Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Edelweys escriba una noticia?

Tarde para volver 12

20/11/2009 20:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Continua el cuarto capitulo y comienza el quinto

Y si en caso de que lo hubiesen abierto, si lo habrían cerrado o estarían a la espera de alguna resolución judicial.

No tenían a quién acudir para averiguar sus dudas. Tuvieron que aceptar las cosas como se daban y confiar en que todo estuviera en orden.

Lo que si sabían era que si el nombre de Alex estaba en búsqueda y captura, al entrar al país lo detendrían y por ese motivo él no debería volver. Eso era todo de lo que ellos tenían conocimiento preciso.

En algún momento se plantearon consultar con un abogado. Sabían que el silencio de él como profesional era inviolable, pero tuvieron miedo que cuando fuera a investigar, de haber un expediente abierto y que hubiera quedado archivado por falta de nuevas pruebas, cosa que consideraban como la más probable pues suponían que habría un considerable número de ellos abiertos en cualquier comisaría, se volviera a reactivar el caso. Por lo que desecharon esa idea.

Con el tiempo los miedos se fueron atenuando hasta que por fin desaparecieron. Sabían que no volverían a citarlos.

Cuando Antonio se enteró de todo lo que había sucedido inmediatamente decidió que la idea de poner la casa a nombre de sus nietos quedaba en suspenso.

Si uno de sus nietos estaba teóricamente desaparecido era mejor no iniciar ningún papeleo donde figurara su nombre, y no quería ser injusto y dejar afuera a ninguno de ellos.

Cleve tuvo que hacerse el tiempo que antes no encontró para acompañar a su padre a Londres para poner al día todos los documentos que le permitiera a Antonio recuperar su propiedad.

Una vez finalizado los trámites y con los títulos a su nombre les propuso a cada uno, que el día que quisieran irse de vacaciones, estaba a disposición de quien lo desease.

En una oportunidad en que Cleve y Kelly habían ido a Barcelona a visitar a John, decidieron ir los cuatro a conocerla. Pasaron una semana y volvieron encantados con el lugar. Prometieron volver a repetir la experiencia.

Antonio y Stelle fueron en varias oportunidades. Él quería ver si podía encontrar la tumba de sus padres, para llevarle aunque más no fuera un ramo de flores alguna vez. Pero por mucho que se movió y preguntó nadie le dio ninguna información. Todos respondían que había pasado mucho tiempo y que eran muchas las vidas perdidas cuyo paradero se ignoraba. En una de esas visitas en las que seguía buscando a sus padres, Antonio sufrió un infarto sin haber tenido ningún síntoma previo y falleció en el acto.

Cleve y Kelly viajaron a Valencia para ayudar a Stelle que se había quedado sola con los trámites del funeral y así traerla de vuelta.

Ella tomó la decisión que su esposo fuera enterrado en el país que lo vio nacer. -Por alguna razón la vida lo trajo aquí a morir- dijo. Luego le pidió a ambos que el día que muriese ella la trajeran junto a su esposo.

Exactamente el mismo día, un mes más tarde. se vieron en la necesidad de cumplir con su promesa. Stelle al igual que su esposo falleció sin haber presentado signos de dolencia previa.

Después de esto nadie más volvió a ir de vacaciones al lugar.

Capitulo 5

Alex aterrizó en Ibiza cuando era de noche.

Se sentía exhausto y un poco atemorizado. Nunca había estado solo en un lugar desconocido. Esta era su primera experiencia y su juventud no lo ayudaba mucho. Sabía que no estaba allí de vacaciones. No tenía dudas que eso hubiera transformado su visión.

Era una noche calma y cálida típica de esos días de fines de verano.

Se quedó unos instantes en el aeropuerto pensando que haría de ahora en adelante. No tenía la más mínima idea.

Se dirigió a información y preguntó como llegar al centro de la ciudad. Se dio cuenta entonces que aunque su idioma no era bueno, la gente le entendía y él entendía también lo que le respondían. Tenía el típico acento español que su abuelo había sabido transmitirle y eso le ayudaba bastante.

Agradeció en silencio a su abuelo que siempre hubiese deseado que sus nietos hablaran su idioma y se agradeció a si mismo por el interés que siempre demostró en tratar de aprenderlo, pues recordaba perfectamente como Bob huía ante la mínima insinuación de él.

No sabía cuanto tiempo podía pasar hasta que consiguiera trabajo y no disponía de mucho dinero. Sus padres le habían dado todo lo que pudieron reunir en esas circunstancias, pero por cierto no era mucho.

Prefería no tener gastos innecesarios como un taxi por eso espero el bus que lo transportaría al centro.

Cuando llegó se asombro de ver tanto movimiento de gente a esa hora de la noche. En Inglaterra, específicamente en su ciudad natal, casi no se veía movimiento.

