Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Diasporaweb escriba una noticia?

S.O.S: el PP privatiza el agua que bebemos con ayuda de la UE, el Fondo Monetario Internacional y todas las Multinacionales

25/01/2013 16:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Desde 2008 en que la Sra. Esperanza Aguirre anunció la gestión del agua de Madrid por una sociedad anónima, los derechos del hombre van cuesta abajo. La dolarización de un derecho humano en España le sigue a la de la medicina. Este reportaje no es publicidad sino protesta e información

Durante el debate del Estado de la Región en 2008 Esperanza Aguirre, anunció la aprobación de una Ley para crear una sociedad anónima que gestionara el ciclo integral del agua, en la Comunidad de Madrid. Ecologistas en Acción calificó esta decisión de inconstitucional y la considera una clara provocación al Gobierno Central. Igualmente solicitó a la Ministra de Medio Ambiente que recurriera la nueva Ley en cuanto sea efectiva y no permitiera que el PP invadiera competencias públicas…

Ecologistas en Acción calificó de inconstitucional y provocación, la decisión de privatizar la gestión del agua en Madrid, anunciada por Esperanza Aguirre. Esta organización basa su rechazo en tres aspectos esenciales.

La gestión del agua conlleva actuaciones ambientales y sociales que no económicamente rentables. El hecho de que una empresa privada, cuyo objetivo principal es la obtención de beneficios, gestione un recurso natural limitado y escaso, como es el agua, pondrá en riesgo aspectos ambientales que no aportan beneficios. Todo lo relacionado con los aspectos ambientales (caudales ambientales, protección de riveras, depuración de aguas residuales, etc) quedarían aparcados en la gestión al no resultar económicamente rentables.

La escasa rentabilidad de facilitar el agua a los sectores más desfavorecidos podría ser otro de los aspectos que se vieran perjudicados. Algo similar sucedería con la calidad de la potabilización. Al servirse en régimen de monopolio, los ciudadanos no tendrían más remedio que pagar el agua, al precio que sea y con independencia de su calidad

La segunda razón para oponerse es que la creación de esta empresa es totalmente inconstitucional. Las competencias en la gestión del agua, en aquellas cuencas que afectan a más de una comunidad autónoma, como es el caso del río Tajo, son del Estado. Además choca frontalmente con el principio de unidad de gestión de cuenca establecido en la Directiva Marco del agua.

Sin embargo, la globalización de la economía ha traído consigo la mercantilización de los recursos que alguna vez fueron comunes, incluida el agua. El agua, símbolo dador de vida, no debe ser tratada como mercancía sujeta a los embates de un mercado controlado por el capricho de unos cuantos individuos o grupos con intereses económicos que prevalecen sobre la mayoría (no tienen cantidad suficiente, está muy lejos, no tiene la calidad suficiente).

En este momento, las estimaciones oficiales indican que más de dos mil millones de personas en el mundo están afectadas por la escasez de agua. (40% de la población mundial). Hay, por lo menos, mil cien millones de personas que no tienen agua suficiente para beber, está muy lejos de sus casas, o no tiene la calidad suficiente y es dudosamente potable y portadora de bacterias, y dos mil cuatrocientos millones de personas sin acceso a servicios sanitarios.

Durante la Cumbre del Milenio realizada en Nueva York en septiembre de 2000, 189 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas propusieron ocho grandes metas de desarrollo para el mundo del siglo XXI. Una de las metas propuestas es lograr que para el 2015 se haya reducido a la mitad la proporción de personas que carecen de un acceso sostenible a un suministro adecuado y económicamente asequible de agua potable. Pero los pronósticos para alcanzar esa meta son poco halagadores.

Desde la década de los noventa del siglo pasado, 80 países que albergan al 40 por ciento de la población mundial padecían una grave escasez de agua y se estima que para el año 2020 dos terceras partes de la población mundial estarán viviendo en países en situación de estrés hídrico, es decir, con una carencia terrible de agua.

Asimismo, el Consejo Mundial del Agua (World Water Council, WWC) indica que para esa fecha el aprovechamiento del agua aumentará en 40% y se necesitará 17% adicional para cubrir la producción alimentaria, a fin de satisfacer las necesidades de la población en crecimiento.

En cuanto a la región de América Latina y el Caribe, un informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) publicado en el 2000, señala que el consumo de agua aumentó seis veces entre 1990 y 1995: más del doble de la tasa de crecimiento de la población.

