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Los otros catalanes

29/09/2009 12:37 14 Comentarios Lectura: ( palabras)

La verdad nos hará libres (Juan 8:32) que bonitos mensajes nos ofrecen a menudo los evangelios pero, ¿y la mentira?, ¿puede una mentira o una verdad a medias hacernos también libres?

En sociedades en conflicto nacional como sucede en Cataluña, existe un latente descontento por ambas partes, soberanistas enfrentados a federalistas, autonomistas o todo aquello que no huela a nacionalismo, pues de un modo u otro todos tenemos nuestras razones con más o menos fundamentos. Por lo tanto, si existen argumentos veraces para defender posturas y actitudes, no hay razones para lamentarse; precisamente la riqueza de nuestra democracia se basa en la libertad de expresión, siempre y cuando por encima de todo, impere la verdad y el buen juicio.

Desgraciadamente, vivimos en una sociedad politizada por intereses partidistas y cunde el vergonzoso ejemplo que, a falta de apoyo popular, no hay otra forma para conseguir el objetivo que la mentira o la verdad a medias, todo se cuece en un parlamento con cada vez menos apoyo popular y por obra y gracia del Santo Espíritu, se negocia y se aplica lo que sea sin remordimientos. No se salva nadie.

Amplios titulares aparecieron en la prensa escrita sobre el plebiscito soberanista en Arenys de Munt, que si Arenys vota si a la independencia, que si amplia participación popular para el referéndum de Arenys de Munt. ¿Desde cuando un 41% del censo es amplia participación popular? Una cosa es que hagan mucho ruido, que eso lo saben hacer muy bien, otra cosa es tergiversar los hechos. El 59% de los censados, en su mayoría, manifestaron su voluntad popular de otra forma: “no votamos ni participamos en la puesta en escena, porque nos tenéis hartos con vuestras historias de identidad, queremos trabajo, queremos respuestas al mileurismo, a la vivienda anoréxica a precio de Las Vegas, a las necesidades cotidianas y los servicios públicos”. Ha sido una cortina de humo muy efectiva, pero la crisis es mucho más poderosa para dejar de ser noticia y esta historia no ha funcionado como debía, y tal como van las cosas ni funcionará.

El próximo campo de batalla es L’Estatut y el Tribunal Constitucional, un Estatut que los políticos nos han impuesto e intentaron priorizar en boca en todos los catalanes, cuando jamás ha sido un asunto vital ni con el café de la mañana, ni con el cigarrito del mediodía, ni en la merienda; siempre ha sido un asunto manipulado entre ellos y para ellos, lejos de los intereses de la ciudadanía que tenemos otras conversaciones más realistas y dolores de cabeza por resolver.

Mientras tanto, los grandes partidos que polarizan el sistema político español azuzan contra los vientos del catalanismo “insolidario” a su antojo y los catalanes de todos los colores nos vemos enfrentados entre nosotros y al resto de las comunidades dentro de un mismo saco, soberanistas o no, por el hecho de vivir y trabajar en Cataluña. Nos vemos como lo peorcito del panorama social español y como consecuencia casi periódica diría yo, los valencianos mal llamados ‘blaveros’ tan en consonancia con políticas centralistas y anti catalanas, erre que erre con sus boicots a productos catalanes que es igual a tirarse piedras en su propio tejado, aunque no lo quieran entender.

A las buenas, defendemos el derecho a usar y proteger la lengua vernácula y cultura de esta tierra, codo a codo como catalanes de adopción y como hasta la fecha siempre ha sido

Los catalanes castellanohablantes nos sentimos extranjeros en nuestra propia tierra, nos llaman ‘aquests espanyols’ (como si fuera un insulto), y por otro lado nos desprecian cuando salimos fuera, cuando nos tildan de ‘estos catalanes’ (como si fuera otro insulto) y nos sentimos también extranjeros en los pueblos de nuestros padres y abuelos. Esto es lo que se consigue con la política de la mentira, somos carne en tierra de otros.

