Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Carolina Martin escriba una noticia?

Tiempo de Reflexión

16/07/2015 09:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Definirse, votar, confiar… son términos todos que manejamos quienes a conciencia deseamos un verdadero giro político en el país, y por ende en toda la sociedad. Votar en “tiempos revueltos” no es una tarea nada fácil…

¿Qué o quienes verdaderamente nos representan? ¿Qué partido político cubre las expectativas del grueso de la población? ¿Hay alguno que sea totalmente fiable? Hasta hace unos pocos días estaba convencida que había un partido que marcaba significativamente la diferencia. De hecho me he involucrado en su lucha en post del bienestar general de toda la población, sin embargo… Ahora mismo me lo estoy pensando…

El día 15 de mayo de 2011, un fenómeno protagonizado por diversos colectivos, marca presencia en una multitudinaria manifestación de personas anónimas indignadas e impotentes ante diversos hechos que afectaban al grueso de la población. Este movimiento, marcaba la presencia ciudadana ante la caótica situación que vivía la mayoría de la sociedad y exigía una democracia participativa. La acampada de un grupo de personas en La Puerta del Sol de Madrid fue el puntapié inicial al nacimiento del movimiento, del que posteriormente se nutriría un nuevo partido político, al que quienes anhelábamos un cambio, abrazamos. Como un reguero de pólvora comenzaron a surgir simpatizantes y los engranajes emprendieron un ritmo continuo en la formación de éste y otros partidos que veían la luz merced a la mala gestión llevada adelante por los partidos tradicionales.

Partidos tradicionales que desde el nacimiento de la “democracia” en nuestro país se convirtió en un “bipartidismo”, donde elección tras elección se fueron repartiendo la gran tarta. Millones de personas a lo largo y ancho del país vieron crecer en su interior un fortísimo sentimiento de verdadera democracia, de protagonismo, de soberanía. Los llamados partidos emergentes comenzaron a cobrar fuerza y a crecer. Las intenciones en alguno de ellos eran buenas, y quizás aún de forma sigan siéndolo, pero para ello es menester que dejen de ser meras intenciones y se conviertan en hechos,

La sociedad está harta de lo mismo de siempre, de la llamada “casta política” y su politiquería barata cuyo costo ha sido más que excesivo y abusivo. La población esta saturada de la su demagogia, de su insolidaridad y su inexistente empatía para con los más vulnerables, exige un presente y un futuro más justo, equitativo, distributivo y equilibrado. La población vive “indignada” y ha sido cruelmente despojada de sus derechos y de su dignidad. De ahí, que tras sufrir en carne viva el tsunami bipartidista en el que solo se han beneficiado la clase de “elite” privilegiada de siempre, sufra las nefastas consecuencias de injustos recortes destinados a desposeerla de todos sus bienes y derechos.

Tanto la impotencia como la indignación están marcando los últimos resultados electorales, de los cuales existe algún partido tradicional que aún no logra digerir los resultados y mucho menos aceptarlo. En sus estrechas mentes no cabe reconocer que se han excedido y que las personas posean tanto el derecho como la facultad de razonar y tomar una posición diferente de la que ellos hasta ahora han usufructuado. Se resisten, utilizando diversas estrategias que les han beneficiado en el pasado, pero que al ser tan inmensa la decepción y el sufrimiento social ya no hacen mella en los votantes. En definitiva para estos partidos solo formamos parte de la gran masa de “votantes”, números destinados a recabar votos valiéndose de todos los medios posibles en post de lograr ganar. “En la guerra y en el amor, todas las armas son válidas” parece ser que siempre se han regido por este dicho popular. Y vaya si las han utilizado… ¡Y de qué manera!. Enriqueciéndose ilícitamente, defraudando, traficando con influencias, manipulando la justicia, escarneciendo al oponente, manipulando… En fin el prontuario puede llegar a ser demasiado extenso, pero también crudamente certero.

 Ante este panorama nada alentador los partidos emergentes comienzan a subir como la espuma, y a cobrar protagonismo armados con la verdad, la justicia y la democracia. ¿Izquierdas o Centro? Sinceramente a muchos ciudadanos de este país les da igual con tal de cambiar el panorama político del país. De lo que estamos muy seguros es de que es imprescindible acabar de un plumazo con la opresión que nos domina, el temor que intentan meternos en el cuerpo, la inhabilitación de los derechos elementales, la injusticia social y laboral, y toda la herencia maldita de la pésima gestión de gobierno que viene de tiempos inmemoriales… ¿Acaso se remonta a 1996?, yo creería que sí. Allí comienzan nuestros descalabros, no así la corrupción que comenzara mucho antes.

