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Entre Peter Pan y Robin Hood

07/09/2013 10:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Nuestra generosidad permite que los "dineros públicos" sean desviados con otros fines, dejando huérfanos a la educación, la sanidad y tendiendo la mano a la banca. Contribuimos activamente al incremento de la riqueza de los poderosos, mientras el 27, 16% de la población sigue en el paro

 

La infancia es la etapa más bonita del ser humano. La tarea más difícil suele ser levantarse tempranito para ir al colegio y aprenderse de memoria las tablas de multiplicar. Los primeros libros que comenzamos primero a escuchar a través de la lectura que cada noche nos hacen nuestros padres, y que luego cuando descubrimos la maravilla de la lectura comenzamos a dejarnos atrapar por ellos, son los libros de cuentos.

 En mi infancia por cierto eran bastante diferentes de los que leen los niños actualmente. Solíamos enamorarnos de los príncipes azules y de los fuertes justicieros y al mismo tiempo tiernos héroes como Peter Pan y Robín Hood. Cerrando nuestros ojos soñábamos con ellos inmersos en sus aventuras. Así fuimos aprendiendo lo que representan la justicia, la honestidad, la nobleza y el bien y el mal.

Peter Pan era un niño que no quería crecer, sus firmes razones tenia por cierto!!! Sin embargo aprendió a defenderse del capitán Garfio e intervino en muchas aventuras junto a los Niños Perdidos. Como todo niño posee sus peculiaridades, por momentos es terco, egoísta y un pelín vanidoso, pero ello no lo priva de poseer un corazón enorme que no concibe la injusticia.

En cambio Robín Hood era un bandido que también poseía un corazón de oro, un ladrón, un forajido como se denominaba en esa época,  que se dedicaba a “robar”, y a ser el “abogado de los pobres y oprimidos”. Su lucha era a brazo partido contra la injusticia de la opresión de las fuerzas de la ley que utilizaban la “usura” vaciando los bolsillos de los más desprotegidos con sus impuestos para “rellenar” las arcas de los nobles y grandes señores. Robín “asaltaba” a los ricos para distribuirlo entre los pobres.

Aquí tenemos a dos paladines de la justicia, quienes nos inculcaron su ideología desde nuestra más tierna edad. A medida que hemos ido creciendo nos hemos dado cuenta que la vida real es exactamente lo contrario a  aquello que nos contaban en nuestros cuentos infantiles. Sin embargo ahora que lo pienso añoro esa época de mi vida, porque compruebo con tristeza que en el presente necesitaríamos a estos dos personajes para que pusieran las cosas en su sitio.

La historia cuenta que Robín Hood existió realmente en la Inglaterra medieval, en tiempos del reinado de Eduardo II, estas narraciones son entonces  ¿verdad o ficción?. ¿Existió realmente y sus correrías se convirtieron en leyenda? Si fue así necesitaríamos que resucitara y fuera él el encargado del organizar el nuevo “orden mundial” que se nos pretende imponer.

En la actualidad vivimos en un mundo convulsionado, caracterizado por el poderío económico, donde se erige el poder como herramienta multifuncional para estructurar los cánones que nos rigen.

 Exactamente igual que en el ámbito en el que se desarrollaban las aventuras de Peter Pan o de Robín Hood padecemos la opresión de los grandes y poderosos. Nos hemos convertido en “rehenes” de una economía sumergida que ha ido hundiéndonos en el fango de un moderno feudalismo sembrado de injusticia social y corrupción.

Los trabajadores hemos sido degradados sistemáticamente en nuestros derechos y en nuestras remuneraciones. La clase privilegiada se ha encargado de ganar más supremacía y de imponer aumentos sistemáticos de impuestos que merman aún más el poder adquisitivo de la clase trabajadora.

Como consecuencia de  la deficiente y equivocada política económica mundial ha desaparecido la denominada “clase media” y la clase alta ha sido beneficiada con más privilegios para hacerla aún más fuerte y aumentar su preponderancia y superioridad.

Se  ha actuado de manera tal que se les  ha restado a los pobres para darles más a los ricos. Han contribuido a que hayan aparecido nuevos ricos, sobre todo aquellos que se han cogido firmemente del timón de la política. Día a día comprobamos diferentes casos de corrupción a nivel mundial que parecen salidos de una guion cinematográfico. Ni Steven Spielberg podría haber producido un film tan tortuoso y maquiavélico.