El agua es un derecho básico para sobrevivir y ese debe ser su principal destino. Después puede usarse para que se realicen los derechos de ciudadanía y sólo en última instancia podría servir a la economía

Una de las preguntas/reflexiones de la sesión fue la procedencia del agua que sale de nuestros grifos. Y es que, en realidad, existe un monopolio del mercado del agua, un mercado que además es cautivo ya que agua necesitamos si o sí. Así como puedes elegir compañías telefónicas, no puedes hacer lo mismo con el agua. Lo que sí puedes elegir es el agua embotellada que quieres consumir.

¿Cuál de los usos del agua se prioriza hoy día? ¿No es el agua un derecho básico? ¿se puede justificar su privatización? ¿y el corte del servicio de agua por impago?

Y es que, aunque lo veamos como algo que forma parte de nuestra vida, el agua no es una realidad accesible para todos.

Si nos parásemos a pensar en los diferentes usos del agua, saldrían rápidamente los más obvios y los relacionados con nuestro consumo directo: alimentación, hidratación, higiene, pero además están aquellos que quizá nos cueste más apreciar: los relacionados con el consumo indirecto que hacemos del agua, es decir, el agua empleada en los procesos de todo aquello que consumimos.

La huella hídrica es el indicador que mide ambos usos, el directo e indirecto. Y así es como salen datos tan impactantes como:

Para 500 ml de coca cola hacen falta 35 litros de agua.

Para 1 kg de chocolate hacen falta 24.000 litros de agua.

Pero no solo queríamos llamar la atención acerca del uso que hacemos del agua, sino que quería incidir en otro de los usos del agua, al hilo del consumo indirecto que hacemos. Y es que, el uso del agua en actividades productivas y con fines económicos es bastante representativo. Uno de los datos que más me sorprendió fue que el 70% del agua se emplea en agricultura; sin olvidar que la agricultura no deja de ser un negocio, bien marcado por las exportaciones.

Por ello, en todos los rincones del planeta se ha vuelto una necesidad denunciar el trato que se le está dando al agua como un producto más que se maneja en un insultante mercado de valores económicos.

El consumo mundial de agua se está duplicando cada 20 años, más del doble de la tasa de crecimiento mundial de la población. Según la ONU, más de mil millones de personas carecen ya de acceso al agua potable. Si la tendencia continúa, para el año 2025 la demanda de agua potable se espera que aumente un 56% más que la cantidad de agua de la cual se dispone actualmente. Las corporaciones multinacionales conocen estas tendencias y están tratando de monopolizar el suministro de agua en todo el mundo. Monsanto, Bechtel y otras grandes multinacionales mundiales están buscando controlar los sistemas de agua y su abastecimiento.

La hidromafia quiere poner a la venta el agua. La Organización Mundial del Comercio, la banca multilateral y las Instituciones Financieras Internacionales (IFI's) como el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), son los ejes fundamentales que están poniendo al vital liquido en las manos de las empresas.

La UE prepara la privatización del agua como una de las condiciones del rescate también en España

La principal iniciativa para privatizar la gestión del agua llegó por parte de los servicios de privatización en el marco de las condiciones de ayuda financiera de la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), la llamada Troika. En el caso de Grecia, los requisitos incluyen la privatización de numerosos organismos públicos, incluida la privatización total de los servicios de agua de Atenas y Tesalónica.

En Portugal, la Troika prevé la venta de grandes segmentos del sector público, planteándose la privatización de Águas de Portugal. La Comisión Europea y el BCE pidieron a Italia que programara la privatización y liberalización del agua, aun cuando el país se pronunciara en referéndum, y por abrumadora mayoría, contra ambas.

En una carta dirigida a Olli Rehn, Vicepresidente de la Comisión Europea y miembro de la Comisión responsable de Asuntos Económicos y Monetarios, por 24 grupos, entre ellos Food & Water Europe, Save Greek Water, Italian Forum of Water Movements y Blue Planet Project, señalan que los planes de privatización se basan en las supuestas virtudes de la gestión privada de los servicios, lo cual no tiene justificación objetiva. Debido a los problemas en la gestión privada de los servicios municipales de agua, muchos municipios de la Unión Europea están volviendo a una gestión municipal.

La carta enviada ayer miércoles es respuesta a otra carta recibida el 26 de septiembre por parte de Rehn, en la que establece las condiciones de privatización de este servicio.