El crac económico comienza a gestarse en esa legislatura con la llamada “burbuja inmobiliaria”, hoy nos pasa factura… Políticas equivocadas que solo han favorecido a banqueros, grandes empresarios, holdings, grupos financieros son las responsables de la calamitosa situación en la que malvivimos millones de personas en esta sociedad con la tasa de paro más alta de Europa, con salarios sumergidos, con represión, leyes mordaza y… ¡En fin no vale la pena mencionar lo que todos sabemos sobradamente!

Derivadas de estas carencias sociales surgen las diferentes corrientes y grupos que han dicho ¡Basta Ya! Y con sobrada razón por cierto. El surgimiento de partidos como Podemos o Ciudadanos ha marcado la diferencia para la población y constituyen la piedra del escándalo en los partidos tradicionales. Lógicamente han visto mermados sus votos, pero ¿Qué esperaban?. Seguramente seguir rigiendo nuestros destinos a su gusto y gana, despojándonos de todo, porque eso es justamente lo que han hecho. Nos han despojado hasta de la dignidad, han sembrado vientos vigorosos por ello solo pueden esperar recoger tempestades, no merecen otra cosa. Nos han mentido, nos han defraudado, nos han burlado y se han enriquecido haciendo a los ricos más ricos, mientras los pobres somos más pobres y miserables…

Pero en todos los partidos, y digo todos nuevos y de los otros, existen “elementos” de todo tipo. Están los leales a la causa y quienes son leales a “su” causa, que solo buscan du propio bienestar. También en los nuevos partidos políticos existen lamentablemente este tipo de elementos molestos para la sociedad. Y esto es justamente lo que debemos evitar a toda costa o simplemente estaríamos cambiando los colores azules y rojo, por un morado o naranja que podrían llegar a ser más de lo mismo.

Últimamente se han realizado elecciones internas o primarias en uno de estos nuevos partidos y a causa de ello han salido a luz “trapos sucios” que resulta imprescindible desechar. No queremos más corrupción, no queremos más acomodos ni personajes que se aferren al poder y a su sillón ocupando múltiples cargos. No queremos más colocaciones a dedo, ni fraudes electorales ni de ningún tipo, esta realidad es algo que debe entrarles en la cabeza. Ha habido y hay elementos que abrazan la ineficaz “casta” y que pretenden instalarse cómodamente en sus posibles escaños y el pueblo no quiere más de lo mismo. En un cajón de manzanas donde existan unas pocas podridas acabarian pudiendo al resto y por ello es necesario botarlas al contenedor.

Grecia es el ejemplo de un pueblo que no se conforma, que lucha, que exige y que arriesga… ¡Para meditar!

¡Basta Ya! Significa que debemos acabar con el servilismo político, con los trepadores, con el fraude, con las digitalizaciones… “amigos de… hijos de…” ¡No más de ello! Si verdaderamente se quiere “cambiar la realidad del país” no podemos permitirnos ningún renuncio. Probablemente a sus líderes iniciales se les haya ido de las manos, debido al flujo de votantes o simpatizantes y al hecho de haber delegado funciones en algunos elementos equivocados, que han traicionado la confianza… Todo es posible pero lo que no es posible es que se salten valores éticos y morales, que se voltee la cabeza o que se boicotee a quienes realmente desean hacer las cosas bien y recuperar las verdades bases del sentir popular.

Ha nacido un grupo dentro de uno de los nuevos partidos políticos con fuerza, con ganas, con gente que se la juega por velar por el bienestar de todos. Este grupo es el único que preserva los orígenes del movimiento 15M de los que se nutriera y mamara el partido. Sin embargo no solamente los han escarnecido sino que han sido ignorados y suplantados objetando sus alegatos o sus denuncias… Hay algunos miembros de esta nueva cúpula que están actuando al igual que la repudiada casta “Has lo que yo digo mas no lo que yo hago”  van abanderados con un emblema y en penumbras obran exactamente al revés de lo que predican.