Si miramos hacia Europa vemos como en todos los países hay casos de corrupción, viramos hacia América y más de lo mismo, África, Asia, ¡es que no existe la vergüenza!.

Las grandes masas aplanadas deliberadamente por el poder político, aristocrático o militar.

Si miramos hacia nuestro país… Mucho hay para hablar y ciertamente los escritores podríamos escribir jugosas sátiras, temas hay de sobra.

La desvergüenza, la inmoralidad, el abuso, la usura, la hipocresía dominan lamentablemente el poder político. Las mafias y los terroristas están en trato directo con oligarcas ganando territorio, utilizando armas, sicarios o mercenarios para crear caos y rebeliones con la anuencia de algunos gobiernos u organizaciones.

La opinión publica esta petrificada ante esta realidad incomprensible. Los noticieros se hacen eco de diferentes acontecimientos que hacen tambalear la “paz mundial”. Pero mientras tanto el ciudadano de a pie continua con su vida resumida a la mediocridad gracias a las quebrantadas políticas económicas. El paro se ha convertido en la mayor industria del país, con un porcentaje rancio e inconcebible.

Seguimos permitiendo que se siga despilfarrando el dinero de nuestros impuestos que debería estar destinado a financiar el Estado y a cubrir coherentemente  rubros insoslayables. Erogados correctamente deberían mantener cubiertas las necesidades primarias del Estado y sus habitantes.

La educación y la cultura simbolizan la "Libertad" es necesario defenderla

La educación es el único camino para asegurar un futuro promisorio, para mover montañas, para construir no para destruir, estoy convencida que la educación es el único password hacia la libertad. La educación, la cultura es la LIBERTAD, por ese motivo se traslada sistemáticamente a un tercer plano.

La sanidad es un derecho del individuo que al igual que la educación se financia con fondos públicos, no se puede restar en estos rubros, hay que sumar porque el futuro de los países depende de la “buena salud” de su población.

Los derechos laborales deben ser respetados e ir acrecentando los beneficios para que los trabajadores puedan vivir decentemente, en armonía y bienestar. Sin embargo vemos con impotencia como los presupuestos del estado devalúan sus inversiones a la seguridad social, al trabajo, a la sanidad y a la educación, sin que podamos hacer nada para modificarlo.

Los bancos son quienes gobiernan en el mundo, marcan los límites y son quienes tienen el sartén por el mango, porque los gobiernos dependen del vertido de sus impuestos. Por ello se les ha proporcionado ayudas financieras públicas. Han percibido desde mayo del 2009  un capital por valor de 61.366.000 millones de euros,   sin avales. Dinero del Tesoro Público, circulante que inyectan en sus instituciones bancarias, que invierten y que además sirve para que sus directivos puedan gozar de excelentes salarios y retiros de élite. Mientras tanto quienes estamos financiando a los bancos nos vemos ahogados por la mala situación financiera del país, padeciendo necesidades, soportando el ascenso imparable de las tarifas de suministros, carburantes, artículos de primera necesidad, transporte, vivienda, etc.

La banca a la que “generosamente” ayudamos nos cobra intereses abusivos en sus productos y en sus políticas contractuales. Sin ni un atisbo de conciencia aplica recargos, intereses por mora  e intereses con tazas tan desorbitantes que incrementan los créditos, hipotecas o tarjetas de manera que es probable que estemos toda una vida amortizando sin lograr bajar la deuda. ¿Es esto justo? ¿Es legal?...

Con impotencia vemos como se dilapidan nuestros impuestos manteniendo el “status” del conjunto de gobernantes. Un “séquito” encabezado por la alcaldesa de Madrid ha viajado a Argentina (Buenos Aires) para “trabajar” y dar apoyo a la candidatura de Madrid como sede de los Juegos Olímpicos 2020. Sabido es que este tipo de eventos requiere una gran inversión, que seguramente se recupera ampliamente  durante el desarrollo de los mismos, a través del turismo principalmente, pero en las delicadas circunstancias que estamos viviendo puede llegar a ser un despropósito.