“Esto demuestra cómo la Comisión ha perdido el contacto con la realidad. Sus argumentos ideológicos no se basan en hechos justiciados y se llega al extremo de ignorar la voluntad democrática de los ciudadanos”, dijo Grabiella Zanzanaini, Directora de Asuntos Europeos de Food & Water Europa.

“Le solicitamos que garantice que la Comisión Europea retire estas demandas y se abstenga de cualquier presión adicional para imponer las condiciones de privatización del agua en Grecia, Portugal y cualquier otra país miembro de la UE. Esta presión es inaceptable, antidemocrática y contraria a los tratados de la UE, y debe cesar de forma inmediata”.

Ofensiva global a la conquista del agua por parte de multinacionales, partidos de derechas, UE, etc…

Multinacionales, partidos de derechas e instituciones internacionales como la Comisión Europea han intentado promover la privatización del agua desde hace décadas. Sin embargo, por todo el planeta, tanto la titularidad como la gestión de los servicios de agua permanecen todavía en manos públicas en más del 90% de las grandes ciudades del mundo. La proporción es aún mayor en poblaciones menores y zonas rurales. Es más, en muchas de las ciudades donde en su día se produjeron privatizaciones, la remunicipalización se ha convertido en solución a los malos resultados del sector privado, su escasa o nula inversión y el alza exagerada de los precios. En 2010 la ciudad de París decidió volver a la gestión pública de los servicios del agua tras 25 años en manos privadas. Los efectos de la municipalización no se han hecho esperar y el precio del agua en la capital gala ya ha bajado.

El año 2011, el Gobierno del PP de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento llegaron a un acuerdo para la privatización del 49% del Canal de Isabel II. La decisión unilateral del PP de privatizar el 49% del Canal, una empresa pública que proporciona unos ingresos anuales de más de 100 millones de euros a las arcas madrileñas. Según este 'pacto del agua', la Comunidad sacará a Bolsa el 49% de la actual empresa y con el 51% constituirá una nueva sociedad en la que dará una participación del 10% al Ayuntamiento de Madrid y otro porcentaje similar al resto de municipios de la región. Este mismo mes, la presidenta madrileña confirmó que se privatizará el organismo.

Ochenta países (el 40% de la población mundial) padecen una grave escasez de agua y 100.000 millones de personas no tienen acceso al agua potable

El polémico anuncio provocó la inmediata movilización de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), de Ecologistas en Acción, del comité de empresa del Canal, de CCOO, de Acción en Red, de IU, de Izquierda Anticapitalista y de CECU, entre otros, que decidieron sumar fuerzas para constituir la plataforma. Desde su constitución, ha convocado cerca de 160 actos públicos a los que han asistido en torno a 6.000 personas, ha convocado tres manifestaciones y han recogido 35.000 firmas contra la privatización de la empresa pública.

Esta organización planteó la celebración de una consulta popular, sin reconocimiento oficial alguno para que los ciudadanos de la Comunidad pudieran responder con un 'Sí' o un 'No' en papeletas homologadas a la pregunta "¿Está de acuerdo con que el Canal de Isabel II siga siendo 100% público?".

De igual modo, ha logrado que más de una treintena de municipios, muchos de ellos gobernados por el PP, se nieguen a firmar el convenio con la nueva empresa por contener "cláusulas abusivas" que favorecen a los grandes municipios en detrimento de los pequeños y, por último, que siete ayuntamientos que representan a más de 500.000 electores (San Fernando de Henares, Leganés, Fuenlabrada, Rivas-Vaciamadrid, Getafe, Coslada y Colmenarejo) presentaran una Iniciativa Legislativa Municipal (ILM) que obliga a la Asamblea de Madrid a someter a debate el proceso de privatización.

La plataforma asevera que la privatización del Canal "no se justifica desde el punto de vista técnico", pues esta entidad lleva 150 años dando a los madrileños "un servicio de calidad", ni desde el punto de vista económico.

Así, han argumentado que la entidad produce cada año "cuantiosos beneficios" -entre 100 y 150 millones de euros, han estimado- que "revierten en la dotación de infraestructuras", como son el caso de los Teatros del Canal o Metrosur, entre otros. Además, han apuntado a que la privatización produciría "un encarecimiento del servicio y del agua", así como "una disminución de la calidad".

Además, han apuntado a que la privatización produciría "un encarecimiento del servicio y del agua", así como "una disminución de la calidad", que han argumentado el régimen de monopolio en el suministro.

La privatización causaría "daños medioambientales muy importantes irreversibles que quedaran así para siempre"

Puesto que "una empresa privada no promoverá campañas de ahorro", sino de lucro. Para eso está al ir "contra el espíritu de cualquier empresa privada, lo que a medio plazo dispararía el consumo".

