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El Palau recupera y recrea por 1ª vez las Danzas del Corpus Christi que se bailaban en la iglesia en

31/05/2010 14:06 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El Palau de la Música de Valencia recupera y recrea por primera vez los manuscritos originales de las 33 Danzas del Corpus, compuestas por Juan Bautista Comes en 1609, y que se encuentran en el archivo del Colegio de Corpus Christi, comúnmente conocido en Valencia como 'El Patriarca'. En total, 30 músicos y cantantes y 10 niños del Conservatorio Profesional de Danza de Valencia evocarán la música y los bailes que se interpretaban en la iglesia en el siglo XVII.

El espectáculo, que se estrenará en la Sala Iturbi del Palau el próximo viernes 4 de junio a las 19.30 horas, ofrecerá una también una función en la Iglesia del Patriarca el 10 de junio, tal y como se hacía en la época, según anunciaron hoy la presidenta del auditorio valenciano Mayrén Beneyto, y el director musical y artístico de Capella Saetabis, Rodrigo Madrid, responsable de este grupo interdisciplinar, cuyo objetivo es la recuperación del patrimonio musical valenciano desconocido o ignorado, anterior al año 1800.

Asimismo se recreará el vestuario de la época y los bailes, basados en la información escrita sobre el arte del danzado de esta época, tanto de Italia como de España, y las Danzas quedarán incorporadas a la fiesta del Corpus Christi, que este año contará con su "mejor" celebración gracias a este montaje, garantizó Beneyto.

Para la presidenta del Palau, se ha rescatado "un tesoro maravilloso" de la tradición valenciana, tras una investigación "seria" que hará al público "volver a aquello que en su momento fue".

En este sentido, el director de Capella Saetabis que esta recreación de las Danzas del Corpus es la culminación de cinco años de investigación a partir de los manuscritos que se guardaban en el Colegio del Corpus Christi con la música que se bailaba en la iglesia entre 1609 y 1816. Desde entonces y hasta ahora, no se había vuelto a interpretar.

Lo "más complicado" ha sido reconstruir la parte coreográfica, pues la danza que tantos fieles atraía a la iglesia, fue prohibida expresamente por el patriarca San Juan de Ribera a su muerte en 1611. A pesar de ello, se siguieron bailando hasta 1816, pero se eliminó cualquier referencia en alusión al modo de bailar.

Así, el espectáculo se basa en tratados italianos y españoles del siglo XVII sobre la danza de la época, teniendo en cuenta el lugar para la que fue creada, la iglesia, explicó Rodrigo Madrid. Lo mismo courre con el vestuario, diseñado por Victoria Liceras, que investigó para coser la ropa de gala que se utilizaba en lugares sagrados "lo más fiel posible" a la época aunque con "ciertas concesiones a la comodidad del siglo XXI".

Liceras tuvo mucho cuidado con "hacer los trajes de los niños sin ser acusados de plagio", dado que en Sevilla también bailan en la Catedral otras piezas.

PROGRAMA

El programa que se interpretará en el Palau el próximo viernes arrancará con el Tiento 5º tono de batalla del maestro Mosén Joan Cabanilles, ejemplo de aquéllas obras del género que citan o imitan toques militares de trompetas y clarines a menudo utilizadas para comenzar las celebraciones sacras.

También en esta primera parte del concierto se incluirán tres villancicos dedicados al Santísimo Sacramento del compositor más importante del barroco valenciano: Juan Bautista Comes. El primero de ellos, 'Endechas', es de pequeña extensión y no responde a la forma del villancico de tres secciones cultivada por el compositor (tonada, responsión y copla), pues sustituye la tonada por un romance a tres voces, seguido de un estribillo también a tres voces.

Le sigue el bellísimo 'Oh pan, abismo de amor', que comienza con una entrada en diálogo a dos voces, seguida del villancico de tres partes mencionado arriba y tan común en la obra de Comes, donde el autor hace gala de una expresividad musical cercana al misticismo. Finaliza con 'Turulú-Turulá, galeguiña', conocido como villancico "de negro", género muy popular en el siglo XVII, que satirizaba las lenguas supuestamente habladas por los indígenas de ultramar, y que en esta ocasión no es sino una parodia del gallego.

Intercalada entre los tres villancicos, se escuchará una pieza de Ambrosio de Cotes considerada como instrumental, pero de las que algunos investigadores opinan que son simplemente obras de polifonía vocal adaptadas para la interpretación con instrumentos de viento. Esta pieza, del último tercio del siglo XVI, pertenece aún al Renacimiento.

La segunda parte del programa ofrece Presenta por vez primera la recuperación de los manuscritos originales de las Danzas del Corpus compuestas por Juan Bautista Comes en 1609 para la procesión del octavo día de la semana de Corpus del Colegio.

Las Danzas son una translación al escenario de aquéllas que se interpretaban en la procesión del Colegio, y que de nuevo serán representadas en la iglesia y claustro del Patriarca este mismo año: tras la primera danza junto al altar mayor de la iglesia, la procesión marchaba hacia el claustro.

Los colegiales, portando bandejas de flores, se arrodillaban cada seis pasos para esparcirlas en el suelo. Después, dos acólitos incensaban al paso y al entrar en el claustro, siempre esparciendo flores, la procesión se detenía en cada una de las cuatro esquinas del mismo, donde los infantillos danzaban ante la custodia acompañados por los ministriles y los capellanes cantores. Cada una de estas pausas recibe en los manuscritos el nombre de estación. Una vez acabado el recorrido por el claustro, la procesión volvía a la iglesia, donde tenía lugar el final, de nuevo junto al altar mayor, tras lo cual se cantaba el Tantum Ergo.

La danza de principios del siglo XVII marca el nacimiento de una escuela netamente hispánica, que en el XVIII sería ya la escuela bolera. Ésta transgredía las convenciones por el atrevimiento y complejidad de sus movimientos (es el caso de la zarabanda) siendo apropiada para expertos bailarines. Por ello en saraos y fiestas se bailaban tanto aquellas al uso en las cortes europeas, como la pavana española, la españoleta o el canario.


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