Orientaciones y sentidos
Todas las personas nos solemos cuestionar cuál es el sentido de nuestra vida o el de la humanidad en sí, o el porqué de todo lo que existe (salvo que seas un autista que te da todo igual o seas un fanático soberbio). Supongo que a la mayoría nos pasó en la adolescencia, donde al poder abstraer y ver todo de otra manera, comenzamos a darnos cuenta que existimos en este universo gigantesco que no tiene piedad de nosotros al hacernos conscientes que somos algo y a la vez nada en él.
"Estar consciente es un tormento" dice una canción que conozco, y es muy cierto a veces. Dudamos de quiénes somos, qué somos, a dónde vamos, de dónde venimos, de qué está hecho el mundo y demás cuestiones que no tienen una respuesta muy sencilla. Todos para evitar no desesperarnos o ser unos infelices durante toda nuestra existencia consciente, tendemos a usar distintas vías u opciones para aliviar nuestras tensiones ¿Cuáles? Bueno, varían, y van desde aturdirse con música hasta filosofar, charlar con los demás para encontrar una base en común sobre la cual sostenernos de pie aunque sea por un rato o dormirnos con drogas, esquivar cuestiones que nos obligan a elevarnos de nuestra vida cotidiana, callar o insultar al que hace dudar, refugiarnos la rutina, tener un credo, defender ciertos valores, etc. etc. etc.
Es por esta razón que muchas personas son reacias a dejar de lado sus creencias o valores. ¿Qué si de repente lo que usaron como guía o sentido para avanzar en la vida es una mentira o no permite obtener o alcanzar lo esperado o prometido? La persona va a sentirse patética, con tiempo desperdiciado y confundida, muy confundida, a tal punto de quizá sentirse frágil y débil ante un universo que puede pisotearla en cuestión de segundos y aún así dejarla con vida existiendo.
Es como si a un rey se le viniera abajo su imperio, como si a un artesano le destruyeran una obra a la que estuvo años dedicándole su trabajo y esfuerzo, y es como si de repente a uno lo despojaran de su nombre o su rostro. Es una desestructuración, un quiebre, una crisis y un cambio que realmente sufrimos.
Nos descolocamos y quedamos atónitos al preguntarnos el porqué, cómo, dónde y cuándo de las cosas. Todos tenemos una forma de ver el mundo, y por tanto de actuar y sentir respecto a él, al igual que sobre nosotros mismos y los demás, solamente que a veces estamos tan acostumbrados que no nos damos cuenta, o justamente, no hemos revisado esas significaciones ya sea por temor o por falta de necesidad (u otros motivos).
Las personas quedan realmente tildadas o paralizadas al reveer sus vínculos con una persona, al pensar si eligió el trabajo correcto, si está casada con la persona que cree la indicada, al preguntarse quién es más allá de su nombre, al darse cuenta que el universo es generoso con nosotros y sigue dándonos una constancia que podría acabarse en un instante con nuestra inexistencia, ¿y esto por qué? Porque todo de repente nos parece desconocido, extraño, nos da vértigo, nos sorprende. ¿Esto siempre es malo? Para nada, algunos se alegran de darse cuenta que existen, otros maduran tomando conciencia sobre ellos, los demás y todo lo que les rodea, aunque obviamente hay personas que se sienten nada y hasta creen que la vida por ejemplo no tiene sentido.
¿Cuál es el sentido de la vida? Bueno, depende de cada persona, tanto porque pueda descubrirse, o tanto porque se pueda crear supongo. Personalmente creo que uno puede darle más de un sentido a su vida, con metas y objetivos que uno se propone, con una utopía que no se deja alcanzar y que avanza huyendo de nosotros, pero que al mismo tiempo nos hace caminar. De hecho, muchas cosas se disfrutan mientras se intentan alcanzar, completar o realizar más que cuando se finalizan o concretan, ¿no? Si tuviéramos todo, si todo ya fuera, si nos rodeara lo acabado o finalizado, ¿con qué nos entretendríamos? ¿qué cosa ocuparía nuestro tiempo? ¿qué nos haría falta realizar? La verdad no tendría mucho chiste mirar el techo sin nada que hacer.
Si el sentido de tu vida es bien claro o al menos aspirás a él, ¡intentalo! No quiero sonar a esos libros de auto-ayuda que para mí son porquería como ya he dicho, pero es la verdad: para realizar algo, hay que estar motivado, hay que tener una estimulación propia, un motivo, un propósito, un fin a alcanzar, y eso se puede por uno mismo, aunque quizá a veces necesitemos una ayudita externa. Ahora, si te creés un inútil, una porquería, y que encima tenés mala suerte y que sos feo te tengo una mala noticia: no vas a llegar a nada y las cosas no caen del cielo, salvo que así lo veas porque creas en fuerzas cósmicas equilibrantes, pero quedate esperando, a ver cuánto avanzás.
No voy a afirmar que a veces parece que las cosas que hacemos, sentimos y pensamos respecto a nuestras orientaciones y significaciones de las cosas de la vida son siempre firmes y claras: de hecho muchas veces dudamos de lo que creemos, significamos, hacemos y demás, pero siempre vamos a tener alguna convicción interna de que al menos alguuuna cosa por ahí vale la pena, por más insignificante o tonta que parezca. Y significamos TODO: desde un vaso de agua hasta las estrellas que vemos en el cielo nocturno.
Ahora, si el sentido de tu vida por ejemplo es una persona en particular, tu profesión o tu rutina: preocupate, y MUCHO, porque reducir todo a una cosa, apostar todas tus fichas a esa sola cosa, es una jugada arriesgada donde podés perder todo, ya que si cambia o la perdés de alguna forma, chau: te querés morir, y tiene todo el sentido del mundo que quieras hacerlo o que al menos así lo sientas. Y así surgen las críticas: los caminos que nosotros tomamos, de cuáles nos desviamos y cuáles ni siquiera comenzamos a recorrer.
¿Qué se hace? Se revisan las cosas que uno valora de manera quizá exagerada o compulsiva, ¿para qué? Para cambiar uno, porque si cambiamos nuestras creencias y valoraciones (no digo que no cueste ni digo que sea instantáneo), afectamos a nuestros sentimientos, pensamientos y acciones. Y así, en lugar de dar vueltas en un desierto muertos de sed, dolor, hambre y/o cualquier sensación desagradable que quieras agregarle a esa lista imaginaria, podrías avanzar hacia una dirección, quizá sin saber a dónde llegues realmente, pero al menos darías cada paso de manera firme, dudando menos, y al menos jugándotela por una nueva dirección que a algún lado te va a llevar, salvo que quieras caer presa de buitres que te van a comer cuando te mueras (?).
¿Conclusión? Todos estamos en un desierto gigante, hasta quizá a veces crucemos a algunas personas que nos van a acompañar o de lejos veamos a otras yendo hacia distintas direcciones. Algunas quizá tengan una brújula, otras un mapa, y otras unas buenas raciones de agua, ¡o todo o nada de eso! Pero al fin y al cabo, todos estamos hallando nuestro lugar y nuestro destino en este enorme lugar que es la vida.
Añade tu comentario
Comentarios de Orientaciones y sentidos
Sobre esta noticia
Autor: Carlosneu (35 noticias)
Fuente: itinerariodepensamientos.blogspot.com
Visitas de esta noticia: 192
Tipo: Reportaje
Esta noticia se publica con licencia: Distribución gratuita









