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Odio la fábrica por Pirlo de Félix

30/06/2009 08:38 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El narrador de este relato Pirlo de Félix describe la angustía por trabajar en una fábrica de su localidad

El 11 de Septiembre 2001 se cumplirán cuatro años de mi primera experiencia con la vida laboral. El daño psíquico que me produjo aquella experiencia es comparable al choque brutal de los dos aviones contra los rascacielos de Nueva York.

Aquella mañana me levanté demasiado temprano, las seis, una hora a la que yo no estaba acostumbrado, cogí el coche y salí de madrugada, hacia la fábrica de color y esmaltes, para el azulejo, que hay cerca de la ciudad donde vivo.

Llegué que aún no eran las siete, me presenté al encargado de personal y le dije mi nombre, él me dio un pantalón y una chaqueta con cremallera color azul oscuro. Me cambié allí mismo, luego me acompañó a mi puesto de trabajo. Dí el relevo a otro, que había pasado allí la noche llenando una cazuela de barro con polvos de color, y en su puesto me puse yo. Allí mismo me dieron una mascarilla y unos guantes, me explicaron lo que debía hacer, llenar las cazuelas de polvo de color y empujarlas hacia una cinta transportadora que las llevaba al horno, donde pasaban de polvos a frita, necesaria en el mundo del azulejo; para darle el color, brillo y resistencia a la cerámica.

Sólo habían pasado diez minutos cuando me llegó la depresión, no me encontraba bien moralmente, había demasiado polvo en el ambiente, polución que salía del horno, ruidos. Sé que empezaba a pensar solamente para la fábrica.

Todo el día estaré aquí, mañana volveré aquí, cuando salga de la fábrica; seguiré pensando en ella, me cambiarán el turno y después de comer volveré aquí, habrán noches que no dormiré porque estaré aquí, llenado vasijas de barro, con polvo de colores; para hacer frita, no volveré a vivir.

No volveré a reír, no volveré a correr, nunca más saldré de aquí y pensar que cuando era más joven cuando creía que todo era más fácil, que ganaría dinero trabajando de cualquier cosa, en cualquier sitio.

Todo lo que pensaba o no me servía o aún me hundía más, creo que aquí dentro te matas, me dije, al que no conoce otra cosa, puede que ese puesto, le parezca, un simple puesto de trabajo, pero para el que vive con la vida es lo más parecido al infierno Dicen los demás que el dinero no da la felicidad; es normal cuanto has de cobrar por dar tu vida a la fábrica, una persona que ama la vida; el infierno lo encuentra allí, en el todo los días lo mismo y el de aquí no voy a salir. A las ocho de la mañana no pude más y me fui al encargado.

-¡Me voy! Le dije, no aguanto un minuto más aquí, me quité el pantalón y la chaqueta y se la devolví. Cuando salí de la fábrica, me tumbé en el suelo y me dije: no he fracasado. Sé que aún queda la explicación a mis padres, de porque he salido tan pronto de la fábrica. Pero he salido de aquí y no volveré.

Empezaba a salir el sol, el aire de la mañana me ayudaba a respirar. Cuando me senté en mi coche, de golpe, me pasó todo.

-Ya sé quien eres; fábrica, cuando he pasado otras veces te he visto, bien pintada, con letreros bien dibujados, limpia, parecía que tu producías sola, pero no ¡que vá! Tú vives del hombre, eres el parásito numero uno, de todo ser humano, el que entra tiene que darte la vida, me hubieras quitado mi juventud, mi presente y mi pasado, y el futuro, habrías acabado atormentándome la existencia, me hubieras hecho polvo a mí y luego me habrías metido en el horno.

Sé que me pasó, el hombre tiene que tener por estado natural un proceso de frustración, lo entendí luego, no podía seguir viviendo ese proceso dentro de aquella fábrica.

Pese a saber que me ocurre, no puedo explicarlo con palabras, a mis padres. En la vida del ser humano hay cosas que ocurren y que no siempre las comprendes. Tengo suerte, si hubiera necesitado el dinero, con mi vida hubiera pagado, todos los meses y días del año y no hubiera salido de aquel ataúd.


Sobre esta noticia

Autor:
Pirlo De Félix (64 noticias)
Visitas:
503
Tipo:
Suceso
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Distribución gratuita
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