Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Vinaches escriba una noticia?

El Seiscientos, la inolvidable odisea

09/06/2010 17:55 14 Comentarios Lectura: ( palabras)

El mítico Seiscientos fue una "oda a la libertad" en todos los aspectos, y más cuando se recuerda transcurridos los años

El depósito lleno de gasolina "normal". Carretera Nacional. El bochornoso mes de agosto se hacía sentir mientras permanecíamos parados en la cuneta toda la familia, ya que el motor trasero del Seiscientos llevaba un "calentón del ocho". Jugueteábamos en el arcén mientras el cabeza de familia cogía un bidón de agua destilada que siempre llevaba en el coche y le "daba de beber" al sediento Seiscientos. No nos hacían faltan chalecos reflectantes, solo a una madre controladora que no nos dejaba acercarnos a "la raya blanca". El Seiscientos se enfriaba con un poco de paciencia, y continuábamos nuestro viaje.

En su parte delantera llevaba el maletero. Cabían pocas cosas y esto hacía que la gran mayoría de Seiscientos llevasen baca para poder acoplar los trastos de toda la familia cuando se desplazaba. Se viajaba despacio. Normalmente el cuentakilómetros no superaba los 80 km./h, ya que cuando apretabas más el acelerador y el intrépido conductor conseguía llegar a cien, el coche temblaba como una hoja. El "aire acondicionado" de sus ventanillas delanteras abiertas de "par en par" te ofrecía la posiblidad de despeinarte sin que te riñesen y a la vez te permitía el fantástico juego de sacar tu pequeña manita por la ventanilla ofreciendo resistencia al viento, soñando que volabas. Solo los más aventajados disponían de radio en el coche. Incluso habían algunos que disfrutaban de las nuevas tecnologías y también llevaban incluido el cassette. Pero eso solo quedaba para unos pocos privilegiados. Los demás nos conformábamos con "hincharle la cabeza" al conductor cantando "El Patio de mi Casa" o "El Sr. Don Gato".

La seguridad "brillaba por su ausencia". Los cinturones era algo que estaba reservado para los coches de lujo. Al igual que los espejos retrovisores. Recuerdo que el primer Seiscientos que entró en mi familia, solo llevaba el espejo retrovisor interior, y con el paso del tiempo, como algo extra, se acopló un único espejo en la parte exterior del coche al lado del conductor. Y ¡qué decir de los cómodos asientos!. Eran de skay, sin reposacabezas, y cuando el coche permanecía un buen rato al sol, no había valiente que se sentase en ellos sin quemarse el trasero. Una de las pocas cosas seguras que tenía el seiscientos era la parte trasera, ya que las ventanillas estaban condenadas a estar siempre cerradas y a la vez no habían puertas que pudiesen abrir los niños. Esto era una gran ventaja, ya que por aquel tiempo los cierres centralizados eran un concepto que nos hubiese sonado a "chino".

Habían varias curiosidades que todo buen dueño de Seiscientos debía llevar. Una de ellas era el inolvidable portaretratos imantado, con capacidad para tres o cuatro fotos, en el que solíamos estar los hijos del conductor acompañados por una frase en la que rezaba "no corras papá". Otra de ellas, era la palanca de cambio. De serie venía una bola negra en el extremo de la palanca, pero muchos la cambiaban por un "bonito" adorno de metacrilato en el que se podía ver en su interior bien un fondo marino o una rosa inmortalizada por el material. O aquel pastor alemán que no cesaba en su movimiento de cabeza... Y siempre, siempre llevábamos un pequeño y "sofisticado" botiquín en el salpicadero del seiscientos que normalmente había sido uno de los regalos al conductor con motivo de la inauguración del coche.

Vivíamos tiempos en los que los cromos de fútbol o de paisajes del mundo eran algo que primaba entre los niños. Siempre había aquel eterno niño al que se le había pasado la época de las "estampitas" y coleccionaba adhesivos en la luna delantera del Seiscientos. Aquello no eran más que las inspecciones técnicas que pasaban cada cierto tiempo, y cada año la pegatina era de un color diferente. Había Seiscientos que llevaba una gran colección colorida de aquellos adhesivos.

Los cierres centralizados eran un concepto que nos hubiese sonado a "chino"

Los viajes eran largos, pesados y monótonos. No existían las autovías y todo "kisque" viajabamos por las Carreteras Nacionales. Lo bueno de aquello es que mientras viajabas tenías la posibilidad de conocer todas las poblaciones que te encontrabas en el trayecto, y digo conocerlas, ya que te daba tiempo de sobra a mirar muchos detalles de la población porque normalmente se montaban unos atascos impresionantes por el tramo de Carretera Nacional que atravesaba el pueblo.

La capacidad del Seiscientos, era la increíble cifra de cuatro personas, aunque aquello en la gran mayoría de los casos se convertía en un "aforo ilimitado". Acontecía como algo normal, lo que hoy no se nos ocurriría ni por asomo. Las madres llevaban a sus bebés en la parte delantera, sobre su regazo porque aparte de que las sillitas para coche no existían (o eran un privilegio), se suponía que era lo más seguro para viajar. Detrás podías ver de todo: la abuela, los niños, los capazos. Recuerdo como si fuese ayer, la siguiente frase: "agacháos que está ahí la pareja de la Guardia Civil". Esa frase íba dirigida a los ocupantes de los asientos traseros, ya que perfectamente podíamos ir tres adultos y tres niños, que sumados a los de delante podía alcanzar la impresionante cifra de ocho o nueve personas embutidas en aquel Seiscientos. Incluso se llegaban a hacer concursos para ver que cantidad de gente se podía meter en él.

