05:02 (31-05-2012)

La radiactividad de Fukushima llega a las costas de EE.UU. No hay síntomas de alarmismo

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Lo que nadie hubiera podido imaginar: el desastre de Fukushima está en primer plano en el periódico Los Angeles Times. Los norteamericanos tienen su dosis de elementos radiactivos incluido el Cesio y el Iodo. Han sido traídos por vientos adversos del Oeste

A principios de marzo expertos meteorólogos vaticinaron que los primeros isótopos radiactivos provenientes de la central nipona de Fukushima podrían llegar a la costa oeste de EE.UU. aunque en dosis inofensivas para la salud, según su opinión informó Los Angeles Times.

Estimaban que los primeros residuos radiactivos filtrados en el aire en Fukushima estarían terminando su viaje de 8.000 kilómetros sobre el Pacífico que separan Japón del territorio continental de los Estados Unidos empujados por las corrientes de las altas capas de la atmósfera.

La Agencia de Protección Medioambiental de EE.UU. tenía dispuesta una red de cien sensores de radiación distribuidos por el país y no se esperaba la detección de ninguna anomalía hasta mediados de marzo. Aunque bien partículas similares de una prueba nuclear norcoreana en 2006 tardaron sólo una semana más en cruzar el Pacífico.

La Comisión Reguladora Nuclear, que supervisa el sector nuclear en EE.UU., preveía que la radiactividad que pudiera llegar a las costas americanas no tendría consecuencias para la salud, naturalmente, aunque reconocían que los niveles de radiación irían en ascenso con el tiempo paralelamente al deterioro de la situación de día en día en Fukushima. Todo esto encierra una contradicción o es que la radiación sólo engendra cáncer y leucemias en Japón pero no en Estados Unidos.

Esa misma agencia metereologica urgió a los ciudadanos norteamericanos en Japón a evacuar a un radio de 80 kilómetros de la central nuclear y apuntaron que la radiación ha llegado a niveles letales en un entorno de un kilómetro alrededor de la planta nipona. La segunda contradicción. En Japón los niveles matan.

Desde la central de meteorología de Austria (ZAMG), los despachos informativos siguientes fueron mucho más precisos :

“las estaciones de medición de la Comisión del Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares (CTBTO)-decían- han registrado rastros de radiación en la costa este de Estados Unidos, procedentes obviamente de la central nuclear de Fukushima (Japón)”.

La información de dicho centro austríaco se basaba en datos proporcionados por la CTBTO. Los últimos informes enviados por esta, "revelan que trazos de radiación habían llegado a territorio de las islas de Hawai y Wake Island, ambas (islas) en el Océano Pacífico, así como a la estación de medición en Charlotteville, en el estado de Virginia", en la costa este norteamericana. Concretamente, se registraron radioisótopos, es decir, partículas radiactivas, como el yodo-131, apresurándose a decir que sus valores, o la intensidad de su radiación, (la densidad de las partículas) se han reducido en el aire durante su viaje desde el Pacífico hasta la costa de EEUU. Los valores medidos se sitúan por debajo del límite considerado peligroso para la salud humana, decía Gerhard Wotawa, experto de la ZAMG, central meterológica austriaca. La CTBTO (control de pruebas nucleares internacionales), también tiene su sede en Viena y transmite los datos de sus mediciones a los 182 estados miembros.

Luego estos las publican si así lo desean. La mencionada Comisión CTBTO tiene como objetivo supervisar cualquier detonación nuclear en el mundo, (o restos nucleares porque puede haber pruebas clandestinas irregulares de alguna potencia). Pero no publica directamente los datos que recolecta. La organización todavía no está completa porque hay países con programas nucleares (como Irán y probablemente la Venezuela de Chávez) que no han ratificado hasta ahora el Tratado.

El objetivo de la CTBTO es establecer una red de 337 estaciones de mediciones de diferente tipo, incluidas 80 que pueden registrar radioisótopos. Por ahora, la red cuenta con 264 estaciones, repartidas por todo el planeta. Hoy no habría escapatoria ni para la bomba atómica que intentó fabricar el general Francisco Franco.

El corresponsal Declan Butler de la revista Nature publicó en seguida un reportaje sobre el largo viaje de los residuos nucleares de la central de Fukushima con todos los detalles de su origen, acreditando al control de la Comprehensive Nuclear-Test-Ban Treaty Organization (CTBTO) todo lo cual fue recogido por Jung Yeon de la Agencia France Press, que lo difundió en la prensa internacional, lo que considera Diáspora muy positivo para que, en lo nuclear, que envenena al mundo globalístico no haya secretos peligrosos, ni uranios clandestinos.