 El dulce con que pretenden “empalagarnos” son los puestos de trabajos que “creara”. Cifras que suben y bajan según quien encargue el censo o el presupuesto, dan amplios márgenes para un desorden económico imposible de cifrar dado que el 80% de las infraestructuras ya están construidas por lo que están fuera de las previsiones tanto económicas como de supuestos puestos de trabajo.

El Consistorio de la Villa y Corte marca en más de 150.000 los posibles puestos de trabajo. Este estudio económico fue realizado por el municipio. Muchos de estos empleos seguramente no se creen por que ya han sido destruidos dado que la mayoría corresponden a la construcción y poco más queda por construir. La previsión bastante inconcreta que por cierto, llegaría a los 56.000 puestos de trabajo hasta el 2015. Pero seguimos hablando de Madrid… Y Madrid no es toda España, es solo una de las comunidades autónomas.

 Los juegos se llevaran a cabo durante un corto periodo de tiempo, muchos empleos serán “creados” en el rubro servicios principalmente y en la construcción, pero… y después de los juegos ¿Qué sucederá?.  Y durante estos 7 años que faltan para que se celebren los juegos ¿Cuántos millones de ciudadanos seguiremos sin encontrar un puesto de trabajo decente que nos permita ganarnos el sustento para nuestras familias?.

En las dos candidaturas anteriores se invirtieron casi 6.500 millones, éstas se amortizarían con tan solo 1.594 más en el supuesto caso de que Madrid sea la ciudad elegida. Sin contar con las infraestructuras y según los datos publicados  la organización de Madrid 2020 cuesta alrededor  de los 172.000.000 de euros, de los cuales 42.000.000 serían aportadas por las organizaciones públicas. De este presupuesto el mayor porcentaje se gastara en la ceremonia de inauguración y en actividades lúdicas por la ciudad.

Estamos hablando de un despliegue que ya ha comenzado generando gastos, por ejemplo el originado por  la comitiva que ha acompañado a la señora alcaldesa y que seguramente  han sido “esplèndids” en la contratación de los servicios a utilizar (billetes de avión, hoteles, restaurantes, etc, )

La reflexión a todo esto es que seguimos siendo generosos, desviando el dinero público sin miramientos. Seguimos permitiendo que las nuevas generaciones que están educándose y que representan el futuro del país, sean despojadas de su derecho a ilustrarse, seguimos permitiendo que los hospitales sean desmantelados, cerrados o privatizados. Nuestros mayores ven congeladas sus pensiones y también paralizados sus derechos a  asistencia y solo somos mudos espectadores que permanecemos estáticos y silenciosos.

Aunque lo más gracioso que he oído esta semana ha sido la pretensión del señor Bárcenas  solicitando que desbloquen sus cuentas bancarias porque no tiene para pagar ni la luz, ni el agua, ni teléfono… Si no se le desbloquean las cuentas solicita que transfieran a su mujer 5000 euros mensuales para poder hacer frente a estos gastos.

Mi gran interrogante consiste en la curiosidad de saber si estos grandes personajes políticos son capaces de darse cuenta de los incoherentes que son. ¿Cuántos trabajadores perciben un salario de  5.000 euros mensuales? Y ¿Cuántos tienen que abonar ese monto de suministros?.

Los políticos viven en una cúpula, aislados totalmente de la realidad. Los salarios llegan a los 1.000 euros (estirándolos benevolentemente), los parados cobran poco más que la mitad de esta cifra, y además de pagar luz, agua, gas, teléfono el alquiler o la hipoteca, debemos alimentarnos, vestirnos, pagar transporte y solventar los gastos de imprevistos como por ejemplo el comienzo de  las clases de nuestros hijos… ¡Un poquito de por favor!

O nos subimos al potro para domarlo y cambiamos radicalmente todo el sistema o necesitaremos resucitar a Peter Pan para que luche con los “Garfios” de nuestra sociedad. O como último recurso revivimos a Robín Hood para que lleve a cabo sus fechorías, (que por cierto están de moda), y que en lugar de que sigan yendo a parar a las barbacoas particulares de unos pocos, las reparta proporcionalmente, y adecuadamente para que podamos decir que vivimos en una sociedad solidaria y justa.

Necesitamos revivir a paladines de nuestra infancia como Robín Hood o Peter Pan que luchen por el justo reparto de la riqueza, de los derechos y también de la justicia social


Sobre esta noticia

Autor:
Carolina Martin (101 noticias)
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