Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Grande escriba una noticia?

Sindrome del "Mini Yo"

24/08/2009 10:32 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

Cuantas veces hemos visto repetirse el personaje de la famosa película en nuestra vida laboral

Famosa la pelicula de Austin Powers en la que había un actor que hacia el papel de "Miniyo" que no era más que una copia fiel a menor tamaño de Austin y sus aventuras.

Una vez recordado el tema, llevemos el personaje del Miniyo a la realidad empresarial, y simplemente pongamos cara con alguien que nos rodea y hace justamente esa labor, al pie de la letra, sin miramientos, al milímetro es una copia fiel del Jefe, pero a nivel de "copia" unicamente.

En esa copia, se dan al menos dos condiciones; primero que la copia, desea ser, pensar y actuar como su jefe, de hecho él cree que es el jefe, y seguramente en ausencia de éste, Miniyo ejecutará con igual desprecio su labro, por lo cual, no echaremos en falta al verdadera "Jefe", y en segundo lugar, el Jefe que le encanta tener al menos uno (si no más) Miniyo que lo sustituyan, que sean sus ojos e incluso parte de su cerebro actuante, que será capaz incluso de tomar decisiones en su ausencia aunque en ello se sacrifiquen horas de trabajo, amistades e incluso haya repercusiones negativas en el entorno laboral y para la empresa en general.

Pero, es raro, muy raro que a lo largo de mi vida laboral, siempre he conseguido un Miniyo en el camino, con las temibles ansiasn de emular al Jefe, de ser su mano derecha, de llegar al estado de dependencia casi total y absoluta del uno para con el otro. Pero no temais, normalmente, también he visto como ese mismo Miniyo acaba por derrocar al Jefe e incluso "comerselo", revirtiendose así el proceso de conexión mútua entre ambos seres.

Es bueno ?, es malo ?, pues queda a juicio de los lectores y obviamente del imparable tiempo que dirá cuales son los resultados de la convivencia entre el Jefe monstruo y su pequeña aberración. Sin embargo, y en la mayoría de los ejemplos, vemos que los resultados para el grupo, el ambiente laboral e incluso nuestro bienenstar personal se ven seriamente afectados por la existencia del pequeño ser y del Señor que permite su existencia.

Definitivamente tengo algo claro, no es la manera de surgir en un puesto laboral (al menos no la forma ética y profesional), ni tampoco es la forma de gestión que se espera del supesto "Lider, Jefe, Supervisor, Encargado o cualquiera de los terminos" que confiere mando, poder y capacidad de ejercer y dictar ordenes a los demás.

Las relaciones laborales como las maritales, son difíciles y complejas, el trabajo normalmente es duro y complicado, todo ello se conjuga para que además se complique por personas que no saben, no desean e incluso no les importa que el bien colectivo genera bienestar personal, que el tiempo de trabajo debemos hacerlo lo mas agradable y comunicativo que nos sea posible y que debemos aprender que un trabajo es además seinónimo de respeto, compañerismo y alianzas estratégicas pero no con el fin de dañar y menoscabar al prójimo en beneficio propio, sino en crear el ambiente, las condiciones y la sociabilidad necesaria para generar un bienestar común.

Somos seres humanos y por ello, los únicos en el planeta con la capacidad y la inteligencia de generar "Humanidad".

Gracias,

Jesús Grande

Email: jmanuel.grande@gmail.com

Blog: http://jesusgrande.blogspot.es


Sobre esta noticia

Autor:
Grande (38 noticias)
Visitas:
2239
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

×
¿Desea borrar este comentario?
Borrar
0
+ -
Responder

Usuario anónimo (26/08/2009)

Lamentablemente en la mayoría de las empresas nos conseguimos un "Mini yo". Pero en mi experiencia personal, estos entes por lo general, terminan volcándose en contra de su creador y destronándolo. En otros casos, ha sido el propio creador quien se ha visto en la necesidad de deshacerse de la criatura, avistando las intenciones de la misma.