0
Posición en el Ranking
0
Usuarios seguidores
Sus noticias
RSS
  • Visitas
    188.171
  • Publicadas
    958
  • Puntos
    0
Veces compartidas
1.221
¡Consigue las insignias!
Trimestrales
Recientes
Visitas a noticias
Hace 6d

image La declaración independentista que se está impulsado desde las instituciones del Gobierno autonómico, subyuga un monopolio de propaganda solo digno de cabezas cuadradas y ruines si causa. Va para 11 años que Arturo Mas participó en una tertulia de las de a cuatro. Llamaba la atención que en momento alguno expresase sus opiniones personales o como líder de partido. Era Cataluña la que hablaba por su boca: "Cataluña quiere esto", "Cataluña nunca tolerará aquello", etcétera. Al serle hecha la observación que resultaba impropio asumir esa condición de portavoz, siendo además el suyo un partido de oposición minoritario, quedó por un momento desconcertado. Le salvó otro contertulio, hombre de orden, protestando por el desacato de que era objeto el ilustre invitado. Pero tampoco hacía falta la crispación del Estatuto. En un congreso celebrado en la Universidad de Ohio en 2000, el filósofo Rubert de Ventós, pasado al independentismo desde que en su estancia en la Corte como senador se sintiera forastero (sic), desarrolló todo un discurso de ruptura con España cuyo supuesto emisor era una y otra y otra vez Cataluña. Me permití preguntarle si es que Cataluña, al modo de la Virgen, se le aparecía todas las noches para darle a conocer sus pensamientos. Hoy, Arturo Mas afirma que quien vote contra él, vota contra Cataluña. El fenómeno es habitual en los nacionalismos radicales, pero hasta la década anterior fue minoritario en Cataluña, caracterizada precisamente por el pluralismo de su mapa político, la interacción entre corrientes progresistas y catalanistas, y el predominio claro del autonomismo sobre las corrientes soberanistas. Cierto que como advirtiera Pierre Vilar, la mitificación del pasado anterior a 1714 y el menosprecio de Castilla entre los intelectuales, se hallaban muy arraigados, sobre el telón de fondo bien real del desfase existente entre la modernización catalana y el atraso relativo de España.

La frustración política adicional de la reforma del Estatuto y la contienda lingüística crearon el clima para que del distanciamiento se pasase a la propuesta de fractura, alimentada además por una crisis económica que propiciaba la reivindicación de un "pacto fiscal", esto es, la situación de privilegio disfrutada por Euskadi y Navarra. Tras el recorte estatutario por el Constitucional, bajo la bandera de "Catalunya és una nació", la prensa impulsó la movilización del sector nacionalista de la sociedad civil y abrió la ventana de oportunidad política para que la burguesía catalanista diese el paso hacia la autodeterminación (disfrazada de "derecho a decidir") y la independencia ("soberanía"), a partir de la Diada de 2012. Es en ese encuentro de la movilización de masas y de la política de los partidos nacionalistas donde entra en juego el papel de la concepción mágica de la nación, tanto para resolver las posibles contradicciones existentes en el proyecto, disolviéndolas en un proceso unitario, como para elaborar un discurso maniqueo, donde el Estado español en particular, y la pertenencia a España en general, se convierten en obstáculos a derribar. Todo se vuelve muy simple, y tanto prestigiosos historiadores ?ejemplo, Josep Fontana? como intelectuales, artistas y líderes de opinión, se suman sin dificultad al cortejo que lidera el flautista Mas hacia la tierra de promisión, la Ítaca de Lluís Llach. El efecto-mayoría actúa a pleno rendimiento. Un intelectual de la talla de Oriol Bohígas afirma tranquilamente que opta por la independencia para así separarse de España, y es que además con la estrella solitaria Cataluña sería el doble de rica. Y como sucede en este tipo de procesos de fascinación colectiva, el factor aglutinante es el odio al otro. Si alguien discrepa de que España perjudicara a la economía catalana en los dos últimos siglos, es un "inquisidor", y si deslegitima la actuación de Mas, está pidiendo que los tanques entren en Barcelona. No es un descerebrado quien esto propone, sino el hoy subdirector de un gran diario barcelonés, y tampoco faltan descalificadores de otras procedencias, como alguno que hace 20 años defendía los GAL y luego desde su puesto diplomático del Estado español truena contra todo adversario del independentismo. Son muestras aisladas de un comportamiento mucho más amplio. Estamos ante una forma perversa de hegemonía, la que inhabilita al disconforme, más propia de los movimientos totalitarios que de la democracia. Y cuya eficacia fue bien probada en el primer tercio del siglo XX. El problema no es, pues, fundamentalmente de "derecho a decidir" y de constitucionalidad, sino de democracia.

