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"¡Mamá! ¿Qué comemos hoy?"

30/11/2012 12:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La crisis de los 30 se acerca para muchos jóvenes españoles. Jóvenes con pocas esperanzas u oportunidades de dejar el nido y volar por ellos mismos. ¿Estaremos haciendo algo mal?

Cada vez son más los jóvenes que ven con poco optimismo la posibilidad de salir de casa de sus padres. Es más, cada vez son más los españoles que habiéndo salido en algún momento de un pasado no muy lejano, ven como por cuestiones de necesidad tienen que volver a esa especie de "casa del terror" de la feria.

¿Y qué podemos hacer? Nuestros padres no tienen más remedio que aceptarnos o en algunos casos cada vez más numerosos re-aceptarnos. Los progenitores suelen tener una actitud ejemplar frente al hecho de recibir a sus hijos de nuevo en casa, pero no podemos exigirles que lo hagan todo bien. Por ese motivo es muy difícil hacerles entender que tienes casi 30 años, que ya no eres un niño del que se tienen que ocupar y preocupar.

"Mamá no tengo ropa limpia" "Hoy no me apetece comerme el pescado" o "Apunta en la lista de la compra papel higiénico" son algunas de las frases que nuestros padres están ya cansados de escuchar

Todo esto, entra en conflicto con nuestro propio ser, nuestro super-yo que quiere la emancipación e independencia completa pero que por falta de medios, trabajo o dinero no lo puede conseguir. Así, queda una gran población de jóvenes españoles a la espera de esa oportunidad que les permita encontrar un trabajo, un precio asequible para alquilar o comprar una vivienda y mientras tanto la resignación de dar explicaciones de a donde vas o de donde vienes.

No haber salido cuando por edad deberías haberlo hecho hace ya algún tiempo, tiene sus problemas y consecuencias pero, haberlo hecho y verte en la obligación de volver es todavía más duro. Comenzar la andadura, vivir emancipado, con independencia e incluso tener planes para algún día de un futuro no muy lejano tener tu propia familia, son cosas comunes entres los "treinta añeros". Algo que podríamos calificar como "normal" pero sin embargo, todas éstas espectativas se terminaron en el momento en que la burbuja inmobiliaria estalló y la crisis económica se coló en cada rincón por pequeño o grande que sea de nuestras vidas.

"¿A dónde vas?" "No llegues tarde" "Tienes la habitación hecha un desastre" o "¿Vienes a comer?" son algunas de esas fráses que molesta escuchar cuando es tu madre quien las profesa


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Autor:
Margim (8 noticias)
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Opinión
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