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8 de Marzo "Día Internacional de la Mujer"

08/03/2013 10:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El 8 de marzo se conmemora el día Internacional de la Mujer. Es el día de la mujer trabajadora, todas, cada una en su puesto es una mujer trabajadora, altruista y avasallante

Cada 8 de marzo se conmemora el día Internacional de la Mujer. No es necesario aclarar que es el día de la mujer trabajadora, porque todas las mujeres del mundo de una u otra forma lo son.

Me enorgullece haber nacido mujer, porque somos quienes gestamos y generamos la vida. Desde muy pequeñas en las diversas sociedades se nos adiestra en la magnífica tarea de ser madres, un instinto natural, que salvo raras excepciones todas las mujeres portamos en nuestro corazón desde que comenzamos a tener nociones de la vida, y de lo que ella representa.

Pero además de madres, estamos llamadas a constituir el “gobierno” de nuestros hogares, con la diferencia de que pocas veces podemos delegar funciones. De ahí que un día nos vemos convertidas en insignes economistas que utilizando políticas extremadamente recortadas intentan desesperadamente llegar a fin de mes. Dentro del partido gobernante también ocupamos puestos de gran relevancia como lo es la educación de nuestros hijos. Con mano dura y corazón acongojado vamos adiestrándolos en la difícil tarea de vivir y crecer.

También ocupamos los arriesgados cargos de seguridad, procurando librar y salir airosas de la diaria batalla, que si nos descuidamos irrumpiría nefastamente en nuestros hogares. Adiestramos a nuestros hijos en la difícil tarea de ser personas morales, éticas, educadas, respetuosas y solidarias, todo ello en la asignatura de educación para la ciudadanía de la cual somos doctor honoris causa. Les enseñamos a ser respetuosos de los derechos humanos y personas honestas y productivas. Esta “maestría” nos supone muchísimos sobresaltos dado que el cauce del rio esta embravecido con rápidos que amenazan con arrastrarnos airadamente en su corriente.

¿Cómo podemos explicarles la caótica realidad en la que viven?. Apenas encender la televisión nos asalta una vorágine de noticias propias de un thriller tan rebuscado como escandaloso, donde pueden ver a personajes de vital importancia que están siendo arrastrados por un alud que no acaba de descolgarse. Pero como además de educadoras ejercemos de abogados y de jueces, intentamos salvar las diferencias para que esta calamitosa realidad no perjudique el futuro en nuestra amurallada ciudad.

Muchas mujeres además hemos viajado en el tiempo para rescatar costumbres que ya se consideraban obsoletas. ¿Cuáles?, por ejemplo hemos reflotado a la modista o costurera que ahora mismo se encarga de reformar y arreglar prendas de ropa que hace poco tiempo atrás botábamos al contenedor pasada la temporada, asimismo retomamos la costumbre de llevar el calzado al “remendero” para que su uso se estire un tiempo más.

Pero cumplimentamos muchos más roles dado que somos las auxiliares de limpieza a tiempo completo, “interinas” que pasan recogiendo calcetines, pantalones, sweaters, etc. Etc. Asimismo ostentamos el honorable título de Chef de nuestra cocina, donde nadie osa intentar arrebatarnos tal galardón. Formamos parte de la sanidad, nos hemos ilustrado en medicina porque somos quienes consolamos, curamos heridas, bajamos fiebres, sanamos con mimos y caricias los dolores de “panza” y curamos las heridas del alma constituyéndonos en psicólogas adiestradas para mitigar las frustraciones o desengaños de nuestros hijos.

Nuestra “republica”, además nos reserva una función aún más importante. Generar ingresos para el buen funcionamiento de todo el sistema económico, político y social de nuestro hogar. Aquí es donde más sacrificios debemos hacer, dado que es necesario conciliar el escaso tiempo que nos queda para que no afecte nuestra vida familiar..

Hay que acabar con costumbres arcaicas y primitivas que posponen a las mujeres humillándolas y doblegándolas al dominio masculino

Cada día corremos una carrera desenfrenada para poder lograr cumplir todos los roles que con mucho altruismo, dignidad y sobretodo amor, desempeñamos. La inmensa diferencia en “nuestra república” es que no somos totalmente valoradas por nuestros méritos personales, ni percibimos una remuneración adecuada a nuestras múltiples funciones.

Lamentablemente por el contrario, las mujeres estamos infravaloradas; en el trabajo difícilmente logremos un status igualitario al que percibe el género masculino, y si por casualidad esto sucediera, seguramente sería el resultado de una contienda cuerpo a cuerpo, sin dar ningún respiro para validar el derecho a la igualdad.

La remuneración o comisión o ganancias devengadas en el hogar son inexistentes, nosotras no recibimos sobres sorpresas que alivien nuestro presupuesto. Las mujeres estamos llevando a cabo la difícil tarea de que nuestras familias sobrevivan, nuestros hijos se eduquen, coman cada día, se vistan, estudien y si fuese posible, lograr que sepan que además de tanto jaleo, existe lo que se denomina “espacio de esparcimiento”. Un merecido desahogo sin el cual el ser humano expiraría, pero que se encuentra en grave peligro de extinción dadas las circunstancias socio-económicas que sobrellevamos. En este espacio se incluye las salidas en familia, vacaciones, cine, teatro, en fin tantas actividades normales o que hasta hace unos años atrás se consideraban normales, pero que actualmente se ven limitadas.

Este día dedicado a la “Mujer” es un merecimiento innato, pero además es un blasón que ostentamos con la frente bien alta porque a pesar de las piedras que obturan nuestro diario vivir seguimos avanzando, sin bajar los brazos, incansables, luchando denodadamente, esforzándonos día a día por el bien de nuestras familias. ¿Qué merecemos mejor trato?. Sí, definitivamente.

Es menester que todas aquellas mujeres que por diversas situaciones de vida, religión o etnia conquisten los mismos derechos. El derecho a la libertad de mente, de cuerpo, de existencia, de elección. Hay que acabar con costumbres arcaicas y primitivas que posponen a las mujeres humillándolas y doblegándolas al dominio masculino.

Es imprescindible acabar con el gran “macho” que para crecerse cree necesario utilizar la violencia, el castigo, los golpes, cuando en realidad sus actos detestables hablan únicamente de un hombre frustrado, inútil e ignorante. Un hombre lleno de complejos que solo encuentra plenitud erigiéndose en amo cuando en realidad es solo un vil cobarde.

Las mujeres más que un día especialmente dedicado “merecemos” mucho más, porque somos la columna vertebral del mundo.

Por todo ello, yo me siento orgullosa, eufórica y satisfecha por ser mujer. ¡¡¡Feliz día a todas las mujeres del mundo!!

...todas aquellas mujeres que por diversas situaciones de vida, religión o etnia deben conquistar los mismos derechos, a la libertad de mente, de cuerpo, de existencia, de elección


Sobre esta noticia

Autor:
Carolina Martin (101 noticias)
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Opinión
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