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La NO revolución. Historia de un Insulto

19/05/2011 13:26 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

¿Spanish Revolution? ¿Acaso es una revolución? ¡Esto es un INSULTO!

Después de acabar con una gran maratón de estudios de todas las ramas posibles de Derecho para preparar exámenes finales: Civil, Penal, Administrativo, Economía, Filosofía... me conecto a Internet y, para mi sorpresa ¡BOOM! ¡¡¡SPANISH REVOLUTION!!!

Al principio choca... cuanto menos. Muy excitado me informo qué ocurre: "Protestan por la oligarquía política"... "Contra la especulación financiera"... "Hay que votar a los grupos minoritarios para hablar de democracia"... "Democracia Real Ya!". Y eso es todo, desilusión y una posterior preocupación, como cuando vas al retrete y no consigues mear (u orinar para los eufemistas, o hacer lo contrario que beber, para los abstractos).

Me quedo con la misma cara de impresión que un mono al ver un bodegón: "Bonito plátano, lo voy a coger.¡Pero qué diantres! ¡No puedo! (blasfemias en vocal "U")". Una decepción que me hace enfadar hasta el punto de no pensar en otra cosa que llamarles a todos los de la manifestación del 15M: "Indigados inútiles", desde el cariño y desde el tesón de un ciudadano más.

Se hace la noche y decido ir a la plaza central de la ciudad para comprobar si efectivamente hay "antisistemas" con complejo de Pirro reivindicando derechos. Efectivamente, los hay, en el caso de mi ciudad desgraciadamente todos de un colectivo (izquierda), sin rozar las cuarenta personas. Decido aproximarme y hablar con dos de ellos e informarme aún más de paso. Me proporcionan el "MANIFIESTO" para ver qué es lo que reivindican y comienzo a decepcionarme más y más y más. Una decepción que se relacionaba con el manifiesto que no hace poco escribió Hessel, antiguo discípulo de Sartre. Es curioso, leer el manifiesto de este francés ex-camarada de De Gaulle era leer lo mismo "copiar pegar" que leer el manifiesto de esta supuesta revolución que nos quieren impregnar a golpe de falsos conceptos mal aprendidos en Primaria.

Al leer ambos manifiestos llegué a la conclusión de que era como leer la Carta a los Reyes Magos hecha por una niña repipi y con complejo de Lisa Simpson: "Deseo un mundo en el que los pobres no sean tan pobres, un mundo de igualdad, de libertad, donde nadie sea más que yo..." pero fusionado con la versión más estúpida y contra-estratega del movimiento estudiantil de París de 1968.

-Hacéis el tonto. Respeto que protestéis, pero no respeto cómo lo hacéis. Esto no es una revolución, no sabéis ni lo que hacéis.

Me fuí indignado. Estudiando autores políticos y económicos de todas las razas, culturas e ideologías para encontrarme ahora con colectivos que no se sabe muy bien lo que hacen y por quién han sido movidos, para protestar (hecho único que aplaudo) y querer quitar fuera de la escena a los políticos, o al menos los mayoritarios, sin idea alguna para suplantarlo ni nada; tan sólo un papel que resume lo que reivindican, algo que en cualquier libro de Ética en 4º ESO puedes encontrar ("textos de alto contenido científico" diría Kelsen... IRONÍA), y lo que más insulta, a mi y a todos los que creemos: que hagan uso del término "REVOLUCIÓN" en mayúsculas, en Times New Roman y en negrita.

¿Qué es revolución? La revolución no es salir a la calle a gritar e impresionar a la sociedad. Según Fidel Castro (al cual no es que admire, pero lo define muy bien) la revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado…; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos…; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio.

Actualmente reina ese falso concepto, ser "antisistema", hoy, es ser antisistema en lo que a permisión del Sistema se refiera

A una gallina, si la cortas la cabeza (si primero la logras coger) conseguirá caminar con sus patitas desorientadas más de 12 metros sin cabeza. Lo que hoy vemos como una "Spanish revolution" no tiene ni patas, ni cabeza en su caso. No puede pretenderse cambiar un sistema SI NO SE PROPONE OTRO... pero otro sistema hablando en términos científicos, que es verdaderamente lo que vale. Esto hace dilucidar que los "antisistemas" que promueven esta revuelta y que van en contra de la clase política y del gobierno, al no haberse interesado en leer la letra pequeña, vuelvan a dejar todo lo que protestan en manos del propio sistema. Me explico. Si un antisistema quiere cambiar el sistema no puede ampararse en la Constitución que el poder constituyente del sistema al que repugnan creó en su día, pues no hablaríamos de verdadero antisistema, hablaríamos de complejo "poder constituyente-constituído". Si te vienen a dar, tú devuelves o practicas la no-violencia, pero no te quejes por ello, pues vas en contra del sistema. Si vas en contra de lo establecido por la norma suprema (la Constitución) no puedes ampararte en ella (estos días está circulando con cierta libertad por las redes sociales, más bien conocidas como tablón anuncio del inconformismo impulsivo, el artículo 21 de la Constitución Española), cuando ésta defiende en su Título Preliminar a la clase política y dedica casi todo un Título Tercero a cómo se desenvuelven en las Cortes Generales; sin olvidar la Ley Orgánica del Régimen Electoral y sus financiaciones; la ley D'Hondt... No hay defensa en el sistema para un antisistema salvo aquella por la que él mismo lucha, sino tu principio y efecto se convierte en el principio del defecto. Esto sería como tomar una decisión entre dos, y cuando compruebas que has tomado la decisión incorrecta, suicidarte, rompiendo con tus principios. Por eso, actualmente reina ese falso concepto, ser "antisistema", hoy, es ser antisistema en lo que a permisión del Sistema se refiera.

