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Los museos desaparecidos

02/02/2014 19:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La falta de espacio y el cambio de la percepción del público sobre determinadas materias, obliga a los museos a reorganizar determinadas colecciones de fondos expuestos, alguna de ellas almacenadas en sotanos

Hace ya unos cuantos años, en el Museo de Historia Natural de Londres los visitantes podían observar docenas, cientos de especímenes de insectos de todo tipo en el ala del museo dedicada a la entomología. En las enormes salas se mostraban en vitrinas de cristal y madera trabajada por ebanistas En estas vitrinas, uno a uno todos los insectos, clavados con un alfiler en el panel correspondiente y con su etiqueta: nombre en latín y nombre común en cada uno de ellos. Lo mismo se podía ver con los pájaros en su ala correspondiente y con los peces y crustáceos lo mismo también. Si ahora visitáis el museo comprobaréis que de esas colecciones no queda ni rastro. Y lo mismo ha ocurrido en el Museo de Historial Natural de Washington y Nueva York ¿Porqué se han eliminado aquellas colecciones de la vista del público visitante?, ¿A dónde han ido a parar esos enormes expositores?

Las razones por las cuales todas esas colecciones han desaparecido de las zonas públicas de los museos obedecen a tres razones fundamentales, según nuestro punto de vista y que no solo son aplicables a los museos de ciencia natural: cada vez en mayor medida los museos aplican las técnicas museográficas didácticas que sustituyen a la antigua forma de "mostrar" la realidad. Hay colecciones que están muy deterioradas por el paso del tiempo y no queda más remedio que retirarlas ya que el coste de rehabilitación es demasiado grande. Y la tercera razón, es que hay museos que retiran algunas piezas de los expositores porque su visión no es apta para todos los públicos, o pueden llegar a ser ofensivas para determinadas sensibilidades o para todas. En esta categoría de decisión incluimos aquellas piezas que son retiradas por problemas de espacio: surgen nuevas piezas que por su importancia sustituyen a otras menos relevantes.

Es evidente que este expositor se ha retirado de la zona pública del museo para no herir sensibilidades, sobre todo la de los niños, si no están acompañados de un tutor, e incluso con él/ella, se asustarían con casi toda seguridad. Podemos pensar que las nuevas técnicas museográficas de conceptuar los museos son enemigas acérrimas de ese romanticismo tan especial que tenían lo museos de antaño en la forma en la que exhibían sus fondos. Es posible, pero no olvidemos que los museos son instituciones que no solo muestran exposiciones, sino que también son entes que deben enseñar, educar en el conocimiento. Ver cientos de insectos pinchados con un alfiler en realidad no tiene nada de didáctico, es mejor observarlos vivos y en su entorno natural. ¿Cómo se consigue? Pues para eso se han constituido los museos en red, museos que son complementarios para la difusión del conocimiento. Un museo de ciencias naturales puede estar conectado con un zoo, y un museo arqueológico con una cata arqueológica que pueda ser visitada por el público. Son dos ejemplos de otras muchas acciones que sustituyen a un insecto pinchado en un alfiler, podéis creerme. De todas formas, sigue habiendo museos, cada vez menos, que exponen de esa manera todavía, incluso usando frascos de formol para mostrar especímenes incluso de fetos humanos. Creemos que eso a los niños, por hablar de los más pequeños, no solo no les enseña sino que les va a producir rechazo o incluso más de un susto.

Comentar que existen almacenes que mas parecen la casa de los horrores por la naturaleza de lo que guardan que cualquier otra cosa razonable de ser guardada

No podemos ni imaginarnos, que como resultado de estos cambios en la forma de mostrar contenidos museológicos, como crecen y crecen sin parar los museos hacia sus sótanos y almacenes. En algunos casos, con lo que se guarda o preserva fuera de la vista del público se podría dotar de contenidos a dos o tres museos, o incluso más. Los fondos del Museo del Prado, por ejemplo, son inmensos, lo mismo ocurre con los fondos del British Museum y tantos otros de categoría mundial. El Museo Aeroespacial de Washington DC, así com el Imperial War de Londres han tenido que llevar parte de las colecciones a hangares y han tenido que construir nuevos museos. Con suerte, algunos museos organizan visitas muy exclusivas a sus fondos, desgraciadamente no es privilegio de todos como en tantas otras cosas, lástima. Comentar que existen almacenes que mas parecen la casa de los horrores por la naturaleza de lo que guardan que cualquier otra cosa razonable de ser guardada. También existen fondos que por su dimensión no ha sido posible introducirlos en las instalaciones.

Por eso, no siempre son razones de diseño y técnica museográfica las que llevan a eliminar colecciones enteras a los ojos del público. Muchas veces ocurre que el objeto se deteriora con facilidad y no podría soportar determinadas condiciones. Ya vemos lo que ha ocurrido con las pinturas de la cueva de Altamira, un museo natural que no se puede visitar (aun) y que ha requerido preservar las pinturas originales diseñando y construyendo una maravillosa réplica, la neocueva, para poder observar el trabajo de los pintores rupestres. Hay muchos otros casos como es, por ejemplo, la ropa de época incluidos los zapatos, especialmente sensibles al paso del tiempo por guardar mucha humedad, u objetos que ya llegaron a manos de los conservadores del museo muy deteriorados como es el caso de la primera bandera de las barras y estrellas que tuvo que soportar toda una batalla, con fuego incluido. Existen cinco cuadernos que dibujo Van Gogh y que se guardan en el museo de Amsterdam que nunca serán vistos por el ojo público. Lo mismo ocurre con bocetos de Rembrandt, Vermeer, Durero, Da Vinci, Miguel Ángel... En la última exposición que la Fundación March hizo de Paul Klee, tuvieron que atenuar tanto las luces para que no sufrieran los dibujos que la gente se chocaba por falta de visibilidad.

En próximos artículos os hablaremos de otros objetos "escondidos" muy curiosos y os explicaremos las razones por las cuales no pueden mostrarse, algunas de esas razones, en ocasiones, son verdaderamente ridículas.

Podemos pensar que las nuevas técnicas museográficas de conceptuar los museos son enemigas acérrimas de ese romanticismo de los museos de antaño

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Sobre esta noticia

Autor:
Eve Museo (4 noticias)
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