Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Tu Web Coach escriba una noticia?

Señores del Gobierno: ¿Por qué España no emprende?

26/11/2014 20:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Eso que el gobierno llama fomentar el emprendimiento y por lo que se da a sí mismo palmaditas en la espalda, no es tal, sino que es un tanto que quieren apuntarse gratuitamente. El que quiere emprender, emprende. No le detiene el mero hecho del coste o el tiempo que tarde

Hace una década, la puesta en marcha de una empresa tomaba en España una media de 143 días; hoy se ha reducido a 13.

Eso asegura el informe del Banco Mundial Doing Business. Esto no quiere decir que no quede ya campo para mayores mejoras. Pese a haber escalado muchos puestos respecto al año pasado en el ranking mundial que mide el tiempo y coste de trámites para iniciar un negocio, seguimos estando a años luz del resto de los países más avanzados. El año pasado estábamos en el puesto 142, de 189 posibles, a la altura de Afganistán y Gaza. Este año nos colocamos en el 74, siendo España además el país avanzado que más ha podido recortar el tiempo para crear una empresa.

No me siento muy orgullosa. Si somos en 2014 el país (avanzado) que más ha sido capaz de recortar, y aun así nos colocamos en el puesto 74, es que el proceso era una verdadera basura y que ahora es una verdadera basurita. Pero en fin, bienvenidos sean los resultados, que por supuesto serán motivo de auto-atribución de medallas varias por parte de nuestro gobierno.

Pero la carencia de afán emprendedor en nuestro país (en 2013, solamente un 5, 2% de la población se decidió a liarse la manta del emprendimiento a la cabeza) no se puede atribuir únicamente a la lentitud del aparato del Estado en cuanto a factores que se pueden medir en un informe, como el coste de poner en marcha un negocio, el acceso el crédito, la protección de inversores minoritarios o la resolución de insolvencias.

Como aseguro en el post ¿Tienes madera de Emprendedor?, de mi blog sobre Coaching para Emprendedores, pese a que ciertamente hay características innatas que ayudan a unas personas a ser más proclives a emprender, como la tolerancia a la incertidumbre, la falta de carácter emprendedor en España tampoco es, contrariamente a lo que muchos piensan, cosa de la genética. No se nace emprendedor o funcionario, con madera de emprendedor o madera de artista. Como decía antes, sí hay matices heredados a través de los genes, que pueden mostrar señales minúsculas en nuestra personalidad, como pueden ser la mayor o menor capacidad a la hora de tomar decisiones, el arrojo o la tolerancia a la incertidumbre.

Si bien es cierto que nuestros genes pueden tener relación con la calidad de los circuitos neuronales implicados en, por ejemplo, nuestra toma de decisiones, también es verdad que, si no los entrenamos, da igual tener una calidad superior o inferior. Es decir, de nada sirve que la genética me haya dotado de grandes capacidades, a menos que las identifique, entrene y ponga en práctica. A la genética, por tanto, hay que aportarle algún que otro granito de arena. La educación, el entorno, nuestra interpretación personal del mundo juegan un papel esencial en esa función. En definitiva, lo que viene a decir todo lo anterior es que en estas habilidades “propias” de los emprendedores, lo único que se requiere es la voluntad, por supuesto, y entrenamiento y educación.

Y es que, en efecto, más que la genética y más que la facilidad o dificultad con que se pueda montar un negocio en un país determinado, tiene que ver la educación, o mejor dicho el adoctrinamiento que recibimos desde pequeños, tanto por parte de los instrumentos de la docencia como de nuestro entorno, o sea, en el caso de España, la falta total de estímulo por buscarnos la vida de otra forma que no sea adquirir un sueldo “fijo”.

"El que quiere emprender, emprende. No le detiene el mero hecho del coste o el tiempo que tarde"

La educación que llamamos democrática y que no es más que un modelo educativo colonial diseñado fundamentalmente para devaluar la dimensión intelectual de la enseñanza, no fomenta que busquemos la mejora y avance constantes en nuestra propia persona, ni que seamos capaces de desarrollar nuestra capacidad de razonamiento crítico e independiente. Muy al contrario, su objetivo primordial es que todos deambulemos de forma irreflexiva por el camino más trillado y no nos salgamos del rebaño, es decir, sacrifica deliberadamente el análisis crítico en favor de la memorización, el aprendizaje rutinario y la ausencia de pensamiento crítico.

Habiendo sido así educados, cuando conocemos a un emprendedor que decide ponerse en marcha en plenos tiempos de crisis, nos echamos las manos a la cabeza pensando que está chiflado y, quizá también, le miramos con un poquito de envidia en el fondo, allá por algún recoveco del inconsciente.

Olvidamos que, en cierto modo, muchos de nuestros abuelos y bisabuelos eran emprendedores, autónomos. Eran artesanos, comerciantes, ganaderos. En mi caso, ambos labradores, de sus propias tierras. Que no valían ni valen un duro, pero eran suyas. Para mí, eran sus propios jefes. En mi familia, el gen emprendedor se saltó una generación entera, la de mis padres, tíos y tías, y casi otra más de no haber sido por mí. De genética, nada. Es este sistema de educar a través de la domesticación y nuestro consentimiento lo que impide que en España seamos más emprendedores. Que pensemos, por inducción, que lo mejor es conformarse con tener un salario precario, pero seguro (aunque ya ni eso) al final de cada mes, mejor que enfrentarse a la incertidumbre de la vida del emprendedor, que no sabe cuánto o si ingresará algo el mes que viene ni al otro ni al otro.

Hace una década, la puesta en marcha de una empresa tomaba en España, de media, 143 días; hoy se ha reducido a 13, decía al principio. Pero estoy segura de que estas cifras no determinan si alguien toma la decisión de emprender o no hacerlo; si son 13 como si son 2. Eso que el gobierno llama fomentar el emprendimiento y por lo que se da a sí mismo palmaditas en la espalda, no es tal, sino que es un tanto que quieren apuntarse gratuitamente. El que quiere emprender, emprende. No le detiene el mero hecho del coste o el tiempo que tarde. En mi caso, por ejemplo, despedí a mis jefes hace casi dos años y en ningún momento se me pasó por la cabeza esta fruslería.

Y así, por fin, España está empezando a hacerse emprendedora. Porque hay miles de personas que piensan que no les queda otra alternativa. O porque, afortunadamente, cada vez hay más asalariados que, en su propia intimidad, reflexionando sobre lo que siempre quisieron hacer y empujados, no por la genética, sino por la libertad del fluir de sus propios pensamientos, o porque están hartos de la esclavitud asalariada. O porque sí, porque empiezan a plantearse que la vida de los otros también puede ser una opción.

Dirigen la mirada perdida hacia el cuadrante superior de su campo de visión y se preguntan: “Y si yo también…”.

Esther Roche

Coach para Emprendedores y Emprendedores Online (creación, mejora y posicionamiento web)

"La educación que llamamos democrática y que no es más que un modelo educativo colonial diseñado fundamentalmente para devaluar la dimensión intelectual de la enseñanza, no fomenta que busquemos la me


Sobre esta noticia

Autor:
Tu Web Coach (7 noticias)
Visitas:
1618
Tipo:
Opinión
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.