustituir" el nombre de Dios, al que ahora se le llamará "pueblo", y por el que hay que "dar la vida" pues es al que hay que "amar sobre todas las cosas". Este "hombre nuevo", que anuncian los soldados de Napoleón al mundo y que traen en sus mochilas "El Contrato Social" de Rousseau, no es el "infanzón" de Castilla que ha forjado la sociedad española en base a la igualdad, a la libertad y a la representación sino el hombre que "renuncia" a lo que no tiene que es la "propiedad", pues en Europa la propiedad era de los príncipes; y nos dice, ese nuevo "misionero", que el origen de todos los males está en cuando el hombre dice "¡esto es mío!", o sea, en la propiedad que, paradójicamente, él nunca ha poseído.

Así pues, con Carlos V y con Napoleón se introduce en la península la estructura europea de la división en los "tres estamentos", en la cual la que menos cuenta es la del "burgo"; se trasladan a la península las luchas entre el estamento del "señor" contra el estamento "religioso": o sea, las "luchas medievales" entre el poder espiritual y el poder temporal: lo que no hubo, prácticamente, en España durante la llamada Edad Media, lo tenemos ahora en la época actual. Y lo que existió en Castilla durante mucho tiempo, la llamada libertad individual, sin señores ni siervos, y la propiedad como signo de riqueza y de igualdad, es a lo que aspiramos nosotros ahora. ¡Son paradojas de la historia!, o quizás, consecuencia de nuestros desconocimientos. Una cosa sí es cierta: las behetrías existieron y dieron sentido a las personas que las crearon y que las testaron, y en esa estructura vivieron muchas generaciones. "¡Quien tenga oídos para oír, que oiga!"

Antonio Fidalgo

Secretario de Cultura del CDS

Criterio Liberal. Diario de opinión Libre.

Sobre esta noticia

Autor:
www.criterioliberal.com (1594 noticias)
Visitas:
815
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.