Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Mov escriba una noticia?

Los “SantS JordiS” de Samaranch

23/04/2010 20:27 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

1977. "Samaranch, fot el camp". 2010. Hincamos la rodilla

Samaranch ha muerto.

Y como cada vez que sucede algo igual, que es todos los días y a todas horas, toca que allegados y conocidos canten y alaben las excelencias del finado y le reprochen sus más insidiosos defectillos.

Y en ello estamos.

Al final, parece que Samaranch tiene más hagiógrafos que detractores. Por esos mundos del diablo puede que sea así, que los elogios sean sentidos y más o menos desinteresados, desapasionados y positivamente críticos. Puede que fuera de Catalunya hagan un análisis y balance ponderado de su trayectoria laboral y política.

Pero en Catalunya, el reconocimiento que hacemos de Samaranch es obligado e hipócrita. Si fuera lo ensalzan, ¿cómo quedaríamos frente al mundo privándole de las exequias y parabienes que se merece?

Para el movimiento olímpico y para nuestra orgullosa Barcelona Olímpica, la importancia positiva de las aspiraciones, proyectos y logros de Samaranch parecen obvios, elogiables, merecedores de reconocimiento y agradecimiento.

Por eso este funeral de estado donde todos hincan la rodilla.

Pero Catalunya, la gran mayoría de su sociedad civil y clase política, hace esto a desgana, obligada por las circunstancias y la habilidad camaleónica de nuestro “ser querido”, que por si acaso dejo como petición de última voluntad que recubrieran su féretro con la bandera olímpica.

Samaranch fue un político del franquismo, eso nadie lo va a poder cambiar. Y cuando él y el régimen se descomponían tuvo la habilidad de salir airoso y por piernas, para desde su exilio dorado como embajador en la URSS, adaptarse a nuestra “ejemplar” transición de éxito y olimpismo.

Samaranch, como Presidente de la Diputación de Cataluña, entre 1973 y 1977, hasta la restauración el 29 de septiembre de 1977 de la Generalitat de Catalunya, estaba en uno de los peores sitios políticos posibles para políticos franquistas en aquella época de ruptura/transición, o “ruptura pactada”. Estaba, detrás de los ventanales y porticotes que daban acceso al balcón populista de la Diputación Provincial, atemorizado y exangüe por el clamor de Catalunya: “Samaranch, fot el camp”.

Es un extraño retruécano de la historia que, la Catalunya que merecidamente lo vilipendiaba, hoy tenga merecidamente que alabarle.

Samaranch se fue …y los porticotes y ventanales se abrieron estallados para el gozoso clamor populista en el balcón del Palau de la Generalitat: “Ja soc aquí”.

Será prosaico y desalmado con el finado, pero interpreto que el funeral de estado organizado en memoria de Juan Antonio Samaranch, en el Palau de la Generalitat, podría interpretarse con una frase que diría más o menos así: “Bueno, va, quédate entre nosotros, quitecito y por aquí”.

Invito a la Diputació de Barcelona a que organice una exposición titulada “Els SantS JordiS de Samaranch”

Samaranch ha muerto, descanse en paz.

Samaranch tuvo pasión por la política y cuando sus ambiciones se truncaron, se enrocó en su pasión por la política deportiva. Desde el ejercicio de ambas desarrollo su pasión por el arte y su concepto del mecenazgo.

De todos es conocido el Museo Olímpico de Lausanne, centrado monográficamente en la representación artística del deporte.

Siendo Presidente de la Diputación de Cataluña impulso y patrocinó la mayor producción de representaciones artísticas de “Sant Jordi”, jamás conocida.

Samaranch desde sus posiciones de poder y con el dinero de las instituciones que dirigía ejercía el “mecenazgo” sobre artistas y galerías de arte permitiendo un cierto eclecticismo creativo y de tendencias pero exigiendo una temática cortesana.

En el mundillo artístico de Barcelona, entre 1974 y 1977, todo el mundo pintaba “Sant Jordi” de grandes formatos, con la esperanza de que una vez ofrecido a Samaranch y la Diputación se lo compraran por las 300.000 pesetas estipuladas para cada caso. No se hacía política de apoyar la creatividad. Se ponía el arte al servicio de una idea politizada y del boato de la institución y sus representantes. Y los artistas y galeristas contentos y comprados por haber vendido un “cuadro alimenticio”.

En el mundillo de artistas y galeristas de la Barcelona de aquella época, Samaranch era criticado por su política artística, pero todo el mundo esperaba que le tocara a él un plato de aquella sabrosa “sopa boba”. Ni más ni menos que como ahora.

Invito a la Diputació de Barcelona, que quizás tenga el inventario de aquellas compras, y las obras esparcidas por desvanes o despachos, a que organice una exposición, que seguro depararía grandes y quizás gratas sorpresas, titulada “Els SantS JordiS de Samaranch”.

Nota sobre la foto:

Detalle de una foto publicada por El Pais: "Hombre universal" AP. 22 de Abril de 2010.

Recortada para destacar el hecho de que el féretro de D. Juan Antonio Samaranch, recubierto con la bandera olimpica, reposa frente la imagen del Rey de España y una estatua de Sant Jordi.


Sobre esta noticia

Autor:
Mov (3 noticias)
Visitas:
354
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.