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Las emociones no son un juego

26/05/2012 00:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Y nunca lo han sido pero la naturaleza humana llama a que las personas seamos aficionadas y expertas en jugar con las emociones y sentimientos del prójimo. Y más en una sociedad como la actual cuyo ritmo es frenético y parece que no hay tiempo para sensibilizarse con las personas.

Acabamos de entrar en 2012, un año importante porque es un cuello de botella, de una botella llena hasta arriba de situaciones que han llegado a un estado tal de crispación y crisis a todos los niveles, que detectamos que la única salida que tenemos es volver a ser sinceros, dignos y humanos. No podemos vivir más tiempo con la máscara del engaño simplemente porque las personas y las empresas no pueden subsistir más tiempo pendientes de palabras y acciones de cara a la galería que sólo confunden y alargan su agonía.

Este 2012 tiene que ser el año en el que perdamos el miedo de verdad y para ello me gustaría redireccionaros a un muy interesante post que leí a 30 horas de terminar 2011. Este 2012 debe ser el año en que adquiramos verdadera conciencia para dedicar esfuerzos ciertos en ayudar a las personas que están afectadas por algún tipo de discapacidad o que por las circunstancias que sean se encuentran en situación de minusvalía luchando por su calidad de vida.

A los que la discapacidad nos toca muy cerca creemos de corazón que la forma de planificarlo y conseguirlo es centrar nuestros esfuerzos en estas personas de forma expresa, convertirlas en receptoras de ayuda y diseñar y explotar canales para llevarlo a término. A la vez debemos tangenciar toda la parafernalia y circo mediático que se monta sobre el mundo de la discapacidad y sus ayudas, que sabemos que ya no existen o han sido extremamente recortadas, y que sólo sirve para sacar a flote noticias de ámbito social o solidario durante un corto periodo de tiempo para pasar luego al ostracismo mediático.

Y es esencial no perder de vista que los importantes no somos nosotros, ni los medios, ni las Administraciones Públicas o las grandes corporaciones; los importantes son las personas que no pueden ir al instituto por estar pendientes de un trasplante, las que no pueden ir al cine porque no pueden oir la película, las que no pueden ir a comprar a un comercio porque su silla de ruedas no entra, las que no participan de sus personas cercanas porque viven inmersas en ellas mismas o las que una prueba médica ha puesto caducidad a su vida, sólo para citar algunas.

Es por todo ello que no podemos permitirnos el lujo de seguir un año más viendo máscaras, debemos olvidar sin perder tiempo el maquillaje global porque seguirá existiendo y debemos dedicar tiempo a pensar, cuanto menos, qué podemos hacer para ayudar a estas personas. Y si ya sabemos cómo hacerlo, hagámoslo. Recordemos que debemos comprometernos con el uso conjunto de la lógica y las emociones.

Cualquier iniciativa empresarial que se active a nivel de Responsabilidad Social Corporativa es interesante siempre que el origen nazca en la emocionalidad del equipo humano de la empresa lo que no significa que no esté relacionada con el desarrollo empresarial del negocio.

Apelamos sólo al respeto por la dignidad humana reflejada en una acción concreta: certeza de cumplimiento. Es tan simple como ser fiel al compromiso y a la implicación, no alejarse de la coherencia humana, desmaquillarse y actuar. Si decidimos a nivel empresarial ejercer acciones socio-emocionales debemos hacerlo hasta la última consecuencia asegurándonos que los recursos generados cumplen exactamente con el destino humano definido al inicio. Y hay que documentarlo y convertirlo en socialmente significativo y representativo del sentimiendo de las personas de nuestra empresa ya que si actuamos bajo estas premisas no será necesario excederse en potenciar la imagen de la empresa ni engañar a nadie, las personas detectarán fácilmente que nuestra implicación es sincera y así tendremos cumplido nuestro objetivo.

2012, tenemos por delante un año emocional, de cambios humanos pero de restricciones poderosas. Todo ello debe ser un catalizador para que la creatividad y la certeza de acciones reaccionen dando como resultado un producto químico nuevo, potente y fácil de usar: emociones, empresa y socialización.


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Dsignia (4 noticias)
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