Miguel, Síndrome Down
JAVIER DYSART
En múltiples ocasiones he oído decir que estos niños, de mirada triste, son así, todo ternura, pero hasta que no conoces el profundo concepto de servicio y de amistad que tienen, no eres consciente del don que esconden tras ese rostro sonriente. Solo se que este joven se llama Miguel y tiene 13 años. Desconozco su comportamiento en el entorno familiar y también el aprovechamiento escolar, aunque estoy convencido de que tienen que ser positivos. A Miguel únicamente le conozco de verle participar en algunas de las celebraciones de la parroquia de San José Obrero, del santanderino barrio de Tetuán, oficiadas por Pepe, entrañable sacerdote de voz grave, fumadora, que goza de gran estima entre los parroquianos y vecinos.
Antes, durante y después de las celebraciones, no pasa desapercibido el entusiasmo ilusionado de Miguel en sus ofrecimientos participativos. Es un joven afable y bondadoso. Reparte cariño y simpatía con auténtico derroche. Su predisposición a colaborar es singular. Sus muestras de afecto vencen la indiferencia. Cuando ve aproximarse a una persona mayor, corre veloz en su ayuda, la abre las puertas, la tiende la mano, y la recibe con sonrisa abierta. Miguel es un joven generoso, alegre, simpático, abierto, disciplinado, sensible, atento y exquisitamente cariñoso. Saluda, conversa y ríe sin complejos con niños, jóvenes y adultos. Creo que se siente feliz ayudando a los demás y participando en todo con alma y corazón. Lo hace en la iglesia y lo hará, seguro, también en casa y en el colegio. Miguel es uno de esos seres maravillosos con un don especial.
El perfil morfológico de Miguel, su mirada profunda, y la expresión de humildad en su rostro, delatan que se trata de un niño con Síndrome de Down
El perfil morfológico de Miguel, su mirada profunda, y la expresión de humildad en su rostro, delatan que se trata de un niño con Síndrome de Down. Precisamente esta característica es la que ha centrado mi atención en el joven. Además de ánimos y de atención, estas personas necesitan cariño, mucho cariño, aunque quizás resulte difícil igualarles en los afectos y cariños que ellos reparten. Estas personas no son distintas. Sólo son especiales, entrañables, alegres, sensibles y naturales. Su sinceridad nunca les permite fingir.
Añade tu comentario
Comentarios de Miguel, Síndrome Down
Sobre esta noticia
-
1Marta Torrado, Concejal de Bienestar Social de Valencia inaguró oficialmente el centro de dia para mayores del Cañamelar
-
2Carlos Saura, recocido director español, presente en la 3ra. Muestra de Cine Español 2010
-
3Espiritus
-
4Joakim Soria motiva a jóvenes beisbolistas de México
-
5Los colores de Tlacotalpan
-
6¿Qué te dicen los dibujos de tus hijos? Edwige Antierendira