Lo paradójico del Seiscientos es que fué un utilitario creado para moverse por la ciudad, y como he dicho al principio, al tener el motor en la parte trasera y un sistema de refrigeración pésimo, lo hacía el peor coche para moverse por la urbe. Más de un Seiscientos ha sido el inolvidable compañero en las lunas de miel de miles de parejas.

Empezó a fabricarse en España alrededor de 1957 y el último Seiscientos que se fabricó fué en el año 1973. De las casi 800.000 unidades que se fabricaron, hoy en día solo quedan en circulación unos 10.000. El Seiscientos fué un mito que aún hoy en día nos sigue trayendo recuerdos inolvidables y aires de libertad.


Sobre esta noticia

Autor:
Vinaches (26 noticias)
Visitas:
2585
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

×
¿Desea borrar este comentario?
Borrar
0
+ -
Responder

Elena (10/06/2010)

Muy bueno. Me has transportado a aquella época.

0
+ -

Vinaches (10/06/2010)

Gracias Elena. Eso me pasó a mí conforme lo iba escribiendo. Saludos

4
+ -
Responder

TOÑI (10/06/2010)

Años 70,un 600, mi tia, mi madre, mi primo, mi otro primo, su hermana la mayor, la pequeña, yo, mi hermana, el vecino del primero, las toallas, la sombrilla, los bocatas, las sillitas para las mamis, las palas y ratrillos, la ropa limpia para los "nenes",...
Eso no era un coche era una lata de sardinas y por su puesto el aire acondicionado a condición de que bajaras la ventanilla, pero son uno de los mejores recuerdos.olé por el 600

1
+ -

Vinaches (10/06/2010)

Era increíble ¿verdad Toñi? Como digo en el título fué toda una odisea inolvidable. Saludos

3
+ -
Responder

nuria (11/06/2010)

y ... tan inolvidable vinaches, uffffffffffffff... cuantos recuerdos!! Todos apretados, los trastos, parece increíble (visto desde ahora, con espaciosos coxhes) que en un espacio tan pequeño cupiesen tantas cosas y personas. Y sobre todo, cosas tan maravillosas que siempre quedarán en nuestro recuerdo haciendonos brotar una enorme sonrisa.
Besos amiga mía.

1
+ -

Vinaches (13/06/2010)

¿Y el ochocientos cincuena de tu padre? Eso era todo un "lujazo". Cuatro puertas increíbles y se bajaban todas las ventanillas. Que recuerdos Nuria. Como lo hemos pasado. Besos

2
+ -
Responder

Duke (14/06/2010)

Precioso artículo. Me ha encantado ese tono burlón tan gracioso. Como a otros lectores me has sabido transportar a tiempos pasados, y eso que mi padre no tuvo un 600, pero conozco todas esas sensaciones, mezcla de cómicas ( visto desde el día de hoy), y de románticas.
No dejes de escribir.

1
+ -

Vinaches (14/06/2010)

Gracias Duke. Me ha gustado tu comentario

1
+ -
Responder

Manuel González García (05/10/2010)

Tu estilo de escribir y el mio se parecen, y esta vez te me has adelantado en el tema del artículo, yo llevaba pensando escribirlo algún tiempo, mi padre tuvo un gordini, el que llamaban el coche de las viudas, poraue si que cogia bien los 90 y se salia en las curvas.Yo lo utilice cuando iba a la universidad.

1
+ -
Responder

Manuel González García (05/10/2010)

TodavIa le conservamos ,tiene 45 años, y cuando le veo me parece mentira que lo condujese, como mido 1,82 casi me daba la cabeza en el techo, y como este era curvo no necesitaba parasol es mas e tenia que encorvar para ver bien el parabrisas,¡¡Que dolores de espalda!!La calefacción nunca funciono bien y era mas sano no usarla pero en invierno habia con uun rascador por las mañanas....

1
+ -
Responder

Manuel González García (05/10/2010)

...quitar el hielo en que se convertia por dentro la humedad de la respiración.Recuerdo igual que tu el dia que mi padre monto el retrovisor exterior,solo el derecho, era logico que no llevasen, si casi no habia coches a los que ver por el retrovisor. y el dia que puso los cinturones de seguridad, que de seguridad no tenían nada.

1
+ -
Responder

Manuel González García (05/10/2010)

Recuerdo el primer viaje, mi padre al volante, mi madre embarazada de copiloto y atras mis dos abuelas y una tia abuela y yo alternado los tres regazos, y el canario en su hermosa jaula, Madrid-Benidorm 9 horas de viaje, eso si que era salir de viaje.
yo cuando tenía 18 hize un Madrid- Bsrcelona, haciendo noche en Zaragoza. ¡¡Que recuerdos!!

2
+ -
Responder

Vinaches (05/10/2010)

Gracias por tus comentarios. Y si, creo que tienes razón, tenemos estilos parecidos. Bueno, puede que me haya adelantado en el seiscientos... pero el gordini, era dentro de su misma época otro coche digno de hacerle un artículo. Recuerdo que mis tíos tenían otro, ¿era aquel que tenían que ponerle peso delante para que se estabilizase? que tiempos...

2
+ -
Responder

Manuel González García (05/10/2010)

Si era el que decían que había que ponerselo , por lo de que a 90 se salía de las curvas, pero ni mi padre ni yo se lo pusimos, y yo lo conduje 9 años, pero siempre te decían esa frase, sobretodo en gasolineras y talleres.Tuve que dejar de usarlo habitualmente porque su velocidad media empezaba a estar muy por debajo delos coches "modernos" de finales de los 80