Es triste para nosotros que nuestros hijos no puedan usar el castellano como lengua vehicular en la escuela o que los impresos, los medios o funcionarios de las instituciones públicas solo existen y se expresan prácticamente en catalán, pese que la Constitución avala ambas lenguas como propias y con los mismos derechos. Pero las escuelas francesas, inglesas, alemanas, incluso alguna japonesa, si pueden hacerlo en sus propios idiomas. Y la prensa se hace eco que hemos perdido participación de estudiantes extranjeros en Cataluña, que se nos van ahora a Salamanca o Madrid, por algo será.

Más de la mitad de los que vivimos en Catalunya, sobre todo Barcelona y su área metropolitana somos castellanohablantes y, a las buenas, defendemos el derecho a usar y proteger la lengua vernácula y cultura de esta tierra, codo a codo como catalanes de adopción y como hasta la fecha siempre ha sido, pero los últimos acontecimientos nos acorralan y en breve le toca el turno a las salas de cine, no habrá que esperar para que presionen a las salas y promotoras con alguna ley que les obligue a proyectar en catalán y en el mejor de los casos, subtitulado en castellano. Hasta la fecha, las proyecciones en catalán no compensan comercialmente, es un hecho comprobado, y ojo que no lo considero un argumento para que no proyecten filmes en uno de nuestros idiomas, es un derecho.

Otra cosa que no se entiende es la política de doble rasero, depende de quien es la ‘víctima’, para muestra un botón: cuando los famosos accidentes mortales en una casa de colonias, apretaron todos los tornillos posibles con normas y titulaciones a las entidades de esplai, escultistas y similares (pese a que las muertes ocurrieron durante una actividad escolar de colonias); sin embargo, frente a la muerte también accidental de una niña ‘anxaneta’ de unos ‘castellers’ (torre humana muy típica de Cataluña), el mínimo atisbo de regular la actividad de alguna forma para evitar funestos desenlaces (con un casco, pongo como ejemplo) provocó un rechazo de las entidades culturales que las promueven y de colofón el silencio de las administraciones locales, la presunta propuesta se quedó en nada. Y durante semanas nos comimos ‘castellers’ por la tele hasta el hartazgo.

¿Por qué no podemos convivir a medias con todo? ¿Por qué no podemos elegir lo que más nos convenga si todos somos iguales? ¿Por qué aprobar la prueba de catalán en la selectividad sigue siendo más o tan difícil como la de matemáticas? ¿Por qué nos sentimos, cada vez más, como los ‘otros’ catalanes?

Los catalanes de todos los colores nos vemos enfrentados entre nosotros y al resto de las comunidades dentro de un mismo saco


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Gilwellian (61 noticias)
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Citizen (30/09/2009)

Me ha gustado tu artículo. Aunque creo que debes haberlo leído, si no lo has hecho te recomiendo el libro "Extranjeros en su país", escrito por Antonio Robles Almeida bajo el seudónimo de Azahara Larra Servet.

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Gilwellian (30/09/2009)

Espresarlo de otra forma es darse de cabezazos contra la pared, así que me tomo mi exposición como un desahogo frente a tanto politiqueo y falsedad.

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Citizen (30/09/2009)

Yo soy otro "impropio". Me explico. Vivo en una Comunidad Autónoma de esas que tienen lengua "propia". Así la califica su Estatuto de Autonomía. Por lo tanto, a sensu contrario, la lengua española debe ser la "impropia" de la Comunidad y los que la hablamos debemos ser "impropios", aunque hablemos una lengua, el castellano-español, que habla y entienden todos los ciudadanos de este país.

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Usuario anónimo (01/10/2009)

Yo os aconsejaría a los tres que miraseis hacia Suiza, un país dónde conviven perfectamente y en buena armonía varias lenguas. Ninguna de ellas sobresale ni intenta hacerse con "el pastel". Ese ejemplo de tolerancia le vendría muy bien a los que, desde siempre, han intentado imponer el castellano.