"Recordemos que España es un país en donde los procesos de sequía son cíclicos y, por tanto, son necesarias las campañas periódicas de promoción del ahorro de un bien indispensable para la vida de, absolutamente, todos los seres del planeta, de un bien que no se produce y que tiene una demanda rígida", han aseverado, rematando finalmente que "procesos como éste persiguen privatizar los beneficios y socializar las pérdidas".

Asimismo, han recordado que el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU "definió con claridad el carácter público del agua, como un producto básico considerado fundamental para la vida y la salud", y que en Italia se llegó a realizar un referéndum vinculante sobre la privatización del agua. "Sin embargo, en Madrid aún no se ha realizado siquiera una consulta a la ciudadanía ante una decisión nunca contemplada en el programa electoral. Ahora es el momento".

La organización de la consulta ha lamentado la "total opacidad" con la que se está llevando a cabo este proceso, iniciado con la publicación en el BOCM del 30 de diciembre de 2009, la LEY 3/2008, de 29 de diciembre, de Medidas Fiscales y Administrativas.

El grupo del Banco Mundial concluía en un informe reciente que, en el sector de la distribución de agua y electricidad, "los operadores privados acaparan los beneficios sin trasladar el ahorro de costes al consumidor". En Chile, Estonia o Australia, por ejemplo, se han impuesto sanciones contra operadores privados por cobros excesivos

Al calor de la crisis, la iniciativa privatizadora del agua ha cobrado fuerza y se ha llegado a incluir entre las condiciones de ayuda financiera que la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI imponen a los Estados rescatados o intervenidos, como Grecia o Portugal. Y sólo por medio de la imposición parece factible la privatización de las infraestructuras del agua, esgrimiendo como principal motivo la obtención de recursos financieros a corto plazo, renunciando a cualquier consideración sobre la calidad del servicio a medio o largo plazo.

La remunicipalización se ha convertido en muchas ciudades en la solución a los malos resultados del sector privado

El caso del Estado español merece especial atención. La falta de recursos municipales y la debilidad de la regulación vigente alientan la presión de las empresas privadas y las multinacionales, de la mano del PP. En el territorio bajo su administración se ha privatizado ya la gestión del agua en poblaciones de todo tamaño, y lo han intentado las del Canal de Isabel II en Madrid (con seis millones de habitantes) o Aigües Ter-Llobregat (cinco millones de habitantes), supondrían la hegemonía casi absoluta del agua privada en dicho territorio.

Una hegemonía que ha supuesto despidos y empeoramiento de las condiciones laborales de las plantillas, pero que no ha llegado acompañada de mejoras en la eficiencia de la gestión, como anuncian los dogmas neoliberales o fascistoides, según los cuales las empresas privadas optimizan la gestión frente a las ineficaces empresas públicas; y tampoco ha llegado acompañada de una reducción de tarifas o de inversiones de mejora en la gestión del ciclo urbano del agua.

No existe estímulo alguno para optimizar o racionalizar el uso del agua, hasta el punto de que, durante la sequía de 2007 en Catalunya, la empresa Agbar presentó una queja por el descenso de consumo y la consecuente bajada en su facturación. A mayor consumo, mayores beneficios.

Las grandes multinacionales sin escrúpulos fuera de España, inmersas en un mercado billonario

Bechtel y Monsanto, dos empresas de los Estados Unidos, buscan privatizar y controlar el agua en varios países, tales como India, Bolivia y México. Monsanto planea obtener ingresos de 420 millones de dólares y una utilidad de 63 millones de dólares para 2008, con sus negocios de agua en India y México. Monsato calcula que el agua se convertirá en un mercado multimillonario en dólares en las décadas venideras.

Las empresas Vivendi y Suez se están adueñando del agua en el mundo y controlan el acceso al agua potable de más de 100 millones de personas en el planeta. El avance en su salvaje privatización pretende poner en pocas manos la vida de miles de millones de personas.

En Argentina y Chile ya se han privatizado muchos ríos para uso exclusivo de las grandes corporaciones multinacionales. El Banco Mundial obligó a Bolivia a privatizar su sistema de agua que fue comprada con corruptelas por la empresa norteamericana Bechtel, quien se encargó del sistema de agua de la ciudad de Cochabamba. Inmediatamente después que la Bechtel tomó control del sistema, el acceso al agua disminuyó y los precios subieron 40%. Pero luego, el pueblo por medio de su resistencia y organización recuperó el sistema de agua potable.

