Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Culturadesevilla escriba una noticia?

Tras las huellas de Hispalis (I)

27/06/2011 09:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Hispalis , la Sevilla romana, la ciudad que llegó a ser capital de uno de los conventus en los que se dividía la Bética, permanece muy escondida en la ciudad actual. Sin embargo, existen ciertas pistas para hacernos una idea de cómo fue la ciudad que tanto añoraron los sevillanos del Renacimiento. No en vano, en las paredes de las Casas Consistoriales se esculpió S.P.Q.HIS. (el Senado y el Pueblo de Hispalis) en clara alusión al pasado romano de la ciudad.

Las Columnas de la calle Mármoles son nuestro punto de partida para conocer Hispalis. Existen dos grandes períodos en la Sevilla romana, la ciudad heredada de los turdetanos y que se iría modificando durante la época republicana, la que se encontró César cuando luchó contra los hijos de Pompeyo en la Guerra de Hispania; y la ciudad de época imperial que alcanzaría su gran esplendor durante el reinado de Adriano. La zona comprendida entre las calles Bamberg y Argote de Molina albergaría el foro, la gran plaza pública, en época republicana. Precisamente en esta zona de la calle Mármoles se alzaría un gran templo que se completaría con otra serie de edificios civiles cuyos restos han aparecido en la citada calle Argote de Molina y bajo la iglesia de San Alberto. Con la llegada al poder de Augusto, tras la muerte de Julio César, el Imperio romano se convertirá en el más poderoso del mundo conocido y sus ciudades compitieron por ofrecer lo mejor de sí mismas. Hispalis no se quedó atrás y emprendió una serie de reformas que llevaron a la monumentalización de la ciudad. El foro se trasladó, según apuntan varias hipótesis, a la zona de la actual Plaza de la Alfalfa, quedando el viejo edificio de la calle Mármoles en desuso, relegado a un segundo plano.

Más sobre

No será hasta el siglo II d.C., bajo los reinados de Adriano y Antonino Pío cuando esta zona de la ciudad vuelva a recobrar protagonismo. En este momento se reconstruye el edificio existente dando lugar a las columnas que hoy conocemos. Sobre el uso que tuvo este edificio, los expertos no se ponen de acuerdo. Históricamente se ha apuntado hacia un templo que tendría seis columnas en su fachada (lo que se conoce como 'hexástilo'), las tres que se ven en el foso de la calle Mármoles, las dos de la Alameda de Hércules, que serían trasladadas tras la reforma de este espacio en 1574 y una sexta que se llevó a los Reales Alcázares en el siglo XIV pero que, partiéndose por el camino, quedó abandonada a la altura del convento de Santa Marta (plaza Virgen de los Reyes) hasta el siglo XVIII. Seis columnas que formarían ese hipotético pórtico de acceso a un templo. Sin embargo, estudios recientes han hecho dudar a los arqueólogos e historiadores hasta el punto de poner en tela de juicio que el edificio fuera un templo . En primer lugar, las basas de las columnas son distintas, cuatro de ellas serían jónicas mientras que una, la que se halla más cerca del firme de la calle Mármoles, es ática. No se conoce templo romano alguno donde las basas de una misma fachada sean distintas. Esto podría explicarse con una posible reutilización de materiales, pero hay más indicios de que el edificio no fuese un templo. Cuando se excavaron los cimientos de las columnas hace unos años se descubrió que cada una de ellas apoya sobre un grueso muro independiente conectados entre sí por otro muro que recorre las diferentes columnas. Esto es bastante inusual ya que no hay indicios de podium , el zócalo sobre el que se asentaban los templos romanos. Un templo de la magnitud de estas columnas hubiera requerido un podium de al menos cuatro metros de altura por lo que resulta cuanto menos paradójico que en los cimientos no haya restos de él. Pero aún hay más ya que en excavaciones cercanas (calle Muñoz y Pabón y calle Aire) aparecieron en los años ochenta y noventa dos nuevas columnas situadas a eje con las de la calle Mármoles. Además, en la excavación de Muñoz y Pabón aparecieron dos grandes losas al mismo nivel que las basas de las columnas. Tendríamos por lo tanto hasta ocho columnas que formarían parte de un mismo edificio. ¿Y qué edificio podría tener estas dimensiones? Pues descartado el templo, algunos arqueólogos e historiadores apuntan hacia la posibilidad de que se trate de un pórtico de acceso a una zona monumental donde se hallaría un templo dedicado a Liber Pater del que no se tienen más vestigios que una placa de mármol encontrada en esta zona y que hace referencia a un Collegium dedicado a dicha divinidad.

La idea de pórtico tampoco convence a la mayoría de los expertos precisamente por la monumentalidad de las columnas. Normalmente, las plazas porticadas que rodean a templos suelen ser de menor altura que los propios templos, para que éstos destaquen. Sólo hay que ponerse junto a las columnas de la Alameda de Hércules (cuyos capiteles, por cierto, pertenecen a otra excavación) para hacerse una idea de las proporciones del edificio al que pertenecieron. Lamentablemente, cuando en el siglo XVI fueron extraídas las columnas, nadie hizo un dibujo de cómo se encontraban distribuidas en el solar de Mármoles, o al menos no se ha conservado dicho documento. Sin duda, hubiera sido de gran ayuda para conocer un poco mejor el misterioso edificio del que apenas tenemos datos y que parece resistirse a desvelar sus secretos.


Sobre esta noticia

Autor:
Culturadesevilla (1750 noticias)
Fuente:
culturadesevilla.blogspot.com
Visitas:
1129
Licencia:
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas
Lugares
Organizaciones
Empresas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.