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Ons, la isla de la eterna juventud

24/08/2009 23:39 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Me embarqué para ir al encuentro de mi misma, un lugar único en mi experiencia de vida, testigo mudo, escenario de las más fuerte de las emociones..

Me embarqué en una lancha de dos pisos llena de veraneantes con camisetas de tirantes y conversaciones de móvil. Chicos y chicas jóvenes, seguros de sí mismos. Matrimonios cumpliendo el ritual del veraneo para llegar y contar. Eso de poner los dientes largos a los vecinos, ya sabeis, mola. El papanatismo patrio. Me atrevería a decir que en cuanto lleguen a sus lugares de orígen, harán lo que sea para decir bien alto que han estado de vacaciones en tal o cual sitio. A lo mejor tambien hay quien se atreva a decir que han ido en un crucero. Pero la realidad es otra, como siempre. Por mi parte, la única realidad es la que llevaba dentro. Mucho más que un viaje en crucero. Muchísimo más. Otra tarde. Otro verano. Otro momento de mi vida. Necesitaba estar sola. Fue muy curioso que haya tenido que convencer a mis amigos de que me encontraba perfectamente bien. No, gracias. No quiero que me acompañéis. En serio. Estoy suplicando un poco de intimidad con mis recuerdos. A punto estuvieron de hacerme perder el barco, los muy idiotas. Todo por mi bien y con buenísima intención. ¡Por favor, dejadme en paz! Si sigo en tierra un minuto más me ahogo por falta de espacio. A la gente en general le cuesta comprender que otra persona quiera estar sola. En realidad no es que deseara la soledad, sino otra compañía. Lo que sería una grosería por mi parte expresar en voz alta. Necesitaba hacer una visita a mis recuerdos. Tener una larga charla conmigo misma. Buscar por enésima vez el por qué de las cosas. Dialogar con aquel paisaje que me alteraba los sentidos, envolviéndome toda, como si le hubiera provocado. Hundir mis pies hasta los tobillos en la arena de la calita, sumergirme en el agua y mirar, tan claro, que podría dejar caer un anillo y verlo bajar hasta el fondo, como aquella vez...Y esa mezcla de agua, sal y verde, a la vez. Inconfundible. No se puede explicar. Hay que vivirlo.

Si sigo en tierra un minuto más me ahogo por falta de espacio..


Sobre esta noticia

Autor:
Perseida (1 noticias)
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Tipo:
Reportaje
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