Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Sixtojavier escriba una noticia?

Parada en carretera si la dicha es buena

30/09/2017 10:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Por Francisco Belín

Ilustración por Ilustre Mario

Si bien es verdad que en Canarias no se desarrollan largas distancias para lo que podríamos entender como gastronomía en ruta, históricamente los movimientos entre poblaciones han propiciado enclaves tradicionales para la obligada parada en el camino, tanto para renovar fuerzas como para aprovechar el traslado y probar especialidades que pasaron casi a la leyenda. Vía libre, pues, y a tomar carretera desde ya.

No será lo mismo coger coche, moto, etc, desde Madrid a La Coruña, no. Pero nuestras islas, todas y cada una, pueden engañar en cuanto a la sensación de distancias se refiere. Que las vías terrestres se optimizaron y redujeron tiempo y dificultad a los recorridos es algo obvio, pero aún quedan recuerdos latentes de cómo había que luchárselo de Puerto del Rosario a Morrojable, de Santa Cruz a Los Cristianos, de San Sebastián a Valle Gran Rey...

A todos nos vienen a la mente lugares para parar, también donde señalaban la concentración de camiones. Ya sea para refrescarnos, ya para reponer glucosa acudiendo a esas pastelerías, muchas de ellas regentadas por nuestras damas de la repostería: quesadillas en Valverde, dulces gomeros en San Sebastián, pasteles de Moya en el pueblo grancanario, los almendrados palmeros...

De éstos últimos pueden dar fe de un gran prestigio el Bar Parada, en plena carretera general de Fuencaliente. Ese sabor clásico, incluso el de la copita de un malvasía aromático, casi de imagen fija de cuando llevar a casa cualquier vianda era y es todo un acontecimiento.

Quizá mencione un lugar ahora, en este caso de Fuerteventura, que precisamente no nos pillará en ruta si no vamos ex profeso. Pero, en el caso de que estemos de visita a Morrojable, vamos a otorgarnos la ida-vuelta al Faro hasta dar con el sitio que nos repondrá con la perola de cazuela y el escaldón, uno de los mejores que se puedan rememorar.

Hablábamos de instantáneas suspendidas en el tiempo y de sabores imbricados en la memoria colectiva. Algunos ya recuerdos en la historia y otros con renovado vigor de generaciones de la propiedad o que pasaron a otras manos. Si de Las Palmas iba destino a La Vega de San Mateo, ahí estaba el Bentayga, donde cerveza y picoteo hacían más placentero el viaje por la Isla. También en el circuito por Lanzarote, de La Geria y rumbo a Famara (donde espera la maravillosa culinaria de El Risco), la parada en el casco de Teguise propicia ese punto de sosiego en la plaza y en los establecimientos entre las calles de casas blancas y la llamativa arquitectura de la Villa.

Hacia el Sur, tanto en Arguineguín como en Mogán nos encontraremos con restaurantes en el que el pescado manda.

Si hay que tirar kilómetros hacia el Parque Nacional del Teide: según el jilorio, pasaremos por San Cristóbal de La Laguna, donde la vertiente del picoteo ha ido en alza en los últimos tiempos. Recordar que si nuestro objetivo es goloso, la dulcería La Catedral cumplió cien años con la misma vitalidad con la que nació. El pequeño local de la esquina de la calle San Juan con La Carrera sigue dispensando dulces emblemáticos. Si elegimos la opción de ir por La Orotava, un pastel de Casa Egon nos reforzará la energía positiva.

Si de La Gomera se trata, y si de la capital nos encaminamos a la zona oeste de la isla, un esfuercito por pasar por La Montaña-Casa Efigenia puede reportarnos una experiencia culinaria con esa cocina tan canaria, tradicional y vegetariana. No está de más probar el puchero, las ensaladas y el almogrote de uno de los iconos gastronómicos de la isla colombina, que se enclava en la zona de Las Hayas.

En Valverde podemos arrancar la máquina, no sin antes pasar por El Secreto, de la chef Tania Ayala, que ha consolidado la alternativa culinaria herreña a la cocina de mercado, pescado fresco y asadero.

Si tenemos que acudir a la zona de Guarazoca, la parada en el Mirador de la Peña puede ser un buen pretexto para cargar la batería. ¡No la del móvil, cristiano! ¡La de nuestro estómago!


Sobre esta noticia

Autor:
Sixtojavier (1176 noticias)
Fuente:
revistabinter.com
Visitas:
3662
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.