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El submarino S-81 "Isaac Peral" supera sus pruebas de puerto

30/01/2022 21:28 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Tras su botadura en mayo del pasado año el nuevo submarino español "Isaac Peral" ha ido superando las sucesivas y sistemáticas pruebas en puerto antes de iniciarse su rodaje en mar abierto, la última de estas pruebas ha sido la puesta en marcha de sus motores en el muelle de pruebas de Navantia

La botadura del nuevo S-81 "Isaac Peral" supuso un auténtico alivio tanto para la empresa Navantia, para la Armada y para cualquier ciudadano español con conciencia de defensa nacional pues significaba dejar atrás años de retrasos, fallos, sinsabores, reinicios y especialmente criticas destructivas y burlas despiadadas que este proyecto vital de dotar a la Armada con un submarino de producción completamente española, sufrió cuando a inicios de siglo e iniciarse su desarrollo se localizaron serios problemas de sobrepeso estructurales que forzaron a rehacer el proyecto prácticamente desde cero.

Es ese aspecto se esperaba quizás algo más de ayuda, apoyo y comprensión con la sana idea en mente que pese a los problemas encontrados, que no eran leves en absoluto, sacar adelante un producto de tal naturaleza seria todo un empujón técnico y tecnológico nacional, una fuente de negocio, exportaciones, trabajo e ingresos de primer orden y una garantía de primera clase para la defensa de España y su seguridad.

Pero no fue así, al detectarse los problemas las criticas destructivas, las burlas y las zancadillas fueron continuas llevando a un extremo rayano en el fanatismo ese lamentable vicio español de criticarnos a nosotros mismos de forma inmisericorde, el bautismo del nuevo navío el pasado mayo sirvió para acallar de golpe tanto cainismo al mostrar una realidad tangible y efectiva, pues era patente que pese a las dificultades España había sido capaz de diseñar y poner a flote su propio submarino.

Ahora bien, como en la construcción de todo nuevo buque este hito de la botadura no basta para empezar a salir a navegar, y más hablando de un submarino, tiene que realizarse aún una batería incesante de pruebas antes de esa salida a la mar y desde mayo pasado lo que la empresa Navantia y la Armada llevan haciendo en puerto sin cesar con la nueva nave, testarla en una continua serie de pruebas para comprobar su idoneidad. Pruebas que se realizan de manera sistemática y sucesiva pues de no realizarse una primera en orden no puede realizarse la segunda y sin verificar esta no pueden acometerse las siguientes y así sucesivamente.

Y en esta ocasión la sucesión de las pruebas, su velocidad de ejecución, el cumplimiento de calendarios y la satisfacción por los resultados en que están siendo acometidas está llenando de optimismo a Navantia y a la Armada sobre las capacidades del nuevo sumergible, un optimismo que contrasta con los momentos agrios que se vivieron cuando la construcción del submarino se vio paralizada.

Pruebas sucesivas

De esta manera tras su bautismo oficial el "Isaac Peral" ha superado ya cinco pruebas vitales.

 

* Embarque de baterías. La instalación de las baterías que llevará el submarino y que en combinación con el motor diésel le permitirán navegar, este sistema sera complementado con el sistema de propulsión AIP, aire combustible, que será instalado a partir del tercer barco de la serie, el S-83 "Cosme García”, y que el S-81 portará cuando a finales de la actual década se le realice su primera gran carena.

En este punto hay que constar que el desarrollo de las otras tres unidades de la serie sigue su calendario previsto, de hecho la estructura de la "vela" de la segunda unidad, el S-82 "Narciso Monturiol", fue entregada ya a la factoría de Navantia en Cartagena e instalada en su estructura en construcción.

* La puesta de tensión eléctrica. En que el submarino recibe corriente eléctrica desde una fuente exterior y se encienden todos sus sistemas por esta inducción de electricidad, o sea comprobar que la corriente eléctrica llega a todos los sistemas del submarino.

* La puesta a flote. Fue un momento muy esperado pues el submarino fue puesto en el agua mediante un dique inundable y se comprobó que evidentemente flota. Fue este un momento bastante señalado pues una de las criticas mas ácidas que sufrió el proyecto fue que cuando sobre plano se detectaron los problemas de sobrepeso una pléyade de derrotistas cenizos se burló del proyecto soltando la jactancia: "muy bonito el barquito pero no flota". Pues si flota y no se hunde, ya a flote el buque fue dispuesto en el muelle de armamento de Navantia donde se desmontó la "vela" del navío y se lleno de andamios para meter nuevos sistemas en el buque el más destacado el novísimo periscopio de ataque recién terminado y ya instalado.

El exito en las pruebas anima al equipo del proyecto a pensar que los plazos de entrega de los sumergibles se cumpliran con éxito

* El arranque de los motores diésel. Los motores diésel del S-81 fueron puestos en marcha y se comprobó que funcionaban correctamente moviendo el eje de cigüeñales que moverían la hélice, aunque para esta prueba esta se mantuvo desconectada y no giró pues el objetivo era comprobar el funcionamiento del motor diésel no probar la impulsión.

* La carga de baterías. Se volvieron a poner en marcha de nuevo los motores diésel para comprobar que pueden cargar las baterías del navío, el éxito de esta prueba demostró que el submarino puede generar su propia energía, proporcionar corriente a todos los sistemas del barco y que estas baterías se recargan cuando el motor diésel está en funcionamiento.

Superadas estas pruebas el buque fue trasladado usando dos lanchas empujadoras, remolcadores, al dique de Syncrolift para realizar la siguiente prueba el arranque de motores y puesta en marcha de la hélice.

Puesta en marcha de la hélice

Para esta prueba el barco es amarrado a una serie de anclajes del dique Syncrolift, siete amarres por cada banda, para evitar todo movimiento involuntario. Se encienden los sistemas, se ponen en marcha los motores diésel, se comprueba que las baterías reciben energía se pone en marcha los sistemas, el cigüeñal empieza a girar y se conecta la hélice.

Y ante el jubilo de marinos y técnicos se comprueba que la hélice funciona y que por tanto el submarino se impulsaría por si mismo, aunque no se mueva debido a los amarres, se comprueba en este test diferentes revoluciones a los motores para certificar su estabilidad y la respuesta de la hélice y se apaga y arranca el sistema varias veces para comprobar su fiabilidad.

El éxito de la prueba animó mucho a todo el equipo involucrado en el proyecto por lo que la prueba de hélice fue repetida unos días después, la prueba se realizó el 19 de enero, ante la ministra Margarita Robles, el AJEMA, la plana mayor de Navantia y mandos de la Armada para certificar que las pruebas hasta ahora son un éxito y el proyecto del submarino marcha a la prevista velocidad de crucero.

La batería de test seguirá, esperándose que pronto se realicen las pruebas de navegación e inmersión en puerto, dos hitos fundamentales, antes de realizarse según lo previsto las primeras pruebas de mar al concluir el primer cuatrimestre de este 2022, por lo que si todo sale como hasta ahora para abril o mayo ya podamos ver al S-81 "Isaac Peral" navegando, sumergiéndose y emergiendo en el mar.

Este es el objetivo y el propósito en que todos los implicados en el programa confían y más certificándose el éxito de la pruebas que sistemáticamente se han realizado hasta ahora.

 

 

 

 


Sobre esta noticia

Autor:
Antonio Rodríguez Jiménez (166 noticias)
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3278
Tipo:
Reportaje
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