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Quisiera ser político para vivir en un cuento

04/03/2010 19:47 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

***Debido a errores en la web, la noticia está sufriendo alteraciones de colocación y estructuración, por lo que pedimos disculpas de antemano. Gracias.

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Hoy, amigos y amigas, miembros y "miembras" de Globedia, os quiero hacer llegar algo que creo que todos queremos: tener una vida sin complejos económicos ni sociales, una vida en la que nuestros hijos lo tengan todo y en la que todo esté al alcance de nuestra mano. Para eso os enseñaremos como hacerlo con nuestra receta de "¿Cómo ser un político de cuento?".

Es fácil conseguirlo si sabemos movernos bien, pero sobre todo nos hace falta algo muy importante, un enchufe. No me refiero a un enchufe de corriente, sino a un enchufe que nos introduzca en alguna formación política de primera o segunda línea. A partir de ahí todo será coser y cantar.

Nos harán falta únicamente unos cinco ingredientes:

  • 1kg. de harina marca "echaopalante", aunque también nos valdría de la marca "sinvergüenza".
  • 1 sobrecito de levadura marca "bravura", o bien, también podría ser útil la de "caradura".
  • 1 ó 2 huevos de "mepongogallo" o de "notepongasgallo", aunque son hermanas y no varia el sabor.
  • Una pizca de sal de "vientosymareas", pero si teneis será mejor la de "lamarserena".
  • Y por último, una cucharada bien grande de azúcar, de "quegracioso!" o de "juasjuasjuas", para contrarestar la posible acidez de todo el conjunto.

Por el momento ya tenemos todos los ingredientes necesarios. Ahora solo nos queda seguir todos los pasos bien y por orden, ya que si no nos sería imposible llegar al pastel final como objetivo: el bollo "acongresao". Podríamos haber hecho también el bollo "popularoisse" o el "obreroisse", pero esos es que tienen ingredientes demasiado difíciles de encontrar y, a menudo, pueden sentar mal a algunos estómagos.

Bien, pues ¡pongámonos manos a la obra!

Tomamos la harina y la desmenuzamos bien para que no queden grumos, ya que si nos quedara alguno podría darnos algún mal sabor cuando vayamos a comérnoslo y nos pondría de mal humor. Poco a poco le vamos añadiendo los sobrecitos de levadura. Aquí podéis elegir el que buenamente queráis, aunque el de "caradura" puede saliros mal. Esa levadura tiene un efecto tan retardado que, a veces, después de que parece que todo ha salido bien y todo marcha según lo previsto, el médico puede sacarte un tumor enquistado enriquecido dudosamente con tu sangre interna debido a la misma. También es cierto que cabe la posibilidad de que comience a funcionar mejor tu organismo, pero ahí ya entra tu capacidad de asumir riesgos. Para que tengáis algún dato, el bollo con levadura "caradura", salió mal recientemente en Mallorca, hecho que provocó nerviosismo en los consumidores de aquel "dulce".

Es fácil conseguirlo si sabemos movernos bien, pero sobre todo nos hace falta algo muy importante, un enchufe

Continuaremos con los huevos. Los batimos bien batidos para que queden mezclados. Aquí igualmente podremos optar por cualquiera de las dos opciones ya que son similares. El de la marca "notepongasgallo" finalmente, si está durante algún tiempo en actividad, es decir, en el bollo, puede comprobarse genéticamente que se hace igual que el "mepongogallito". De hecho, hoy casi todos los bollos ya pertenecen al grupo de huevos de "mepongogallito", lo que provoca a todo el mundo que los consume un cierto aire irritado contra aquellos con quienes no tienen buen feeling, pero se pasa en cuanto se retoma la tranquilidad del hogar propio. Si alguien tiene y ve que siente esos síntomas, por favor, deje el bollo a un lado y pruebe a pegarse una ducha o un baño.

Con respecto a la sal eso ya va con cada uno. Una es fuerte y con muy poquito nos dara mucho "cuerpo" al bollo, la de "vientosymareas". Aunque con esta hay que tener un tacto minucioso, dado que eleva mucho la tensión arterial y, puede provocarnos incluso cólera o principio de infarto al mezclarse con otras consumiciones de terceros ingredientes. La de la "marserena" está algo menos extendida. Tiene menos cuerpo y se le puede echar mayor cantidad, aunque no hay que pasarse para no provocar una reacción que nos deje dormidos, ya que puede considerarse cuasi opiáceo, al menos de cara al resto que está acostumbrado a la "vientosymareas".

Y para finalizar, lo más importante, el azúcar. Aquí valdrá cualquiera de los dos. Cada uno irá con respecto a nuestra personalidad. El "quégracioso!" es bastante dulce, pero no habremos de echarle demasiada cantidad para no hacerlo empalagoso. Es agradable en pequeñas cantidades pero pesado si nos pasamos. Y en cuanto al "juasjuasjuas" podéis utilizarlo para darle un tono agridulce, tipo limón suave con azúcar, para mezclar sabores y darle comentarios jocosos a los consumidores cuando lo consuman.

Por lo demás, solo necesitáis un poco de dedicación y esfuerzo. Con todo ello tendréis vuestro "político de cuento" conseguido y en vuestras manos para hacerlo realidad.

Muchas Gracias.

Xaudaró.


Sobre esta noticia

Autor:
Xaudaró (5 noticias)
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Tipo:
Opinión
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