Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Emiro Vera Suárez escriba una noticia?

Sánchez, huele a los gringos, esperando por la Trancisión

23
- +
04/02/2019 08:17 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Y es que el partido legado por Rodríguez Zapatero tiene un problema de envergadura: hasta las políticas culturales de este último,

El Reportero del Pueblo.

Pedro Sánchez, no se amilanó, tuvo que asumir sus riesgos y tomar un calendario electoral para viajar a países vecinos de España, con que se tiene alianzas comerciales. Es coincidencial y probable haya sacado una lección de sus anteriores disputas con Pablo Iglesias: cada vez que un dirigente de Podemos se refiere despectivamente a la Transición, señala que las víctimas del franquismo no recibieron la justicia que merecían o recuerda que Franco sigue enterrado junto a los muertos de ambos bandos, no está debilitando a sus competidores por la derecha, sino que está colocando a los electores de izquierdas una propaganda de la que se concluye que el Partido Socialista también es responsable de los supuestos déficits de la democracia española.

Y es que el partido legado por Rodríguez Zapatero tiene un problema de envergadura: hasta las políticas culturales de este último, los socialistas no habían apelado al antifranquismo más que en pequeñas dosis oportunistas. Pero a partir de 2006 la situación varió. Mientras no había competidor por la izquierda, se podía invocar al mismo tiempo el legado de Felipe González y la «memoria» de la Segunda República. La patente contradicción entre uno y otro no tenía quien la mostrara con fuerza. Sin embargo, con la irrupción de Podemos todo cambió. Estos explotaron el cinismo de Zapatero y defendieron con igual entusiasmo tanto que el franquismo no estaba del todo muerto como que el PSOE de Felipe González era uno de los principales culpables. En esta tesitura, a un Pedro Sánchez convertido en líder del PSOE contra el lobby del felipismo, sólo le quedaba ver en la crítica de Podemos una oportunidad de redimir a su partido y ajustar cuentas con su propio pasado.

Y que mejor con López Obrador, en México. La propuesta de desenterrar a Franco con el apoyo de Podemos y por la vía de urgencia es, así, la oportunidad de poner al PSOE donde nunca estuvo desde que murió el dictador: supone aceptar como válida la premisa de algunos historiadores de extrema izquierda, así como de los dirigentes de Podemos, según la cual la dictadura no murió con la aprobación de la Constitución. Toca enterrarla de verdad, aunque sea simbólicamente. Sánchez ha creído que tiene la oportunidad de matar no dos, sino tres pájaros de un tiro poco antes de presentarse a las urnas: con Franco fuera del Valle de los Caídos noqueará por unas semanas a un PP en supuesta transición; desarmará en parte la crítica de la extrema izquierda; y pondrá tierra entre el viejo pactismo felipista -tan identificado con el bipartidismo- y un socialismo renovado.

No hay números para el Gobierno de Pedro Sánchez", me dicen los de Podemos, desdibujados, como los de Ciudadanos, ante un PSOE renacido y un PP bronco, con el bipartidismo rehabilitado.

A Juan Guaidó, se le hace difícil la Transición en Venezuela. Debe confrontar tres candidaturas, Antonio Ledezma, María Crina Machado, Rafael Ramírez y la de él mismo.

Mientras, hay una convergencia entre la cultura China, rusa y Soviética. Los gringos y franceses a la espera, al lado de los judíos

El PSOE tiene un grave problema con esta forma de manipular el pasado: si bien el discurso cultural predominante entre los votantes de extrema izquierda comulga con ella, el partido de Felipe González no puede aceptar sin más una interpretación de la Transición que implica la inmediata descalificación de un bipartidismo del que han sido protagonistas. Además, como han mostrado distintas encuestas, una amplia mayoría de españoles -y de votantes del centroizquierda- sigue viendo con orgullo la Transición.

Ven como hipótesis plausible un adelanto electoral. Laraposería de la geometría variable -pactando con las derechas la economía y con las izquierdas, el diálogo inútil con los derechistas y oportunistas- se ha derrumbado ante la mano larga de Claudio y Eduardo votando en el palacio de la montaña ante la imagen y féretro que acompaña a o guarda a Chávez. Váyanse al mar a no pensar en nada con el Gobierno de Sánchez en los días de gracia.

Obrador, lo puso en su lugar.

Era un spot brillante que puede ser fugaz. Después de su apoteosis inicial conocerá el sabor amargo de lo imposible. Porque lo que tenía de bonito no era lo que tenía de real, sino lo que tenía de promesa. Agotar la legislatura parecía imposible; luego, probable y ahora otra vez, casi inverosímil. Pero hay una esperanza. La nueva política ha perdido brillo y los viejos partidos se han rearmado. O desaparecido

Este tiempo es una riada que arrastra en horas partidos políticos y gobiernos. Se cumple la paradoja según la cual lo urgente ya es demasiado tarde. A la gente, los 'Pablos' les parecen cortos o fugaces; Juan, efímero y Pedro Sánchez, Pedro el Breve. Asustado, llego a México para averiguar todo lo dicho por la izquierda latina.

El PSOE tiene un grave problema con esta forma de manipular el pasado

Mientras, hay una convergencia entre la cultuura China, rusa y Soviética. Los gringos y franceses a la espera, al lado de los judíos.

 

 

 

 


Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (890 noticias)
Visitas:
587
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas
Lugares
Personaje

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.