El primer despacho que los austriacos dieron de que las fugas nucleares de la central de Fukushima habían llegado a las Hawaii y Virginia, lo hicieron por su cuenta y riesgos pues la CTBTO, con sus 182 estados miembros hubiera necesitado el permiso de estos para difundir la información, sin la cual el mundo no se habría enterado. Nature se felicita que todos sepan lo que está pasando. Es, al fin y al cabo, un primordial derecho del hombre.

Nature informó también que una gran parte de la fusión material del reactor de Fukushima no se ha conseguido todavía. Y lo peor en amenazas de radiación por el desastre está por venir, cuando ya el mundo creía que todo había pasado. Lars-Erik De Geer, director de investigaciones de la Información del Ministerio de la Defensa de Suecia con sede en Estocolmo que se encarga de los análisis científicos oficiales del país escandinavo quiso aclarar varias cosas.

Una que considerables cantidades de isótopos radiactivos volátiles tales como yodo y cesio, así como el gas noble xenon quedan todavía sin fundirse en los reactores de Fukushima. Pero por lo menos la otra información que los suecos ofrecen es que no hay señales de grandes cantidades de elementos menos volátiles como circonio y bario que indicarían que la gran fusión haya tenido lugar. Estos elementos fueron liberados a la atmósfera durante la gran explosión de 1986 del reactor en Chernobyl.

Parece que se confirman los datos de que parte de la fuga de la radiactividad mayor de Fukushima se realizó al dejar escapar (gracias a bomberos y voluntarios) el exceso de presión de los reactores afectados, después de un un esfuerzo descomunal humano. A la que siguió la explosión del vapor cargado de hidrógeno de las instalaciones del reactor. El resto de la radiactividad puede irse extendiendo en el espacio exterior, sin que se puedan pronosticar los niveles de peligrosidad. Esos niveles de peligrosidad en el mismo Japón y sobre todo alrededor de la central de Fukushima son impredecibles, pero sin lugar a duda muy altos y riesgosos.

Las organizaciones internacionales como la CTBTO se han desarrollado de forma casi milagrosa con ocasión del desastre nipón. No podrá haber elementos radiactivos irregulares en la atmósfera

El Gobierno de Japón sigue insistiendo en que la central nuclear de Fukushima tiene las “condiciones de parada fría”. La parada en frío es cuando la temperatura del combustible está por debajo de 100 ºC. Sin embargo, debido a que el combustible de Fukushima se ha fundido y caído al fondo del reactor, y parte se ha filtrado a través de la vasija de contención, es imposible medir con precisión la temperatura, por ello han optado por utilizar la frase "condiciones de parada fría”. ¿Es la única solución para salir del peligro?

¿Y el resto de centrales nucleares? Solo operan en Japón 8 de los 54 reactores nucleares.

A pesar del anuncio, los expertos advierten de que la situación en la planta sigue siendo peligrosa, como resultado de los niveles de radiación excesivamente altos, la vulnerabilidad de las piscinas de combustible gastado a los terremotos, las fugas de agua contaminada que continúa acumulándose en los sótanos de los reactores y la falta de información sobre la condición del combustible fundido.

El Presidente de la Comisión de Seguridad Nuclear, Haruki Madarame, dijo que “los reactores están rotos y no saben lo que pasa realmente en el interior, y es difícil predecir lo que pueda venir."

Los Japoneses quieren saber cuál es el calendario previsto. El Gobierno estima que se tardará en desmantelar la central hasta 40 años. Se sacarán las barras de combustible en 2015, la vasija de contención se reparará y se llenará de agua en 2021, y se retirará el combustible derretido de los reactores entre 2022 y 2052.

Los propios técnicos del Gobierno japonés calculan que el costo de la energía renovable será menor que el de la energía nuclear para el año 2030.

La última encuesta en Japón demuestra que el rechazo a la energía nuclear aumenta día a día: antes era el 48%, ahora es el 57% de la población el que dice no a la energía nuclear.

Trasladando el problema a Garoña, por ejemplo, el 31 de diciembre finalizó el plazo para que el CSN presentara ante la Comisión Europea su informe sobre los stress test en las centrales nucleares españolas. Es dudoso que incluya los mismos requisitos que en el resto de los países europeos.

