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¿Somos los tontos de la película?

15/02/2011 16:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

No todos los socialistas utilizan el mismo método para implantar en la sociedad su credo ideológico. Los hay que van de frente y tratan directamente de universalizar su doctrina, como es el caso de los evolucionistas del partido, que fían la expansión en las oportunas reformas. Por otro lado tenemos a los revolucionarios que intentan hacer exactamente lo mismo, pero de manera indirecta, ya que comienzan por destruir intencionadamente la economía que se basa en la propiedad privada de los medios de producción. Los primeros, para conseguir sus fines, se valen de las nacionalizaciones o municipalizaciones progresivas de empresas particulares. Los segundos acuden sin miramientos a la revolución y, si hace falta, hasta el sabotaje.

Aquí en España, José Luis Rodríguez Zapatero por un lado y la privilegiada cabeza de José Blanco por otro, han descubierto una nueva vía para la extensión rápida del socialismo. Piensan que, para conseguirlo, no hay más que tomar por tontos a los ciudadanos de "a pie". Y es lo que vienen haciendo descaradamente desde marzo de 2004 y de manera más intensa desde 2007. Dejando a un lado el amaño de pruebas del fatídico 11M y la creación de otras falsas con muy aviesas intenciones, Zapatero se ha empeñado en considerarnos intelectualmente cortos y comenzó a protegernos, con todo mimo, hasta de la misma verdad, sobre todo desde que se generalizó el crudo zarandeo de la crisis económica.

Las frases del presidente del Gobierno, tan aplaudidas por sus acólitos, son sumamente elocuentes en este sentido. El 15 de enero de 2007, en una entrevista concedida a El País, nos dice sin ruborizarse: ‘ Vamos a superar a Alemania en renta per cápita". El 21 de agosto de ese mismo año se atrevía a decir que ‘ España está totalmente a salvo de la crisis financiera’ . O lo que dijo el 11 de septiembre de 2007, en una intervención ante el Grupo Parlamentario Socialista: ‘ haciendo uso de un símil futbolístico, se podría decir que España ha entrado en la Champions League de la economía mundial’ . Y como estas, Zapatero tiene otras muchas frases que indican claramente su convencimiento de que los ciudadanos españoles no andamos muy sobrados de luces.

No salimos mejor parados con el ministro de Fomento, José Blanco. En la entrevista que concedió el 1 de febrero pasado a la Cadena COPE, en su programa matinal, lo dejó bien claro. Defendió allí las extraordinarias bondades de este Gobierno que ninguno de los que le han precedido han sido capaces de igualar. Y es que, según dice, nadie ha aumentado el gasto social tanto como ellos. Oculta, sin embargo, que ese mayor gasto social es debido exclusivamente al escandaloso aumento del paro, lo que no creo que sea un motivo para enorgullecerse. También silenció el hecho bochornoso de tener en su haber el mayor recorte social de toda la historia de nuestra democracia.

En cuanto al acuerdo alcanzado con los sindicatos y con la patronal sobre la reforma de las pensiones, nos dice que "es un acuerdo importante, de calado, que pone el acento en los temas que más preocupan a los ciudadanos". Y además de garantizar con este acuerdo el sistema público de pensiones para los próximos 40 años, se solucionan los posibles problemas que pudieran presentar la negociación colectiva, la política industrial y energética y, como no, el plan de empleo juvenil y las políticas activas de empleo. Pura palabrería. Y con palabrería no se reduce el paro juvenil que sobrepasa el 43%, ni se racionaliza la negociación de los convenios colectivos que van a seguir realizándose por sectores, en vez de por empresas como sería más lógico.

En dicha entrevista, José Blanco se deshizo en elogios para el esfuerzo realizado por el Gobierno del que forma parte. Nos dice que ha sido este el período en el que más se han subido las pensiones. Oculta, claro está, que nunca antes en España se habían excedido tanto en recortes sociales, ni se les había ocurrido a nadie congelar las pensiones. Además echa cara al asunto y con el mayor descaro nos dice que este año se han revalorizado el 1, 3% todas las pensiones. Es inconcebible semejante patraña, salvo que nos tenga por algo peor aún que por tontos, ya que, aunque José Blanco no anduviera sobrado de luces, sabe perfectamente que ese 1, 3% es algo que se debía a los pensionistas por el comportamiento del IPC durante el año 2010.

El proceso que se ha venido siguiendo, sobre todo desde 1995, es muy claro. Puesto que, hasta ahora, era obligatorio mantener el poder adquisitivo de las pensiones, la ley dictaminaba que la revalorización de las mismas debía producirse de manera automática, en función de la evolución del Índice de Precios al Consumo (IPC), a través de formulas estables. Esto es, a principios de año las pensiones subían en el porcentaje que el Gobierno estimara que iba a subir la inflación. A final de año, si había una desviación al alza en el comportamiento del IPC, era obligatorio compensar esa diferencia. Y esta compensación debía materializarse en una paga en el mes de enero del nuevo año por el importe perdido a lo largo del año anterior. Y esa diferencia de mayor inflación hay que agregarla mes a mes a la paga mensual de cada pensionista.

Y de noviembre de 2009 a noviembre de 2010, en vez del 1% que había previsto el Gobierno, la inflación se disparó hasta el 2, 3%. En vista de lo cual, los jubilados estaban perdiendo cada mes un 1, 3% de poder adquisitivo. El importe correspondiente al año 2010 fue hecho efectivo en una sola paga en enero de 2011. Pero además, para mantener el poder adquisitivo de las pensiones al finalizar 2010, era obligatorio aplicar, mes a mes, ese 1, 3% a la pensión de manera definitiva. Así que, diga lo que diga José Blanco, esto no es una revalorización de las pensiones. Se trata de abonar unos atrasos que se debían a todos los jubilados. Una de dos: o somos rematadamente tontos, o es que en el Gobierno.se han pasado de listos.

José Luis Valladares Fernández

Criterio Liberal. Diario de opinión Libre.

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