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El segundo fin de semana del XXXI Festival de Jazz comienza con el Nu-Jazz de Meter Molvaer y termina con Charles Lloyd

11/11/2010 16:15 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Los tres conciertos serán a las 21 horas en el teatro Isabel la Católica

El segundo fin de semana del Festival Internacional de Jazz, organizado por la Consejería de Cultura, el Ayuntamiento de Granada, la Diputación Provincial, CajaGranada y Cervezas Alhambra, contará con tres artistas de calidad que llegan hasta Granada para hacer pasar al público unas horas excepcionales. El viernes 12 de noviembre actuará a las 21 horas en el teatro Isabel la Católica Nils Setter Molvaer Group.

Trompetista, compositor y productor, Nils Petter Molvaer (NPM) es una de las grandes figuras del jazz contemporáneo que ha sabido conjugar hábilmente el jazz con varios estilos musicales como el ambient, el house, el break beats y la electrónica. Con un universo musical que crea intensos y profundos paisajes sonoros, su interés por el sonido acústico y el eléctrico por igual nos da una de las claves para entender su dominio a la hora de mezclar géneros tan distintos.

Molvaer nació en 1960 en la pequeña isla de Sula (Noruega), hijo del clarinetista y saxofonista de jazz, Jens Arne Molvær. Después de tocar en bandas escolares y clubes locales, dejó Sula en 1979 para estudiar música en el Conservatorio de Trondheim, donde comenzó a desarrollar su estilo singular, y procedió a ganar una reputación como uno de los nuevos talentos emergentes de Noruega.

Se unió a la banda Masqualero junto a Arild Andersen, Jon Christensen y Tore Brunborg, grabando varios discos para el prestigioso sello ECM Records, antes de debutar en solitario con Khmer (1997), considerado uno de los primeros registros de electrojazz, tuvo una respuesta extraordinaria de público y crítica, siendo galardonado con el Premio de la Crítica Alemana y con el Premio de la Música Noruego. Tuvo tal éxito de ventas que ECM, por primera vez en su historia, lanzó varios singles del álbum.

La esperadísima continuación de Khmer, editada por ECM en 2000 y titulada Solid Ether, fue un paso adelante en la interacción de Molvaer y la cultura de club. La idea que da unidad a Solid Ether es la de que una pieza musical nunca está realmente acabada, y que la producción y la composición son procesos en constante evolución.

Además de diversas composiciones para cine y teatro, de su reciente discografía destacan: Er (2003), Re-Vision (2008) y Hamada (2009), ejemplos de la constante y brillante evolución musical de Molvaer, en perpetua investigación y búsqueda de nuevas sonoridades y texturas musicales, siempre interesado en la creación de nuevas atmósferas.

De Molvaer sorprende el apasionado e imaginativo uso que hace de la tecnología para crear música con verdadera alma. Los tiempos cambian, los sonidos cambian, la música cambia: "Pertenecer a una generación que no creció bajo la influencia de los standards tradicionales, ésta es una de las claves de mi tradición… "

El sábado 13 le toca el turno a Kart Rosenwinkel Standards Trío. Con una exitosa carrera musical, Rosenwinkel es uno de los más originales e influyentes músicos de jazz de su generación, tanto como virtuoso instrumentista como compositor. Natural de la ciudad de Filadelfia (1970), estudió en el Berklee College of Music de Boston y tuvo sus primeras experiencias profesionales en bandas dirigidas por Gary Burton y Paul Motian. Pronto se convirtió en un músico importante y emblemático en la escena musical de Nueva York, ganando gran reputación como un magnífico improvisador, compositor e innovador director de orquesta.

Después de dos tempranos álbumes: East Coast Love Affair (1996) e Intuit (1999), registra cuatro soberbios discos para Verve: The Enemies of Energy (2000), The Next Step (2001), Heartcore (2003) y Deep Song (2005), y a medida que progresa constantemente como líder y acompañante de músicos como Joe Henderson, Brian Blade, Joshua Redman y Danilo Pérez, obtiene un impresionante reconocimiento de la crítica como uno de los principales nombres de la modernidad jazzística actual.

Sin embargo, después de estos productivos años, Rosenwinkel toma la importante decisión de trasladarse a Europa en el año 2003, primero a Zurich y posteriormente a Berlín, capital donde reside actualmente y ejerce tareas docentes como profesor del Instituto de Jazz de Berlín, sin romper sus vínculos afectivos y profesionales con Estados Unidos.

