Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Pirlo De Félix escriba una noticia?

La ludopatía y la cleptomanía narrated by Pirlo de Félix

17/09/2010 20:01 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Pequeña crónica en clave literaria donde trato desde mi punto de vista una enfermedad, una patología, una mala adicción y un poco de mala suerte

La ludopatía y la cleptomanía by Pirlo de Félix

Desde Enero del año 2000, estoy entrando en una casa que no es la mía, su dueño Catalino Rico, esta separado de su mujer desde hace más de cuarenta años, no tiene descendencia, yo le tengo que ayudar a acostarse y también ayudarle a levantarse por la mañana, además en esa casa entra también una mujer a hacerle la compra diaria, lavarle la ropa, y a prepararle el desayuno, la comida y la cena.

Un día rebuscando en un armario del comedor unos papeles de un banco que el señor Catalino me pidió que le buscara, encontré dentro de un cajón un papel escrito a mano donde ponía que era copia de un acta notarial. Había encontrado su testamento, en el venía mi nombre y el de la mujer que le hace la compra, nos dejaba a los dos todo el dinero del banco y varias fincas, además encontré un sobre donde Catalino, guardaba el dinero. Catalino Rico, padece un problema de visión, está prácticamente ciego, y en ese momento pensé que quitarle un billete no le resultaría extraño.

Yo tengo problemas con el dinero, sólo trabajo a media jornada, vigilando un parking gano seis cientos, euros mensuales, y además tengo adicción al juego, en particular a las tragaperras.

Ayer por la mañana me jugué cien euros a las tragaperras, y los perdí todos, por la adicción de echarle monedas a la máquina, sin ton, ni son, es la ludopatía.

Por la noche cuando fui a acostar a Catalino Rico, no lo pude evitar, y me fui al mueble donde guarda el dinero, y sin pensarlo le robé un billete de veinte euros.

-“No se dará cuenta” pensé.

Pasó el día y por la mañana fui a levantar al señor Catalino, de allí me fui a mi plaza de vigilante de parking, hasta por la noche, cuando volví a casa del señor Catalino, para acostarle.

-“Hay ratones en esta casa”

Yo sin saber que contestar, por culpa de mi cleptomanía, y sabiendo claramente de que me estaba hablando, pero por tratar de disimular, le pregunté:

-¿Porqué señor Catalino, dice usted esas cosas?, si hay ratones compraremos veneno y lo esparciremos por la casa.

El señor Catalino, dijo:

-“Hoy es el día de cobro de la mujer que me prepara la comida y le he dado su sobre y ella al contarlo notó que faltaban veinte euros, y no es la primera vez que le ocurre”

Yo resignado pensé:

-“El sobre del cual he robado dos veces no es donde Catalino, guarda su dinero ese sobre es la paga que todas las semanas cobra la mujer que le compra la comida, y le limpia la ropa”.

Me unía una relación muy especial con el señor Catalino, como de abuelo a nieto, pero el poco dinero que gano al mes, más mis dos malditas adicciones, terminaron con nuestra relación.

Catalino me pidió la llave de su casa.

-“Solo has podido ser tu”, me dijo

-“Si me deja le repongo los euros robados, yo no sabía que ese dinero era la paga de la mujer que también le cuida, necesitaba el dinero, pensé que era suyo, y no pude resistirme a coger el billete”.

-No

Dijo el señor Catalino:

-“Ahora has perdido la confianza que tenía depositada en ti ya no hace falta que vengas a levantarme ni a acostarme”.

Hace días que la conciencia no me deja descansar, ni pensar en otra cosa. ¿Me habrá desheredado Catalino Rico?

Como no se ir a otro sitio me marché a un bar y me puse a jugar los veinte euros robados, me salió el premio especial de esa máquina ciento veinte euros, pensé:

-“La herencia de Catalino Rico, era de una renta superior a mil doscientos euros, mensuales mas dos viviendas, hoy tuve suerte y con veinte euros, por los cuales no volveré a entrar en casa del señor Catalino, he sacado de la tragaperras, además se que por el ansia de ganar más todos los meses volveré a jugarme los seis cientos euros, mensuales en este vicio que ha terminado arruinándome”.


Sobre esta noticia

Autor:
Pirlo De Félix (64 noticias)
Visitas:
293
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.