Retrógrados
Al igual que por desgracia, un ciego no puede ver los colores, aunque alguien le hable detenidamente de ellos, hay muchos retrógrados, que no pueden apreciar como el mundo avanza, a pesar de la clara evidencia de ello. Algunos se han quedado tan exageradamente anclados en el pasado, que son incapaces de dejar atrás determinadas tradiciones, además de comportamientos y una serie de actitudes más propias de una existencia que se ha perdido, por suerte para el ser humano, en el más profundo de los olvidos. Estos individuos, que obviamente no han evolucionado, al menos en consonancia con los tiempos que estamos viviendo, tienen una mentalidad aparcada en hechos del pasado, a los que están irremisiblemente encadenados, como los antiguos condenados lo estaban a una pesada bola de hierro fundido, que arrastraban atada a uno de sus tobillos.
Algunos se han quedado exageradamente anclados en el pasado










