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Morosos sin hipoteca

29/07/2009 09:57 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Cada día estamos escuchando noticias de familias que se quedan en la calle por no poder pagar la hipoteca, ya es bastante triste pero…¿qué pasa con los que tienen deudas pero no tienen hipoteca, ni aval, ni propiedad?, ¿alguien se acuerda de ellos?

Empezó hace unos cuatro o cinco años, cualquier individuo con una nómina, independientemente de si tenía contrato fijo o temporal, podía conseguir un crédito de hasta 3000 € aproximadamente, podía comprar electrodomésticos, coches o muebles a plazos y la compra de dicho aparato llevaba incorporada su consabida tarjeta de crédito, que le permitía redisponer de las cuotas pagadas y de la cual podía pedir amplíaciones de crédito que a veces le eran concedidas.

Hasta aquí más o menos correcto, el problema venía cuando, por algún motivo, necesitabas un poco más de dinero del que te ofrecían, ya no recurrías como antes al adelanto en el trabajo o al préstamo del amigo de “te lo devolveré cuando cobre”, recurrías a tus tarjetas, así no tenías que dar explicaciones a nadie.Después las amplíaciones de crédito no llegaban cuando tú las necesitabas, llegaban cuando estabas tan ahogado que con ellas sólo podías pagar las cuotas mensuales de esos pequeños créditos y tarjetas que se habían ido acumulando y creciendo como malas hierbas.

Pero claro, siempre tenías la esperanza de la reagrupación de créditos y al llegar a un punto en el cual las cuotas mensuales empezaban a ser insostenibles pensabas: “Renuncio a todos los créditos y tarjetas con disponibilidad y me voy a una sola entidad financiera que me lo agrupe todo, así pagaré menos cada mes”.Tu razonamiento era simple, si con tu nómina te habían prestado todas esas cantidades y pagabas una cantidad “x” cada mes que superaba la mitad de tu sueldo, con la misma nómina te lo podían prestar todo y pagar la mitad o menos.

Y lo que parecía sencillo se convierte en un calvario y en una serie de desprecios por parte de todas las entidades financieras, de las que eres cliente y de las que no lo eres, ni tu propio banco, donde cada mes cobras la nómina, quiere saber nada de ti si no tienes una propiedad o un aval. Llegas a la conclusión de que tendrías más oportunidades si estuvieras ahogado por una superhipoteca que con la ridícula cantidad que debes, que en principio no supera los 25000 euros.

Y llega un momento en que ya no vives, cada mes vacías todas tus tarjetas y disponibles de crédito, los cuales ingresas en tu propia cuenta para que todos puedan cobrar..

En cuanto al aval, ¿quién encuentra a alguien dispuesto a avalarle?. La familia, quien más quien menos, tiene una sola casa, a menudo ya hipotecada, que le ha costado sudores y lágrimas y no la va a exponer por los cuatro cuartos que tu debes; y los amigos menos.No te queda otra que seguir aceptando las pequeñas ampliaciones de crédito que te van ofreciendo las entidades de las cuales ya eres cliente, pero ahora ya no ves un duro, perdón un euro, esas ampliaciones sólo sirven para pagarles de nuevo cada mes.

Tú no te rindes y sigues intentándolo: rebaja de cuotas, agrupación de créditos, pero siempre chocas contra un muro, luego viene la crisis y ya ni te cuento: Los bancos no tienen dinero para prestar, ¿que habrán hecho con todas esas cuotas que les has pagado religiosamente?, ah! pero si tienes un aval o una hipoteca…¿Qué harán con tanto ladrillo si cada vez es más difícil conseguir crédito para comprarlo.

Y llega un momento en que ya no vives, cada mes vacías todas tus tarjetas y disponibles de crédito, los cuales ingresas en tu propia cuenta para que todos puedan cobrar, al final estás pagando el doble de lo que ganas y no te queda más que una mísera cantidad para pasar el mes. Y es entonces cuando decides pasarte al bando de los morosos, dejar de pagar las cuotas y dejar que las llamadas amenazadoras de las entidades financieras lluevan sobre tu cabeza hasta que dejas de responder. ¿Qué te puede pasar?, ¿qué te embarguen la nómina?, ¡Si ya la tienes embargada, y encima tienes que añadir dinero!.

Es una lástima que el gobierno y las entidades bancarias no pongan remedio a esta situación. Toda esta pobre gente que no quiere ser morosa, y me incluyo entre ellos, pagaríamos gustosamente un solo crédito con un alto interés a cambio de alguien que nos prestara el dinero suficiente para salir de este calvario; y cumpliríamos con los pagos, ténganlo por seguro.


Sobre esta noticia

Autor:
Maria Gallart (7 noticias)
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517
Tipo:
Opinión
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Distribución gratuita
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