Reiniciando el tema de la revolución, para que se constituya como verdadera y fiel, tiene que haber un dogma, una doctrina. La revolución es un renacimiento, y en todo nacimiento primero viene la cabeza, y luego el brazo. Si viene primero el brazo, y luego la cabeza, por ley natural la vida del Ser corre peligro.

En todo movimiento revolucionario ha habido una doctrina que la propulsó. Realicemos un análisis histórico por ésta parte: la Revolución Francesa tuvo como doctrina y antecedente a Voltaire, Rousseau, Montesquieu, Beccaria... el pensamiento Ilustrado en conclusión; la Revolución Comunista de 1917 en la Rusia zarista, de la misma manera que luego la tendría la Revolución Social Española de 1936, tuvieron como doctrina y antecedente a Marx, Engels... es decir, la liga de los Justos, el Comunismo; la Revolución del Constitucionalismo de mediados y finales del siglo XX tuvo como doctrina y antecedentes a Kelsen, la Constitución de Weimar, retomamos Rousseau, Montesquieu...; las Revoluciones de los países Islámicos del 2011 han tenido como doctrina y antecedente la democracia europea (el constitucionalismo que anteriormente nombraba)...En conclusión, siempre se ha dado primero la cabeza (la doctrina) y luego el brazo operador (la revolución). Si ocurriese a fuerza contraria, terminaría siendo un desastre, y en concreto para la doctrina, que tendría que forjarse en una difícil aceptación en plazos futuros ante lo desagradable de la experiencia de una revolución sin nombre, sin doctrina alguna que la guíe, sin cabeza alguna que guié las patas desorientadas de una gallina sin nada encima de su gaznate. Ése es el insulto.

Cabe destacar además la torpeza del antisistema novato de esta generación (débase tal vez, en tono cómico, a la LODE o a la LOGSE) en el ámbito de una actuación "revolucionaria" sin doctrina, que provoca que los medios de comunicación (recordemos, los dirigen los partidos políticos) tergiversen y manipulen como les venga en gana, mostrando a los ojos de la sociedad que aquellos que movilizan y protestan son los "perro-flautas" de siempre, y por lo tanto, movimiento entendido de izquierdas (IU se acuña el movimiento, otro error derivado de la no existencia de una doctrina que organice). Por eso, esta "Spanish Revolution" será recordada como la falsa revolución más improvisada, torpe, ambigüa, de inconcluencia teleológica (más bien inexistencia) y misterio en su origen, de lo que llevamos de historia

No habría que adquirir conocimientos pertenecientes a las Ciencias de las Matemáticas para saber distinguir entre: la revolución por la que se luchará (yo me incluyo), forjada en una revolución del conocimiento, la técnica y el estudio científico, es decir, doctrina y revolución, algo prácticamente atávico; de la revolución sin nombre, de la revolución más inestable y estúpida emancipada de la doctrina, de la cual debe de mamar. Hay grandes diferencias en una "revolución" que tan sólo diga "NO" a una revolución que diga "NO, PORQUE...".

La "Spanish Revolution" se quedará en nada para los que creen que hacen algo, y en mucho y perjudicial para los que verdaderamente hacemos, pues en este campo de batalla nuestro acto se ejercita a largo plazo y no es tan momentáneo, oportunista y cargado de sospechas ideológicas en sus orígenes. Nunca se pierde el tiempo obviamente, y las dos consecuencia que pueden tener estas movilizaciones reivindicales (no Revolución) es que el sistema siga igual, pero que los políticos, ante esta llamada de atención (una llamada de atención cutre con el nombre de "Revolución") maquillen la situación generada por sus complejos de Príncipe de Maquiavelo; y segundo, que despierten un poco el espíritu crítico que la naturaleza nos ha dado, porque si no se llora, no se mama...

García Chico "Yokey"


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Autor:
Yokey (2 noticias)
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