Democracia es procedimiento, no subordinación a un resultado, y de Napoleón III a Hitler, los plebiscitos han sido con frecuencia instrumentos para encubrir la ausencia de legitimidad en graves decisiones políticas. Convergència y ERC tuvieron y tienen todo derecho para entregarse en exclusiva al independentismo. Quien no tiene ese derecho es la Generalitat, obligada por la Constitución y el Estatut a salvaguardar siempre la igualdad de derechos políticos de los ciudadanos, incluida la isegoría, el derecho efectivo a la expresión desde instancias públicas en igualdad de condiciones. Y ese derecho no ha existido. En Cataluña impera un monopolio estatal de la propaganda por todos los medios a disposición de la Generalitat, ignorando deliberadamente que en septiembre de 2011 las opciones se igualaban el torno al 50%. Al servicio de una sedición. Todo adversario de la independencia es para Mas y los suyos un enemigo de Cataluña. Estamos ante un caso claro de totalismo, de totalitarismo horizontal, donde la difusión a toda la sociedad del dogma independentista resulta impulsada desde las instituciones de gobierno. La sacralización del proyecto nacionalista, la satanización de la inserción en España, convierten a federales y autonomistas en ciudadanos de segundo orden. Prácticamente invisibles en la esfera controlada por la Generalitat, donde todo espacio de debate resulta eliminado. No se ofrece análisis riguroso de los costes de la independencia. Tampoco la menor mención a que la Constitución española es reformable, y que con el PP fuera del poder, cabría una reforma federal incluyendo el derecho a la autodeterminación. Por supuesto, las condiciones fijadas por el vigente Estatut para su reforma son igualmente ignoradas. A la vista del fracaso de Ibarretxe en 2008, Mas decidió que ese colectivo dotado de poderes mágicos que es Cataluña asumiera desde el principio el poder constituyente. La causa sagrada justifica el permanente fraude de ley, siempre cuidando de no hacer inevitable la aplicación del artículo 155. Hasta la declaración de independencia. El inmovilismo de Rajoy, la timidez del reformismo federal del PSOE, el oportunismo cargado de ignorancia de Podemos, intervienen a favor suyo. Toca ser pesimista. Una sedición antidemocrática, pero con amplio apoyo de masas, es anuncio de lo peor. Antonio Elorza, catedrático de Ciencia Política.

Más recientes de Juan Pardo

Ser subsahariano no significa asesino de lexa humanidad. Solo ser del África negra.

Ser subsahariano no significa asesino de lexa humanidad. Solo ser del África negra.

Los nenes lloran de hambre e impotencia. Los políticos son pasto del colesterol y del qué hice.Si queremos estudiar el fenómeno de la migración para explicarlo, posiblemente, Almería y Canarias sean los lugares adecuados. Son las puertas de entrada de los inmigrantes africanos y 24/08/2015

El 'caso Púnica' debe servir como ejemplo para acelerar cambios legislativosprevistos contra la corrupción

El 'caso Púnica' debe servir como ejemplo para acelerar cambios legislativosprevistos contra la corrupción

Francisco Granados, tras ser detenido por agentes de la Guardia Civil en el marco de la Operación Púnica, en octubre de 2014 24/08/2015

PIB, otra de las mentiras que tienen los políticos para confundirnos.

PIB, otra de las mentiras que tienen los políticos para confundirnos.

Varios economistas, sobre todo los tertulianos, y el gran público, admiten que el crecimiento de un país se mide por medio del PIB (producto interior bruto). Hay, por tanto, un gran consenso en admitirlo como un indicador único, incluso a efectos de comparación y de referencia 23/08/2015

Mario Vargas Llosa en lecciones de Tolstói

Mario Vargas Llosa en lecciones de Tolstói

El escritor ruso nos enseña en 'Guerra y paz' que pese a todo lo malo que hay en la vida, la humanidad va dejando atrás, poco a poco, lo peor que ella arrastraLeí Guerra y paz por primera vez hace medio siglo, en Perros-Guirec, un volumen entero de la Pléiade, durante mis primeras vacaciones pagadas 23/08/2015

A Pablo Iglesias/Tsipras solo les gusta el poder, el poder codearse con los ricos.

A Pablo Iglesias/Tsipras solo les gusta el poder, el poder codearse con los ricos.

A Alexis Tsipras -ídolo de indignados y de los el qué hago- le gusta más el poder que comer a panza abierta. Pero no el poder de Atenas, sino el que le permite codearse con Merkel y Hollande, con Dijsselbloem y Schäuble, y con Lagarde y Draghi 23/08/2015

Mostrando: 1-5 de 982