Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Dmartint escriba una noticia?

Que viene, que viene

02/08/2011 16:23 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El Papa llega dentro de dos semanas a Madrid, y la capital ya ha empezado a transformarse y despilfarrar mientras los hospitales de numerosas comunidades españolas cierran sus puertas por falta de fondos

Daniel Martín Torres

Se espera que un millón de jóvenes visiten la capital española dentro de dos semanas con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, en la que está prevista la visita del pontífice y representante de la religión católica, el Papa Benedicto XVI. Sin duda, este tipo de eventos traerán numerosos beneficios a la economía de la capital, con turismo que dejarán fondos que seguramente superen el gasto que supone la visita, en teoría el doble. El paseo que tiene previsto hacer Benedicto XVI hace que el Museo del Prado y el Museo Thyssen amplíen sus colecciones religiosas, con la finalidad de que los jovenes católicos visiten las exposiciones, y con ellos ganar más dinero.

En innegable que es completamente legítimo el hecho de reunirse en el centro de Madrid, impedir la circulación del tráfico y todo lo que con ello conlleva, porque no es la primera vez que se hace, ni este es el único acto que impide la circulación por Cibeles. La Constitución ampara el derecho a reunión y ocupación pública, como nos ha quedado claro con el movimiento 15M.

Para los jóvenes que se disponen a disfrutar de la semana católica en Madrid supone un orgullo y entusiasmo, al igual que para Esperanza Aguirre, Alberto Ruiz-Gallardón y José Luis Rodríguez Zapatero. Pero las alarmas saltaron cuando Rouco Varela, arzobispo de Madrid, cifra esta visita en un gasto de 50 millones de euros, asegurando que es un gasto austero en tiempos de crisis que corren. Y resulta que ese dinero, que en teoría se va a doblar con la visita en beneficios, llega a través de impuestos de los ciudadanos y de las empresas patrocinadoras.

Además, justo hoy, el famoso Movimiento 15M se ha visto sacudido por más de trescientos policías, helicópteros incluídos y furgones de llenos de antidisturbios, que se han desplegado en la Puerta del Sol y el Paseo del Prado para desalojar a unos 60 indignados que estaban acampados. Las hipótesis que argumentan el desalojo apuntan directamente a esta vista, anteponiéndola a la ciudadanía, que están ejerciendo, siempre pacíficamente, el mismo derecho a reunión y ocupación de espacio público del que van a disfrutar los católicos en un par de semanas.

Por otra parte, las marquesinas de las paradas de autobuses de la Plaza de Cibeles, de donde salen todos los autobuses nocturnos que tiene la capital y numerosas líneas, ya han sido desmontadas, a más de una semana del numeroso evento que se tiene previsto en la misma plaza. En pleno agosto, la espera del autobús tiene que hacerse de pie a pleno sol en el centro de la capital, y los numerosos visitantes extranjeros y españoles no tienen un plano para saber qué linea deben elegir.

Al igual que defiendo, casi con el mismo fervor que los que van a asistir, la visita y la celebración de esta jornada, defiendo también mi derecho a indignarme. Porque cuando estudié Derecho Constitucional a mí me explicaron que vivía en un Estado laico y aconfesional. Y sí, es cierto que los beneficios van a ser grandes con la visita religiosa, pero es que una institución, que es privada, que tiene las mayores riquezas mundiales en arte, que abusan a niños y los venden a cambio de dinero, que manipulan las ideologías de las personas, y ofenden a homosexuales y niñas que abortan, no es digna para que entre en las cuentas de mi Estado laico para financiar su visita, organizada por el Vaticano.

Porque los vecinos de otras comunidades de este Estado, que cada día se parece más a el País de las desmaravillas, se han quedado sin camas de hospital, sin pediatras y con un ambulatorio, el más cercano, a 25 kilómetros, debido a la crisis que estamos pasando. Las Comunidades Autónomas están cada día más endeudadas, la prima de riesgo española ya ha tocado los 400 puntos, y Trabajo aún no consigue rebajar su tasa de paro de los 4 millones. Porque la visita traerá muchos beneficios, pero no reducción de paro, porque ser voluntario de la Jornada Mundial de la Juventud vale dinero. 60 euros, para ser exactos.

"Así no queremos que vengas", escriben en sus redes sociales grupos religiosos ante la visita de su mayor representante. Por su parte se ha convocado una manifestación para el día 17 de agosto, en la plaza de Tirso de Molina, a las 19.30 horas, en Madrid, contra el uso del dinero público para financiar la visita, que tanto hace falta en otros ámbitos. Tanto grupos ateos como católicos han sido los que la han convocado. Porque esta institución ofende de primera mano a numerosos ciudadanos, y no es posible que en este País de las desmaravillas se potencie una visita católica, siendo el Estado laico por Constitución, recordemos, y que numerosos ciudadanos se queden sin asistencia médica, que por cierto también se paga con dinero público.


Sobre esta noticia

Autor:
Dmartint (37 noticias)
Visitas:
785
Tipo:
Opinión
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Lugares
Organizaciones

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.