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Stand By & Democracia

16/09/2013 10:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Grupos anónimos son los responsables de los senderos por los que transita la población mundial. Son ellos quienes deciden el estado de bienestar y recortan los derechos elementales de los ciudadanos

 

Stand by significa “estar en espera”, esta es la definición principal y correcta; y democracia es una forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la sociedad. Por lo cual sería atinado decir que nuestra democracia se encuentra en “espera”, que es lo mismo que decir “detenida” o “frenada”.

Haciendo uso del derecho ciudadano de emitir nuestra opinión a través del voto, ejercemos nuestro poder de elección, cumplimos con la responsabilidad cívica de elegir un gobierno que nos “represente” y que “vele” por el “bienestar de todos. Sabido es que el hombre no es perfecto, por ende es proclive a equivocarse, pero ese también es un derecho adquirido. No se equivoca el que no hace nada.

Lo grave en un estado democrático es que el gobierno, no ejerza su poder en beneficio de todos o por lo menos de la mayoría del pueblo. Entonces no es representativo del contingente, es decir del conjunto de la población, por lo cual no debería tener la potestad de decidir y como consecuencia no está velando por el interés de la totalidad de la ciudadanía. Cuando esto ocurre es cuando se produce un “crack”, una fisura que tiende a profundizarse si no se modifica la actitud.

La economía mundial también se encuentra en “Stand By”, a la espera que quienes deciden el derrotero a perseguir en este planeta, pacten o definan la conducta a seguir. Ya no dependemos de nosotros mismos, existen grupos anónimos que son quienes realmente gobiernan los países. Se reúnen con los   políticos y mandatarios del mundo y son quienes dictan las directivas.

Los países todos poseen su propia idiosincrasia, son estados independientes territorialmente, pero con la “globalización”  sus gobiernos, sus estados de derecho no dependen de sí mismos. La globalización es la unificación de mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas.

Una vez instaurado el “régimen de globalización mundial” se han perdido preponderancias, así como las correctas facultades jurisdicciones. El nacimiento  de la globalización ha provocado un estado de “sumisión y obediencia” que condiciona las decisiones propias del país o estado, pasando a depender de quienes realmente mueven los hilos de la economía mundial. El estado de bienestar mundial a partir de este nuevo “instrumento – poder de gobierno” depende de los diversos intereses, de quien tiene el “toro por las astas”.

Los “grupos ocultos o anónimos” son quienes realmente condicionan este estado de bienestar de la población mundial, son quienes tienen la potestad de definir “legalmente” los senderos y orientaciones a seguir por los gobiernos de turno. “Recortan” nuestras vidas y deciden sobre nuestro destino. Están empeñados en gestar una nueva “mutación humana”, una especie de “robots” que se conviertan en los esclavos del siglo XXI.

La UE no escapa a estas directrices, forman parte de la cúpula, pero también deben seguir categóricos cánones pre-determinados. EE.UU recibe la pleitesía y el vasallaje mundial al más puro estilo del medievo. Al igual que en esa época en que la nobleza y los caballeros rendían homenaje a los grandes señores, la historia vuelve a repetirse, salvo que ahora “algunos” políticos le rinden homenaje a la primera potencia del mundo.

Muchos gobernantes que han sido elegidos “democráticamente” por la población dan rienda suelta a sus ambiciosos sueños  “elitistas” disfrutando de  plenos poderes para hacer y deshacer a su antojo. Han creado una nueva clase social ”privilegiada” pasando a formar parte de un grupo minoritario dentro de la sociedad, pero que se erige sobre ella, con un estatus de superioridad frente a sus pares.  

Debido a esta razón y a contar con la mayoría absoluta de representantes poseen plenos poderes, con lo cual actúan según sus propios criterios, sin medir el alcance y las consecuencias que afecta a la masa de población que los ha elegido. Sin que nos percatáramos y sin darnos cuenta cuando, ni en qué momento nos han convertido en “monigotes” sin voz ni voto, sumisos y serviles. Los Estados, las Naciones o países del mundo se han convertido en vasallos absolutos de las grandes potencias.

Han sido decretado “recortes” que constituyen un atentado gravísimo a los derechos humanos, a los derechos más elementales de los seres humanos. El Estado soberano como la suma de voluntades, fue derrocado, fue herido de muerte y ha fenecido.