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Citizen (01/10/2009)

Aquí los únicos que imponen una lengua son las Administraciones que mandan las cartas solo en catalán, olvidando que la mitad de los administrados a los que van dirigidas son castellano parlantes. Por no hablar de la imposición del catalán en los colegios, donde el castellano ha pasado a ser una asignatura de dos o tres horas a la semana. ¿cuándo os daréis cuenta de vuestra intolerancia?

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Citizen (01/10/2009)

Usuario anónimo ¿cuál es el porcentaje de catalanes que habla castellano como lengua habitual? ¿cuál es la lengua utilizada en el parlamento de Cataluña por el 99,99% de sus dipu tados? ¿cuál es la lengua en la que se dan las clases en los colegios públicos y concertados de Cataluña? ¿Les preguntan a los padres en qué lengua, castellano o catalán, quieren que reciban las clases sus hijos?

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Gilwellian (01/10/2009)

Estoy de acuerdo con el anónimo y sobre todo con la solución de la Confederación Helvética; yo no impongo el castellano a nadie, pero tampoco me gusta no tener opción a expresarme en ese idioma y que me llamen de todo por no tener raíces catalanas. Lo peor es, como dije, q te tilden de 'estos españoles' porque yo me he educado en Barcelona y me siento muy de aquí.

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Citizen (01/10/2009)

Lo que se vive en Cataluña es el mundo al revés. Normativas que restringen el uso del castellano en la vida oficial y en la enseñanza. Instrucciones dirigidas a directores y profesores para que el castellano sea cada vez menos utilizado por los niños. TV3 y demás cadenas autonómicas que emite sólo en catalán. Sanciones a los comerciantes que rotulan en castellano ... pero si denuncias todo esto, te acusan de intolerante.

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Vinaches (07/06/2010)

Vivo en Alicante. Siempre hablé valenciano con mi familia. Me parece muy bien que se mantengan las lenguas, pero lo que no entenderé jamás es porqué obligan a nuestros hijos a estudiar una lengua que fuera de la comunidad, no sirve para nada. Un andaluz, por poner un ejemplo, viene a nuestra comunidad, y para trabajar en el funcionariado, necesita saber valenciano. Y la cosa no queda ahí...

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Citizen (07/06/2010)

Vinaches tienes razón, pero además la cosa se agrava cuando ves que en la Comunidad Valenciana el profesorado catalanista es un obstaculo para la introducción del inglés como tercera lengua de enseñanza. Lo consideran un ataque al valenciano y por culpa de su oposición nuestros hijos van a perder competitividad frente a los alumnos de otras Comunidades donde el inglés ya es usado como lengua vehicular en la enseñanza de algunas asignaturas.

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Citizen (07/06/2010)

Lo pudimos ver el año pasado cuando el intento de que EpC se diera en inglés chocó con la oposición de los profesores ideologizados, que prefieren el adoctrinamiento de nuestros hijos antes de preocuparse en solucionar el problema de que despues de años y años de estudiar inglés son incapaces de mantener una conversación con un inglés.

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Vinaches (08/06/2010)

Si Citizen, a eso también me refería yo. Es una lástima que prime la ideología sobre lo que debe ser una educación que beneficie el futuro de nuestros hijos. Quise simplemente comentar la noticia, y sin darme cuenta pulsé en "responder", pero me alegro de haberme equivocado y ver una respuesta tan coherente. Saludos

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Vinaches (07/06/2010)

lo peor es que viene con sus hijos, y a estos en los colegios, de golpe y repente les obligan a estudiar por ejemplo matemáticas o geofrafía en valenciano.Catastrófico. ¿Esto como se come? ¿no vivimos en una democracia?. Pues que cada uno hable la lengua oficial que le de la gana, pero que nadie imponga nada a nadie.

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Vinaches (07/06/2010)

Y otra de las cosas que me parece totalmente indecente, es que con la crisis que estamos pasando, nuestros políticos se permitan gastarse fortunas en interpretes porque no les da la gana hablar en castellano que tambien es una lengua oficial. Creo que hay que mantener las culturas, pero de eso... a rizar el rizo como pretenden, va un mundo. Me encantó el artículo Gilwellian