Los ecologistas o ambientalistas, estén encuadrados o no, no tienen más opción que decir “no” a la energía nuclear. Porque quieren un futuro energético limpio, seguro, inteligente y 100% renovable.

De Geer y otros científicos están a la ansiosa espera que recibirán de la CTBTO en breve tiempo. Los datos iniciales recibidos de la estación de medición más cercana a Tokio se hallaban deteriorados por que los filtros de los sensores se vieron contaminados durante el manejo de los primeros escapes de radiactividad del edificio de la propia estación, según informe del investigador austriaco Gerhard Wotawa, antes mencionado, del instituto de Meteorología y Geodinámicca de Viena.

Este centro publicó mapas detallados del curso de la radiactividad sobre el Pacífico y partes metereológicos para alertar a las estaciones de las costas norteamericanas y evitar una peligrosa e inesperada lluvia radiactiva. Las estaciones de medición nuclear y metereológicas de Rusia se han sumado a esta casi febril actividad de las japonesas y austriacas para prevenir una sorpresa nuclear.

Cuando los países del mundo que faltan por adherirse a la Comisión Antinuclear CTBTO lo hagan habrá una red internacional de estaciones de todos los estados miembros que harán un seguimiento diario con información de todos los elementos o partículas radiactivas o características sismicas, hidroacústicas o infrasónicos, a lo largo del mundo para controlar cualquier señal anómala de centrales nucleares irregular o pruebas atómicas no declaradas. También esas estaciones captan, con instrumentos especiales, la presencia de gases nobles como el xenon. Dos de estas han sido emplazadas en Japón, después de la catástrofe de Fukushima. Y hay otras instaladas en islas del Pacífico que controlan este mar y el continente asiático.

También se están instalando ingeniosos aparatos radioacústicos para controlar

alertas internacionales de cualquier amenaza de tsunami siguiendo la magnitud sísmica 9.0. Esto estaba en proyecto después del tsunami 2004 en el oceano Indico.

Como hemos dicho la CTBTO no es una agencia de información y no puede publicar sus datos recogidos diariamente, pero al parecer no pasa nada si uno de los 182 estados miembros los pasa a una agencia de noticias como han hecho los austriacos.

La red de estaciones es muy sensible en captar o detectar, cualquier partícula radiactiva de cesio 137 por ejemplo, liberada después del accidente de una central nuclear como en 1986 la de Chernobyl. Ha sido providencial en la catástrofe de Fukushima, visto el juego sucio de compañías japonesas que manipularon la información por propio interés.

Cada estación emite un boletín diario de control con un “ y-ray spectrum” (imagen ocular-y) y dos dibujos bi-dimensionales mostrando las características de los radionúclidos. Los accidentes nucleares producen un espectro de los elementos de fisión radiactiva, incluyendo el yodo, el cesio y el circonio. Según el director del CTBTO Lassina Zerbo, desde ahora serán más detectables los elementos de cualquier desastre nuclear. Zerbo alabó a los científicos suecos que difundieron la información de la organización y declaró que la CTBTO misma debía tener esa misma libertad de información.

“Hay una zona gris en la información nuclear que no ha beneficiado ni a los japoneses ni al mundo en el gran desastre de Fukushima. Japón y muchos otros países -España entre ellos- tienen sus propias normas de protección contra la radiación que escapan al control internacional. La Comisión de Energía Atómica de Viena se ha sumado al criterio de una mayor información y menos secreto en bien del mundo. La revista Nature es la que ha dado un gran paso en ese aspecto.

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Comentarios de La radiactividad de Fukushima llega a las costas de EE.UU. No hay síntomas de alarmismo

Secaplanta (03-02-2012 12:38)

Entonces dios existe....carajo, a partir de ahora hasta para tirarme un pedo me voy al baño.

Jardinero (03-02-2012 15:01)

increible.... Podría llegar a Europa?

Milesio (04-02-2012 20:43)

Pues menos mal que no yay que alarmarse, cualquiera diría que tu "artículo"· dice lo contrario con toda intención... las fotos son punto y aparte...
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más menos

Silvio (08-02-2012 15:51)

Se ve que no lees los periódicos de fuera del país que tratan de la crisis de Fukushima con rigor y con alarma. En España lo que está ocurriendo por si no lo sabes es que la central nipona y Garoña son hermanas gemelas y que cualquier día si falla la refrigeración en la central burgalesa vamos a tener una catástrofe aquíííííííí!!!!!
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Autor: Diasporaweb (471 noticias)

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