La soberanía es el derecho de los pueblos a elegir a sus gobernantes, su legislación, su territorio, y en sus inicios constituía el poder en sí. En 1762 Rousseau realizo un cambio sustancial a esta definición, dotó al pueblo  de un  único poder, enajenando sus derechos en favor de la autoridad. Así que según Rousseau, todos serían libres e iguales, puesto que nadie obedecería o sería mandado por un individuo, sino que la voluntad general poseía el poder soberano. Por lo tanto  es la sociedad quien señala lo correcto y verdadero, mientras que las minorías deberían acatarlo en conformidad a lo que dicta la voluntad colectiva.

El ciudadano cumple la función de dador de poder y de súbdito comprometiéndose a acatarla, pero esto ya es agua pasada. Actualmente una vez que ascienden al poder sufren de  “amnesia temporal” durante los años de mandato y solo siguen su propia inspiración y las “influencias” provenientes de la verdadera cuna del poder.

El surgimiento de algunos movimientos, ha alertado a las autoridades del verdadero sentir ciudadano. En nuestro país el 15M nació con fuerza, pero no pudo lograr sus objetivos. Quizás porque dentro de este movimiento se encontraba infiltrada una “célula cancerígena”. Dentro del aglomerado grupo  organizador existía un factor distorsionante, una falange  menos buena que el resto. Tras varias manifestaciones multitudinarias, exigiendo un drástico e inmediato “stop” a los siniestros trasquiles de nuestras desahuciadas economías, las aguas han recuperado su mansedumbre habitual, se ha calmado la tormenta y por el momento existe otro famoso “stand By”, que mencione al comienzo de este artículo.

En España se han elevado los impuestos, el iva, el irpf, se han creado otros impuestos. Todos ellos forman parte de los tributos que al igual que en el medioevo se “recaudan” vaciando los bolsillos de los contribuyentes, es decir de la población.

En lugar de combatir el fraude fiscal o gravar las grandes fortunas, nuestro gobierno ha preferido recortar los derechos de los ciudadanos elevando tasas e impuestos. Reduciendo solo en diez puntos la tasa de fraude, el Estado recaudaría más de 38.500 millones de euros adicionales anualmente. Sin embargo el partido de gobierno tendió la mano a un núcleo determinado llevando adelante una amnistía fiscal en el año 2012, una buena manera de poner a salvaguardo “algunas fortunas”. 

Los gobiernos insisten en tildarnos de ignorantes utilizando una “neolengua” en lugar de llamar al pan, pan y al vino, vino, es decir tergiversan los términos, utilizando “reformas o ajustes” y en lugar de RECORTES.

Existe una extensísima lista de recortes de derechos que hemos sufrido a raíz de la profunda “crisis” financiera avivada activamente por la mala gestión de políticos y banqueros.

“Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia, no se respetan los derechos elementales de las personas…

La subida escandalosa del gas y de los hidrocarburos han disparado todas las tarifas, porque directa o indirectamente inciden en todos los rubros.

Se está recaudando más, eso es innegable. Los recortes han dañado gravemente a nuestra sociedad y lamentablemente seguirán haciéndolo. La extensa lista de medicamentos que ya no están cubiertos por la seguridad social forma parte de un marcado camino hacia la privatización, que es la meta final de los gobiernos.

Hay más de 430 medicamentos, que debemos comprar, con nuestro dinero, con lo cual al dejar de prescribirlos crece  la rentabilidad. Medida ésta que por cierto sumada al resto  que ya se han aplicado va menguando de una forma alarmante  nuestros magros ingresos.

Si la seguridad social pasara a formar parte de empresas privadas, el estado lograría aligerar sus compromisos y favorecer a estas con un negocio muy rentable y lucrativo. Pero sucede que este tipo de medidas podrían considerarse “Ilegales” porque el Estado está obligado a proteger al ser humano. El objetivo del gobierno en este sector, al privatizar la seguridad social, (que es lo mismo que decir que pasara a formar parte de un negocio privado) recibirá una alta rentabilidad, esclavizando al ser humano.

Siguiendo su línea de “reformas” está siguiendo parámetros equivocados e insolidarios. En el corrillo de la esfera política se escuchan rumores a voces de las modificaciones aun por llevar a cabo, como por ejemplo las que atañen a las prestaciones por desempleo, seguramente reducirán su cuantía y su duración, cuyo proyecto aún inconcluso oscila entre 12, 15 o 18 meses. Recordemos que esta prestación al igual que la sanidad o las pensiones “las pagamos” con nuestros abultados aportes a la seguridad social, no es una dadiva del gobierno.

Asimismo está planteado congelar el monto de las pensiones, sabido es que esto hundiría aún más a la franja pasiva de la población, que ya ha aportado durante su larga historia laboral y es su derecho recibirla ahora a la hora de su retiro.