De su reciente y esplendida discografía destacan el doble álbum The Remedy (2008), registrado en directo en el Village Vanguard, con el que entra a formar parte de la lista de históricas grabaciones del famoso club de jazz de Nueva York, siguiendo los pasos de maestros como John Coltrane, Bill Evans, Sonny Rollins, Keith Jarrett o Joe Henderson; y sobre todo, Reflections (2009), grabado con Standards Trio, formación con la que se presenta por primera vez en el Festival de Granada.

Reflections es un disco extraordinario con el que el año pasado Rosenwinkel ocupó los primeros puestos de la mayoría de listas norteamericanas y que es, en cierta medida, una forma de detener el vértigo del jazz del siglo XXI y abordar un repertorio íntimo, cálido y acústico. Una elegante interpretación, refinada y atractiva, de los estándares de Thelonious Monk o Shorter, llena de misterio y poder que conjuga a la perfección la simplicidad y el enfoque tradicional más querido por los aficionados del jazz, con una complejidad y un atractivo emocional innegable. Como dice el crítico Howard Reich del Chicago Tribune:’ La música de Rosenwinkel representa el sonido del futuro tal y como en su momento hizo el bebop’ .

El domingo 14 de noviembre será Charles LLoyd New Quartet los que pondrán el acento musical. Saxofonista, flautista y compositor, Charles Lloyd es probablemente una de las leyendas vivas de jazz más enigmáticas y uno de los pocos que fue capaz de rivalizar en los años 60 y 70 en venta de discos con estrellas de rock. Sus cuarenta años de carrera y una discografía que incluye más de treinta álbumes bajo su autoría y otras tantas colaboraciones le han permitido adquirir un prestigio enorme y ser una de las referencias imprescindibles cuando se habla de jazz moderno.

Charles Lloyd nació en 1938 en Memphis, Tenesse, en una ciudad donde el jazz fluía por todos los rincones. Lloyd no era ajeno a este ambiente y con 9 años empezó a tocar el saxo y su aprendizaje fue tan rápido que cuando tenía 12 años ya era sideman en bandas de blues tan prestigiosas como la de BB King o la de Howlin ‘ Wolf’ . En 1956 se traslada a Los Angeles donde Gerald Wilson lo incorpora a su banda pero Lloyd forma también la suya propia entre los que estaban: Don Cherry, Bobby Hutcherson y su gran amigo Billy Higgins, probablemente el músico más influyente en su vida. En 1960 es requerido para tocar con Chico Hamilton convirtiéndose poco después en su director musical. Cuatro años más tarde abandona el grupo para acompañar a Cannonball Adderley. Pero será en 1965 cuando liderará uno de las formaciones más impactantes: The Charles LLoyd Quartet que incluía a Keith Jarrett, Cecil McBee y Jack DeJohnette. El resultado: una interesante fusión de post bop, freejazz y soul jazz y el álbum Forest Flowers (1966) se convirtió en el primer álbum de jazz, grabado en directo en el Festival de Monterrey y consiguió un millón de ventas.

El cuarteto no solo atrajo adeptos del jazz sino del acid rock y la psicodelia y era reverenciado por iconos como Jerry García, Jefferson Airplane, Janis Joplin, Jimmy Hendrix, Grateful Dead. En San Francisco, en el ambiente de Haight– Ashbury, del ‘ Flower Power’ , llegó a ser el primer grupo de jazz que tocó en uno de los templos más sagrados del movimiento hippie, el Fillmore Auditórium. Love-in fue el registro de este concierto.

Pero Lloyd, después de una gira por la Unión Soviética, y algunos conciertos más, cansado de excesos y con cierta inquietud espiritual, inicia un necesario retiro. En 1980, convencido por el pianista francés Michel Petrucciani, LLoyd vuelve a la escena durante

algunos años. Tras una nueva reclusión que lo mantiene alejado, a finales de los noventa celebra su reencuentro con su maestro y amigo Billy Higgins con un buen puñado de álbumes.

Charles Lloyd viene al Festival Internacional de Granada por primera vez acompañado de una sabia elección de músicos que rozan la excelencia artística con una compenetración brillante en la que el pianista Jason Moran, admirador de Monk o Bud Powel, interactúa magníficamente con la intensidad rítmica del batería Eric Harland y con el acertado swing de Reuben Rogers; todo ello liderado por extraordinarias y elegantes líneas de los saxos alto y soprano, y flauta interpretadas sabiamente por el maestro.

 

 

 


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granadanews.es
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