Había gente de todas las nacionalidades pero le pareció notar que los que más abundaban eran los ingleses, tal como le había anticipado su amigo y su padre.

Eso lo alegró, por lo menos no se sentiría tan extraño pese a no conocer a nadie.

Recordó que ya había pasado dos aduanas, la de Francia primero y la de Ibiza después sin ningún problema.

No titubeó en buscar un hotel donde poder registrarse, pese a que no olvidaba las palabras de su padre recomendándole que fuera “invisible”.

Preguntó por un hotel económico. Le indicaron una especie de pensión

a donde solían ir muchos de los jóvenes que se animaban a vacacionar contando con escasos recursos.

Cuando llegó a su habitación no tuvo conciencia si era grande o pequeña, limpia o sucia, agradable o desagradable, cayó como un plomo sobre la cama y se quedó completamente dormido.

Despertó en la madrugada, en medio de sudores gritando el nombre de Sophie con voz ronca y entrecortada.

Miró a su alrededor desconcertado. Por un momento no supo donde estaba. Todo era desconocido para él.

Su corazón latía apresuradamente, estaba empapado en sudor y sentía una opresión en el pecho que no le permitía respirar con facilidad.

Tardó en darse cuenta que había sido sólo una pesadilla.

Una horrible pesadilla en la que Sophie le pedía ayuda y él estaba inmovilizado y no podía socorrerla. Ni siquiera podía emitir un sonido para hacerle saber que estaba allí y que intentaba ayudarla. Sophie lo llamaba desesperadamente, y al no poder hacer nada por acudir en su ayuda, se sentía sofocado y respiraba agitadamente.

Se tranquilizó un poco al pensar que había sido una pesadilla. Nada más.- Una pesadilla- se repitió. -Una pesadilla que ya pasó-.

Lo que él todavía no sabía que volverían a repetirse con frecuencia despertándolo en medio de su sueño como un delirio atormentador.

Se dirigió al baño con la intención de tomar un baño de inmersión pero notó que en ese hotel no había bañera. Se puso bajo la ducha de agua caliente y se quedó allí perdiendo la noción del tiempo.

Cuando sintió que estaba más tranquilo y que podía respirar con facilidad se dijo que era tiempo de salir de ella.

Se secó y envolvió su cuerpo con la toalla. En esas condiciones volvió a tirarse sobre la cama. Se volvió a quedar profundamente dormido

A la mañana siguiente se levantó muy temprano. Despertó con cefaleas por lo que debió recurrir a su clásico blister de paracetamol.

Se sentía mejor y ya no pensaba con angustia en esa horrible pesadilla que lo había despertado la noche anterior, aunque sí se preguntaba si Sophie estaría necesitándolo.

Pensó en ella con tristeza. Cuánto tiempo pasaría sin volver a verla? Y qué haría o qué le diría el día que volviera a verla. Querría ella volver a hablarle? Lo perdonaría algún día? Alex concluyó que jamás volvería a tener a Sophie a su lado. Jamás. Y en sus ojos sintió una nube que le nublaba la visión. Tenía que empezar a entender toda la realidad que estaba viviendo si quería seguir adelante. Pero esa verdad lo llevaba a una soledad total y sobre todo a saber que no la tendría más a su lado, que jamás sentiría el calor y el sabor de sus labios, el placer de hacer el amor con ella, de vivir la pasión que le despertaba en cada encuentro.

-Y ella - se preguntó - que estará pensando de mí, y de mi abandono?. Me olvidará fácilmente? Encontrará pronto a alguien que ocupe mi lugar? O estará como yo, condenada a vivir esta soledad desgarradora? Podrá borrar de su mente todo lo que hemos vivido juntos? Podrá volver a creer en alguien? O los que sigan detrás de mí pagaran lo que ella considera mi desamor y mi abandono? Si tan sólo pudiera decirle que la sigo amando igual que siempre. Y entonces, como le explicaría mi separación?

Cómo podría entender un mensaje tan contradictorio como el de te amo pero te dejo, me voy? -

Y Pete, su amigo de toda la vida, que estaría pensando de él? Él que lo conocía a fondo. Que conocía su manera de pensar y de actuar. Que conocía sus sentimientos por Sophie.

Alguno de los dos creería la versión que iban a darle sus padres? Las creería él si la situación fuera a la inversa. Suponía que no. Pero si no la creyera, que creería en cambio?

-Será mejor que a partir de ahora deje definitivamente de pensar en esto

porque sino voy a enloquecer. Tengo que poner un punto final a mi vida anterior y empezar a construir una nueva aquí. Sino logro esto, será mejor que me vuelva y declare lo sucedido- razonó con lógica.

Sintió que tenía hambre, recordó entonces que no había cenado la noche anterior y salió a desayunar por los alrededores.