Siempre he mantenido que la política es sinónimo de hipocresía, ¡lamentable! Falsedad, esas son algunas de las cosas que ya nos han hastiado, si queremos un cambio verdadero, no podemos transitar por derroteros arcaicos. Es hora de cambiar y de cambiar de verdad. Es hora de dejar de hacerle las cosas fáciles a quienes solo intentan derrotarnos con mentiras y trampas, utilizando todas las armas a su alcance…

Este nuevo partido se debe al PUEBLO, a las personas, a la verdad… No se puede permitir malversación,   defraudación, irregularidades de ningún tipo. Si queremos ser honrados e equitativos debemos predicar con el ejemplo. Paridad, conciencia, igualdad, libertad y DEMOCRACIA deben ir de la mano pero no solo en la teoría, sino en la práctica. El pueblo no desea ser ni utilizado no defraudado, no podemos caer en los mismos errores. Es hora de rectificar y denunciar lo denunciable así como erradicar los posibles canceres antes que comiencen a expandirse y nos conviertan en enfermos terminales del sistema político del país.

Yo aún creo que es posible un cambio, no solo posible, es necesario para que la enmarañada realidad en la que vivimos desaparezca y se convierta únicamente en un mal recuerdo.  No es necesaria una revolución, no es necesaria la arbitrariedad ni la violencia. Vivimos un mundo civilizado, organizado, lo único por lo que debemos abogar es por construir no destruir. Y para construir, es necesario hacerlo con bases bien solidas que permitan edificar la nueva sociedad, horizontal, un verdadero estado paternalista que bregue por el bienestar de todos los ciudadanos de forma equitativa y solidaria.

Estamos heredando los despojos de un país en ruinas que han defalcado, arruinado, empobrecido y endeudado… Seguramente no será nada fácil la tarea, pero más difícil aún será si continuamos rigiéndonos por viejas corrientes políticas que nos han conducido al abismo en el que estamos.

Rectificar es de sabios, indagar y dimitir puede ser la fórmula adecuada para restaurar el partido. Creo que podemos hacerlo… ¿Qué seria acertado hacer y ejemplificaste? Disolver la lista votada para evitar favoritismos, llamar a elecciones nuevamente con una esencia participativa y TRASPARENTE y remover ciertos dirigentes que ya pretender erigirse en verdaderos “mandatarios” opresores cuando aún no ostentan ningún cargo relevante en el Estado. Si queremos ganar hay que llevar a cabo esta “limpieza” interna para dar ejemplo o estaremos condenados a caer en la demagogia, la tiranía y el engaño. ¿Lista oficialista? No, definitivamente no es el espíritu ni la idiosincrasia del partido, listas planas son las que hacen los partidos tradicionales, y están demodé. Queremos horizontalidad y participación por parte del pueblo, esa es parte de la justicia social que se ha predicado y la que ha logrado tantos adeptos…

Democracia es el gobierno del pueblo, esa es la verdad que debe movilizarnos y que debemos defender, nos lo hemos ganado y es lo que nos pertenece. Hemos abogado por la trasparencia, pues debemos predicar con el ejemplo… Aún es tiempo, rectificar es de sabios, antes que sea demasiado tarde y sea la ambición de estas personas malintencionadas las que nos priven de un futuro.

Una última reflexión… Grecia es la cuna de la Democracia, y un ejemplo ante la opresión Europea… Mantiene una deuda que es la consecuencia de su estado actual, y… ¿nosotros? ¿Sabemos realmente en cuanto se ha incrementado la deuda en esta última legislatura?. Por ello han asumido la posición de lacayos ante un país que tras las dos guerras mundiales quedó sumido en una profunda crisis y con una deuda imposible de pagar. A este país en 1953 le fue personada más del 60% de su deuda ¡parece haberlo olvidado! Pero además… ¿Por qué permitimos que intenten embaucarnos afirmando que nuestro país le ha prestado dinero al país heleno?, cuando quienes lo han hecho son las entidades bancaria PRIVADAS de nuestro país. ¡Quizás las mismas que han rescatado con el erario público! Y por cierto las mismas que no han devuelto el dinero y que alguna de ellas ha sido “malvendida”,  dejando deudas multimillonarias sin amortizar para agregar a la larga lista de pérdidas en el balance gubernamental.

 

 

 


Sobre esta noticia

Autor:
Carolina Martin (101 noticias)
Visitas:
769
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.