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Lino Novás Calvo por Francisco Arias Solís

15/02/2010 22:53 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La voz de un gran cuentista

LINO NOVÁS CALVO

(1903-1983)

Los tres compañeros eran campesinos, de diferentes regiones.

No habían visto un tanque antes de la guerra. Empezaron por la

infantería y formaban una escuadra que llamaron de Los

Copados, porque estuvieron en el repliegue del Este. Al jefe de la

brigada le pidieron, después de Lérida, algunos hombres para los

tanques. Se les pedía hombres seguros, nada más. Se desprendió

de ellos de mala gana. La escuela los hizo tanquistas”.

Lino Novás Calvo. Hora de España.

LA VOZ DE UN GRAN CUENTISTA

Este escritor hispano cubano, brillante novelista e insuperable cuentista, sigue siendo prácticamente desconocido en las literaturas de Cuba y España, en ambos países, todavía no se ha valorado la obra narrativa de Novás en su justa dimensión, pero además fue poeta, dramaturgo, ensayista, crítico literario y periodista. En la actualidad está considerado un renovador de la literatura en lengua española, precursor del realismo mágico y del boom de la literatura latinoamericana.

Lino Novás Calvo nació en la localidad coruñesa de As Grañas do Sor el 24 de septiembre de 1903 y falleció en Nueva York el 24 de mayo de 1983. Hijo natural de María Calvo Rego, costurera. A la edad de seis años le reconoció su padre. En 1912 emigra a Cuba, donde desempeña diversos oficios como carbonero, campesino, pinche de cocina, mozo de limpieza, cortador de caña, traficante de ron, mensajero, portero de hotel, sombrerero, taxista y boxeador. En 1926 residió casi un año en Nueva York. A su regreso a Cuba se dio a conocer como escritor en la Revista de Avance, publicación vanguardista, y consigue un empleo en la librería Minerva. Retornó a España como corresponsal en Madrid de la revista Orbe y colaboró en las principales revistas literarias del momento, tales como, Revista de Occidente, Revista de Estudios Históricos y La Gaceta Literaria y en los diarios de mayor tirada como El Sol, La Voz y el Diario de Madrid. Llegó a ser militante de la Federación Anarquista Ibérica (FAI). Asiduo visitante de la biblioteca del Ateneo madrileño. Fue traductor de Aldous Huxley, Ernest Hemingway, D.H. Lswrence, William Faulkner y Honoré de Balzac. Viajó a Francia y Alemania. Más tarde se trasladó a Barcelona donde prosiguió su labor de traductor. La rebelión militar del general Franco le sorprendió en Asturias, regresando inmediatamente a Madrid para ponerse al lado del bando republicano e incorporarse al Quinto Regimiento, en la brigada de Valentín González “el Campesino”, el comandante más ensalzado y querido por poetas y escritores. Miguel Hernández le dedicaría estos versos: “Yo he de cantar sus proezas / yo he de romper mi garganta / en alabanzas al pueblo / y al hombre de sus entrañas...” Novás colaboró en Ayuda, órgano del Socorro Rojo Internacional y también en Hora de España, revista en la que escribieron los escritores más prestigiosos del momento. Fue reportero en los frentes de Madrid, Valencia y Cataluña. Una acusación infame en una sesión del II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura le puso al borde de fusilamiento. En 1938 contrae matrimonio en Barcelona con María Luz Nieto. “Esta guerra terrible se alarga -escribía Novás Calvo-. Yo sigo donde me mandan, con la esperanza de que la sangre vertida por el pueblo no sea inútil...” Y más tarde, ya en Cuba, escribiría: “Durante la guerra, en la que me vi involucrado en un minuto, tuve la oportunidad de conocer a gente muy valiosa, de intimar con algunos, y estuve muy cerca de nuestro Pablo (de la Torriente Brau). También compartí con Miguel Hernández, de cuya grandeza de alma puedo dar fe. Su muerte me ha conmovido y la veo como otra tragedia más de esa guerra que tantos estragos hizo”. Al finalizar la guerra pudo cruzar los Pirineos y llegar a la capital francesa y, en abril de 1939, a La Habana. Desde allí, colaboró en una de las revistas más importantes del exilio español, Romance, en la que escribieron, entre otros transterrados, Juan Ramón Jiménez, José Bergamín, Rafael Alberti, Jorge Guillén, León Felipe, Luis Cernuda, José Moreno Villa, Emilio Prados, Manuel Altolaguirre y María Zambrano. También colaboró en los periódicos cubanos Hoy e Información y en la revistas Ultra y Bohemia, de esta última llegaría a ser jefe de información. En 1940 se casó con la periodista y publicista Herminia de Portal. Fue profesor de francés de la Escuela Normal de Maestros de La Habana. En 1955 termina sus estudios de francés en la Escuela de Idiomas de la Universidad de la Habana. Tras el triunfo de la Revolución de Fidel Castro, se exilió en Estados Unidos. En 1967 fue nombrado profesor de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Syracuse, en el estado de Nueva York. A partir de 1973 sufrió sucesivas hemorragias cerebrales que le dejaron paralítico y sin posibilidades de hablar. Novás obtuvo los siguientes premios: Premio de cuentos Hernández Catá (1942), Premio Nacional de Literatura(1943) y los premios periodísticos Enrique José Varona (1944) y Eduardo Varela Zequira (1948).

En la actualidad está considerado un renovador de la literatura en lengua española, precursor del realismo mágico y del boom de la literatura latinoamericana

Entre su numerosas obras señalaremos, El negrero. Vida novelada de Pedro Blanco Fernández de Trava (1933), novela fundamental sobre el tema de la esclavitud, la novela corta Un experimento en el Barrio Chino (1936), la obra de teatro Los alzados del cuadrilátero y los libros de cuentos Un dedo encima (1942), La luna nona y otros cuentos (1942), No sé quien soy (1945), Cayo Canas (1946), Los traspatios (1946), El otro cayo (1959) y Maneras de contar (1970).

Su trágica visión de la vida hace que en su obra la presente como un estado de tensión y de lucha permanente. Y como dijo nuestro escritor: “A veces nos engañamos a nosotros mismos para no ver la vida tal como es”.

Francisco Arias Solís

Nuestra sociedad, que en vez de ilustrar a sus miembros, parece que al contrario se complace en tenerlos embrutecidos y esclavizados. (Frase de Fermín Salvochea glosada en el libro: 102 razones para recordar a Salvochea)

Portal de Internautas por la Paz y la Libertad y de Foro Libre.

URL: Http://www.internautasporlapaz.org


Sobre esta noticia

Autor:
Francisco Arias Solis (324 noticias)
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Tipo:
Opinión
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