Salio del bar y busco un puesto donde comprar su periódico ingles favorito, el Sun. Quería ver si había alguna noticia del accidente. Le dio una ojeada superficial hasta que la encontró. Empezó a sentir un escalofrío que le recorría todo el cuerpo que se continuó con una ola de calor que lo sofocó. Tuvo náuseas y pensó que iba a vomitar. Se apoyó contra la pared del local, sintiendo que las piernas le temblaban. Un hombre que pasaba por el lugar le preguntó si se sentía bien o necesitaba ayuda. Le hizo un gesto con la cabeza que no necesitaba nada pero ni siquiera pudo decir “gracias”, no consiguió que su garganta emitiera sonido. Hizo varias respiraciones profundas y leyó el artículo en su totalidad. Era bastante escueto.

¨ Un peatón fue atropellado en la madrugada de ayer en Green Street, en la intersección con Rooksmead road, en Sunbury on Thames, por un automovilista que se dio a la fuga sin prestarle ayuda humanitaria, por lo que el peatón falleció. Una testigo del lugar ha dado datos fidedignos del probable conductor quien se encuentra prófugo…¨

Alex sabía ahora que no sólo lo buscaban por homicidio sino también por abandono de persona. No quiso pensar que pena podrían imponerle si lo encontraban.

Se preguntó como les habría ido a sus padres. Si los habrían llamado a declarar y en ese caso como les habría ido. No tenía manera de averiguar nada. El único contacto, su tío John, probablemente todavía no sabía nada, pues aunque su padre ya le hubiese escrito la carta, todavía no lo podía haber recibido.

Miró desesperadamente a su alrededor, sin saber que hacer. Fue a un supermercado y compró dos botellas de whisky. Volvió al hotel y se encerró en su habitación. Bebió hasta quedarse dormido. Cuando se despertó todos los recuerdos volvieron a su mente. Volvió a leer el artículo del diario. Se emborrachó nuevamente.

Durante dos días lo único que hizo fue emborracharse en la habitación del hotel, de la que salía sólo para comprar mas bebida. No probó un bocado de comida.

Al tercer día, cuando despertó con una intensa cefalea, después de tomar dos paracetamoles, se puso bajo la ducha caliente durante un tiempo y decidió pasarla a agua fría. El impacto que sintió con el cambio de temperatura lo hizo estremecer pero le provocó una sensación de alivio en el cuerpo y sintió que su mente se despejaba bastante. Se envolvió en una toalla y se sentó sobre la cama.

- No puedo seguir haciendo esto. Tengo que empezar a afrontar la situación si pretendo seguir adelante- se dijo en silencio. -Tengo que dejar de ser Alexander para transformarme en Alejandro. Tengo que esperar a que las cosas sucedan para saber donde estoy parado, puesto que no tengo manera de enterarme de nada. Tengo que tener fe y alegrarme cada día si la policía no viene a detenerme. Tengo que buscar un trabajo y comenzar una nueva vida. Tengo que ponerle punto final a mis pensamientos negativos. Nada puede cambiar lo sucedido. Nada. Me parece que son muchos “tengo”, pero creo que es la única forma de no hundirme en un pozo del que no podré salir si se profundiza. Mis padres han hecho mucho por ayudarme y lo siguen haciendo, supongo, no puedo defraudarles. Tengo. Tengo. Tengo. Tengo que hacerlo y voy a hacerlo-.

Se vistió y salió a la calle.

Hacía casi tres días que no comía nada. Entró a un bar y pidió un desayuno inglés.

Después de comer un par de huevos revueltos con bacon, pidió un té y se puso a leer los diarios disponibles para los clientes. Se trataban de diarios locales y no le interesó mucho.

Se levantó, se dirigió a la barra del bar y le preguntó al camarero si sabía de algún trabajo.

-Yo no tiene todavía los papeles en regla - le dijo titubeante, en un español del cual no se consideraba un experto – pero yo necesita encontrar un trabajo. No tiene preferencias ni horarios - Estaba cumpliendo con lo prometido a su padre de no mostrar demasiado su documentación. Primero trataría de conseguir un trabajo como lo hacen los inmigrantes ilegales, si no lo conseguía, recién entonces, recurriría a su documento y tendría que esperar a ver que sucedía.

El camarero le contestó, sin demostrar mucha compasión por su situación, que lo lamentaba, pero no tenía conocimiento de ningún pedido. -Sabes si alguien puede ayudarlo a mi ?- volvió a insistir Alex con la esperanza de conseguir una respuesta. El camarero levantó sus hombros en gesto de “no se y no me importa” y se alejó.

Miró a su alrededor para imaginar quién podría ser el encargado. Vio a una persona de unos 40 años, que estaba a cargo de la caja. Decidió probar suerte con él.

Se dirigió hacia donde estaba para hacerle la misma pregunta-


Sobre esta noticia

Autor:
Edelweys (185 noticias)
Visitas:
477
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.