Bombas y platillos hicieron sonar el famoso rescate, el cual no recibimos pero que seguramente si pagaremos. 100.000.000 de euros de los cuales no se han visto ni un duro, pero del que abonaremos religiosamente un 5%. Han ido a parar a entidades bancarias, las cuales compran bonos, cobran intereses, primas de riesgo, todo modificado por los famosos “grupos corporativos” que escudan desde atrás las diversas operaciones. En estos casos los bonos del Estado son únicamente meras herramientas utilizadas para lograr sus fines.

El anclaje político-económico no son más que patrañas,  mentiras descaradas y encubiertas que nos conducen hacia una servidumbre voluntaria, ofreciéndonos una reforma laboral incompetente que no ha hecho más que recortar los derechos laborales de los trabajadores. Poniendo en manifiesto contratos “basuras” y salarios de “hambre”, todo reivindicado tras una publicidad engañosa, un perfecto camuflaje instaurado para aplacar un posible aumento de poder adquisitivo de la clase”obrera”.

Todas las reformas han sido brutales, han podido ser llevadas a cabo como consecuencia de una mayoría absoluta que gobierna con total libertad y negligencia social. El golpe de efecto aún no se ha visto ciertamente,    pero seguramente resulte de seguir por este camino un estallido social que exigirá responsabilidades y “cabezas”, una moderna versión de la revolución francesa.

Somos un pueblo paciente, sumiso y pacífico, características éstas que ellos conocen sobradamente, pero que seguramente el goteo constante acabara derramando la copa.

Otra de las reformas está orientada hacia la  rentabilización de los impuestos y los peajes en las autovías, financiadas con nuestro dinero.

Esclavizar interesa. Los esclavos forman parte de la “masa sucia”  como nos  denominan. El pueblo ahorcado se vuelve más dócil y está  tranquilidad  es igual a esclavitud.

Mientras sigamos permitiendo que los “todopoderosos” mantengan el poder y nos muevan a su ritmo como marionetas, seguiremos siendo saqueados por los impuestos y recortes, seguirán recaudando más para pagar una deuda “impagable”.

Artilugios, escaramuzas, engaños, intrigas, maniobras… todo al servicio de un fin “amordazar y dominar las masas”. Están sosteniendo los medios de comunicación, que son quienes tienen el sartén por el mango a la hora de inclinar la balanza. El “cuarto poder” tiene la potestad de promocionar las alternativas más convenientes, las que realmente sirvan sin pensar en los efectos colaterales que son desastrosos. Porque interiormente están convencidos de su accionar y de su obrar.

Con nuestra anuencia, hemos permitido que  destruyan los bienes de los ciudadanos, nuestros bienes y aun esto lo justifican ante el Deutsche Bank, en la figura de la primera ministra de Alemania o ante EE.UU y el Banco Mundial.

De no mediar “cambios importantes” nos espera un futuro nada esperanzador, con la privatización de todos los servicios del Estado. Seguramente las infraestructuras que constituyen el monopolio de la Nación serán “vendidos” por el poder político, quienes están sembrando el camino para tal fin y su “acomodo” personal, este y no otro es su objetivo.

Para los ciudadanos de a pie, el dinero de los bancos ha desaparecido, se ha esfumado, se encuentra en paradero desconocido. Los grandes dirigentes mundiales, los políticos que dominan el mundo, si saben dónde se encuentra. Con este dinero se financian indirectamente partidos políticos y sindicatos. Todo muy bien cubierto y camuflado para no levantar sospechas. La política es hipócrita y sucia, la han hecho así la mayoría de los políticos que la practican, valiéndose de mentiras o de verdades a medias.  

Recordemos unas declaraciones realizadas por el presidente de gobierno dos semanas antes de las elecciones (4/11/2011) “Le voy a meter la tijera a todo, salvo a Pensiones, sanidad y educación”. ¿Necesitamos más pruebas?.

Ahora permítanme recordar las palabras de otro presidente, en este caso de Sudáfrica, Nelson Mandela:

“Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia, porque no se respetan los derechos elementales de las personas… Entonces la “democracia” es una cascara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan un parlamento”.

Poco más hay para agregar, creo que es hora de hacer nosotros un “stand by” para meditar, para sacar nuestras propias conclusiones, para dejar de permitir que nos embauquen, nos mientan y nos destruyan. Es hora de resucitar a Rousseau, y ejercer nuestra soberanía con responsabilidad y actuar.


Sobre esta noticia

Autor:
Carolina Martin (101 noticias)
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Opinión
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