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Superdotados en Málaga

12/03/2010 22:39 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

¿Qué sabemos de los superdotados?, ¿quiénes son?, ¿dónde están?, ¿cuántos son?

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Más de 30.000 malagueños son, según la estadística, superdotados. ¿Qué significa esto? La cantidad es la solución de una simple regla de tres. Si el total de la población de la provincia de Málaga, 1.563.261 habitantes según datos del INE a fecha 1 de enero de 2008, es el 100%, ¿Cuánto es el 2%? El resultado nos da 31.265 personas. Este número sería el dato exacto al que hace referencia el título de este artículo. Concretamente 15.460 hombres y 15.805 mujeres. Para hacernos una idea, lleno total en el estadio de fútbol de La Rosaleda y aún quedaría gente fuera.

Este 2% al que se hace referencia es el punto en el que, por amplio consenso en la literatura especializada, se establece el límite entre una persona de inteligencia alta y una persona con una inteligencia excepcional, también llamados superdotados, sobredotados o con alta capacidad intelectual. Ese límite se traduce en un cociente de inteligencia (C.I.) que varía según la escala que se use, pero que oscila entre 130 y 145, aproximadamente.

Si relativizamos estas cifras, nos daremos cuenta de que en cualquier instituto de secundaria de tamaño medio, con unos 500-600 chicos y chicas, tendríamos al menos 10 superdotados. Y dentro de los 165.146 escolares malagueños de enseñanzas obligatorias, podremos encontrar unos 3.300 chicos y chicas, repartidos en los cursos de primaria y secundaria de los colegios e institutos de la provincia.

La detección y diagnóstico de un alumno con alta capacidad intelectual por parte del centro, ya sea por iniciativa del equipo educativo, del Departamento de Orientación o de los propios padres no deja de ser, en la actualidad, un proceso largo y tedioso, a veces tanto que llega a hacerse indeseable, que acaba etiquetando al alumno y que tiene un resultado incierto. Puede ser la aceleración del alumno, es decir, pasarlo a un curso superior, con sus pros y sus contras, o nada más.

La cuestión que se plantea, entonces, está clara. ¿Por qué no existe un mecanismo automático para tratar de detectar a estos chicos y chicas?, y también, ¿porqué no hay después unas clases de enriquecimiento del currículo dedicadas no solo al 2% mencionado, sino al 5% o al 10%, o por qué no, al 20% de los alumnos de mayor capacidad? Con medidas de este tipo se dejaría de considerar rara avis a estos alumnos y se fomentaría también el alto rendimiento. Hasta ahora, las pruebas de nivel que se hacen vienen a certificar el alto grado de fracaso escolar y el bajo nivel de conocimientos que se da en nuestra comunidad. El Informe Pisa apunta a la misma dirección.

Un tal Leo Messi, que con 5 años jugaba al futbol, fue fichado por el FC Barcelona a los 13. Está claro que tenía unas grandes aptitudes, pero si ese club no le hubiese dado un entrenamiento .

El potencial humano que dejamos que se diluya en la masa es verdaderamente enorme. Hay que aclarar que no hablamos de 3.000 genios, sino de chavales, con una gran capacidad de aprendizaje, a los que hay que darles una motivación y a los que se les podría proporcionar o al menos ofertar una formación avanzada complementaria. Uno de los lemas que la Junta de Andalucía quiere hacernos llegar actualmente es el de la excelencia y la calidad; este podría ser un buen camino.

En términos generales, estos chicos y chicas suelen acabar la etapa obligatoria con los mismos resultados que el resto. Es decir, participan del fracaso escolar exactamente igual que sus compañeros. Algunos despuntarán, pero por su propia voluntad, la tenacidad de sus padres o la buena labor de algún maestro o profesor que le haya enseñado que será su propio trabajo el que le lleve al final del camino que está emprendiendo. El resto, conscientes de que aprobar les exige realmente muy poco esfuerzo, se limitan a pasar, año a año, nivel a nivel. De estos muchos se pierden en el camino pues saben que en realidad no hay que aprobar todo para pasar de curso y que además solo se repite curso una vez, después te pasan, y así hasta el siguiente ciclo.

Un tal Leo Messi, que con 5 años ya jugaba al futbol, fue fichado por el FC Barcelona a los 13. Está claro que tenía unas grandes aptitudes, pero si ese club no le hubiese dado un entrenamiento y un apoyo específico, probablemente no sería quien es hoy.

Crear en los centros educativos una cultura de éxito escolar es cuestión de años, pero hay que empezar en algún momento, pues la cultura del fracaso escolar ya existe y nos está comiendo el terreno a todos, padres, profesores y alumnos.


Sobre esta noticia

Autor:
Ajota (3 noticias)
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Reportaje
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