Maude Barlow, presidente del “Consejo de Canadienses”, el grupo de apoyo estatal más grande de Canadá, declara: "Los gobiernos en todo el mundo deben actuar rápidamente para declarar el agua como un derecho humano fundamental, y prevenir así los intentos de privatizar, exportar, y negociar con esta sustancia esencial para todo ser viviente”. Los estudios realizados demuestran que comercializar el agua en mercado abierto tiene como consecuencia que sólo llegue a las ciudades y a las personas ricas.

Los gobiernos están cediendo el control que tenían sobre los proveedores de agua nacionales, a través de la participación en tratados de comercio como el Tratado de Libre Comercio Norteamericano (NAFTA) y en instituciones como la Organización Mundial de Comercio (OMC, WTO). Estos acuerdos otorgan a las corporaciones transnacionales derechos sin precedentes sobre el agua. Los conflictos relacionados con el agua están surgiendo en todo el mundo. Monsanto planea obtener ingresos millonarios y una utilidad de 63 millones de dólares para 2008, con sus negocios de agua en India y México.

En la última década los gobiernos han ido privatizando el acceso al servicio de agua, alcantarillado, limpieza, exportación y tecnología relacionados con el agua. En el año 2000, el FMI obligó a la privatización del agua de 16 países subdesarrollados. Entre estos países estuvieron Angola, Benin, Guinea-Bissau, Honduras, Nicaragua, Nigeria, Panamá, Ruanda, Santo Tomas y Príncipe, Senegal, Tanzania y Yemen. Como podemos observar, al menos tres de ellos son países Centroamericanos y ocho del África Subsahariana. Todos tienen el mismo factor común: altamente empobrecidos y terriblemente endeudados con los bancos multilaterales. Esta situación les permite tanto al BM como al FMI imponer sus políticas de manera más rápida.

Hace poco el Banco Mundial (BM) adoptó una política de privatización del agua y también para la estipulación del precio del agua a un costo total. Esta política está causando gran aflicción en muchos países del Tercer Mundo, que temen que sus habitantes no puedan afrontar la tarifa del agua. La resistencia fundamental a la privatización del agua surge a medida que las compañías expanden su margen de ganancia. La compañía Bechtel Enterprises de San Francisco, EEUU, fue contratada para hacerse cargo de la empresa de agua de Cochabamba, luego de que el BM exigiera a Bolivia que la privatizara.

La empresa Bechtel Group Inc. es una corporación que tiene una larga historia de abuso del medio ambiente. Ahora ha sido contratada por la ciudad de San Francisco para mejorar el servicio de agua de la ciudad. Los empleados de Bechtel están trabajado en colaboración con los del gobierno para conseguir la privatización, que los activistas temen que lleve a que la compañía se apodere del servicio de agua de San Francisco.

Cuando Bechtel comenzó a aumentar el precio del agua, toda la ciudad hizo una huelga. Los militares mataron a un joven de diecisiete años y arrestaron a los líderes huelguistas de los derechos del agua. Pero después de cuatro meses de disturbios, el gobierno Boliviano sacó a Bechtel de Cochabamba.

Maude Barlow, presidente del “Consejo de Canadienses”, el grupo de apoyo estatal más grande de Canadá, declara: "Los gobiernos en todo el mundo deben actuar rápidamente para declarar el agua como un derecho humano fundamental, y prevenir así los intentos de privatizar, exportar, y negociar con esta sustancia esencial para todo ser viviente”. Los estudios realizados demuestran que comercializar el agua en mercado abierto tiene como consecuencia que sólo llegue a las ciudades y a las personas ricas.

Los gobiernos están cediendo el control que tenían sobre los proveedores de agua nacionales, a través de la participación en tratados de comercio como el Tratado de Libre Comercio Norteamericano (NAFTA) y en instituciones como la Organización Mundial de Comercio (OMC, WTO). Estos acuerdos otorgan a las corporaciones transnacionales derechos sin precedentes sobre el agua. Los conflictos relacionados con el agua están surgiendo en todo el mundo. Monsanto planea obtener ingresos de 420 millones de dólares y una utilidad de 63 millones de dólares para 2008, con sus negocios de agua en India y México. Monsato calcula que el agua se convertirá en un mercado multimillonario en dólares en las décadas venideras.


Sobre esta noticia

Autor:
Diasporaweb (1775 noticias)
Visitas:
9474
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.