Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Construyendouna escriba una noticia?

Y fuimos a Micrópolix gracias a Arnidol

03/08/2011 10:56 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

imageComo ya os adelanté hace un par de semanas, Arnidol nos invitó el pasado viernes a Micrópolix, una ciudad en miniatura para los pequeños de la casa.

Así que allá que nos fuimos mi cuñada, mi sobrino, mi Bichito, mi Pequeñín y yo. Llegamos justo cuando empezó a llover y vimos la tormenta mientras esperábamos a los demás convocados. Mamá sin complejos llegó en seguida y compartimos la espera de los demás integrantes del grupo. Tuvimos que esperar un poco más de la cuenta y los peques comenzaron a inquietarse. Aparecieron los primeros lloros y me resultó un pelín complicado atender las necesidades de mis dos hijos, menos mal que vino mi cuñada conmigo.

Cuando ya llegaron todos y entramos a la ciudad, los monitores que nos recibieron eran jóvenes y muy amables. Nos explicaron las normas, aunque mi Bichito no podía participar en nada, ni siquiera la dieron el pasaporte y los eurix iniciales. Una pena, porque mi Bichito es muy colaboradora y estoy segura que hubiera entendido el funcionamiento y hubiera podido hacer alguna cosilla si yo la hubiera acompañado.

Entramos a la ciudad y me pareció muy sorprendente ver todas las actividades relacionadas con los peques. Dimos una vuelta y fuimos descubriendo poco a poco el funcionamiento de las actividades y los horarios de las mismas. Apuntamos a los únicos peques que podían inscribirse en un minicircuito y mientras esperaban a que empezara la actividad, estuvieron jugando en la ludoteca. Aquí mi Bichito se desató, éste era su ambiente. Tirarse en la mini-pisicina de bolas, subirse al tobogán, pintar... mientras su primo y el peque sin complejos recibían su clase de conducción.

Después fuimos al taller de reciclaje y tampoco dejaron pasar a mi Bichito, sólo los dos peques que tenían el pasaporte. Una pena, porque a ella le habría encantado. Mi Bichito no sabía qué hacer, se aburría y no parecía haber nada para ella. Las actividades tenían diferente duración, pero casi todas rondaban los 20 minutos, por lo que mi Bichito se impacientaba y se ponía más nerviosa de lo habitual y eso que ella se adapta bastante bien a todas las situaciones.

Ambas actividades estaban en la planta de arriba, así que cuando terminaron, bajamos a ver las demás. Una discoteca, la policía, los bomberos, un hospital, el ayuntamiento, un ciber, un teatro, una discoteca entre otras, integraban la ciudad. Mientras paseábamos vimos a una monitora que iba a cerrar la puerta y mi sobrino pasó. Se trataba de la oficina de correos postal. Les enseñaban el oficio y después tenían que trabajar y llevar un paquete a su destino. A mi sobrino le sacaban todos los niños más de una cabeza, pero estaba disfrutando muchísimo. Su papá, mi hermano, "reparte cajitas". Cuando salió de allí, mi sobrino iba acompañado del niño más mayor. Fueron al banco, recogieron una cajita y la entregaron a su destino. Mi sobrino estaba encantado, alucinado y estaba tranbajando en lo mismo que su papá, qué mejor realidad para un niño!!! Mi Bichito les acompañó junto a mi cuñada y yo me quedé dando el pecho a mi Pequeñín.

El tiempo pasó enseguida y pronto llegaba la hora del cierre, así que nos pasamos por el local de ensayo. Ya habían cerrado, pero le suplicamos a la chica que nos dejara pasar. Debimos de darle mucha pena y pudimos pasar todos. Allí estaban Mamá sin complejos y su familia y nos sentamos junto a ellos. Mi Bichito pudo participar y escuchó muy atenta a la monitora mientras le enseñaba los instrumentos. Todos tocaron la batería, incluso mi Bichito y entre todos hicimos un concierto. A mi Bichito le tocó el xilófono, que en casa tiene uno, por lo que no le vino de nuevas, a mi sobrino el triángulo, a mi cuñada uno que no recuerdo y a mi el cencerro!!! Me lo daría porque estaba dándole el pecho a mi Pequeñín??? Jajajaja, ni idea, pero nos divertimos un montón.

Al salir de allí nos pasamos por la discoteca y estuvimos todos bailando y moviendo el esqueleto, algo que a mi Bichito y a mi nos encanta y hacemos en cuanto escuchamos algo de música. Mi Pequeñín también entró y estaba maravillado con tanta luz de distinto color, aunque se puso un poquito nervioso. A la salida mi hermano nos estaba esperando y nosotros nos volvimos a casa muy cansados.

Mi conclusión es bastante dispar. El lugar me gusta, el concepto me encanta, pero era demasiado pronto para los peques. Desde luego en mi caso fue muy pesado, porque resultó ser una tarde en la que me dediqué a cargar con mis hijos y ver la frustración de mi Bichito porque no la dejaban entrar a ningún lado. Creo que para niños de 4 años está bien como toma de contacto, dar una vuelta, ver el mecanismo, ganar sus primeros eurix y disfrutar junto a la familia. Pero esto sólo si el más pequeño de los niños tiene esa edad, porque si vas con niños más pequeños lo único que haces es cargar con ellos, porque sus normas son que los menores de 5 años no pueden acceder a casi ninguna actividad y esto frustra mucho a los peques, cuando ven que otros entran y a ellos les cierran la puerta en sus narices. Y cuando ya tienen más edad se lo pasan pipa. Pude ver la cara de los niños cuando les daban los cheques y los cambiaban por eurix, disfrutaban mucho y se divertían y compartían con otros niños.

Estoy segura que volveré, pero dentro de unos años. Aunque antes de irnos nos dijeron que el departamento educativo está estudiando adaptar algunas cosas para los niños más pequeños, pero que todavía habría que esperar...


Sobre esta noticia

Autor:
Construyendouna (486 noticias)
Fuente:
suu-construyendounafamilia.blogspot.com
Visitas:
262
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.