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Ulibarri, el constructor que recibe concesiones millonarias, se quedará con El Mundo de Valladolid

22/04/2013 19:51 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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José Luis Uribarri está implicado en el ‘Caso Gürtel’ y son conocidas sus técnicas mafiosas para lograr sus objetivos

La obsesión del que será nuevo dueño de El Mundo de Valladolid, el empresario José Luis Ulibarri Cormenzana, implicado en el ‘Caso Gürtel’, por tener cada vez más influencia en la política de la Comunidad y, por extensión, de todo el país, ha tenido un poderoso aliado: los medios de comunicación. No en vano ha procurado introducirse en el accionariado de emisoras de radio, televisiones y periódicos para luego intentar comprarlos a bajo costo.

Fue propietario del 20% de Punto Radio (socio por ende del Grupo Vocento), además de dos cabeceras (en Soria y Burgos, asociado en ambos casos con Unedisa, editora de El Mundo), y dueño de una rumbosa red de televisiones locales en Castilla y León, Ulibarri dio el golpe en marzo de 2007 al hacerse con la propiedad del Diario de León, el periódico líder en la provincia, tanto en ingresos como en difusión, que era propiedad de Santiago Rey y por el que pagó la friolera de 36 millones de euros, 6.000 millones de las antiguas pesetas.

Ulibarri, de origen burgalés, comenzó sus primeros pasos en el sector de la construcción en Ponferrada (León) como empleado de otro implicado en el ‘Caso Gürtel’: el gallego José Martínez Núñez (alías don Pepe), dueño de Teconsa, con quien trabajó como aparejador y de quien aprendió sus técnicas -sobornos, chantajes, etc.- hasta que se independizó para crear Begar Construcciones y Contratas SA, una de las empresa del ladrillo que llegaría a ocupar un puesto destacado en sucia competencia con el que fuera su patrón.

Un ejemplo de cómo se las gastan estos empresarios son las denuncias que Ulibarri presentaría contra Martínez Núñez, acusado de ordenar un incendio en las instalaciones de Begar y en Retecal, esta última fue la plataforma de proyección a los medios de comunicación del exaparejador. Los hechos sucedieron en la madrugada del 19 de febrero de 1999, cuando dos encapuchados lanzaron varios ‘cócteles molotov’ en las oficinas con una nota: ‘Primer aviso’.

‘José Martínez Núñez ordenó a los hermanos José Manuel y Timoteo Pintado Palomo, que procedieran a causar daños en la sede de las empresas Begar y Retecal. José Manuel y Timoteo Pintado, titulares de la agencia de detectives D’Ajenti Hermanos y detenidos a finales de 1999 por su presunta relación con los atentados a la empresa berciana del industrial Gumersindo Castro [incendio de hormigoneras en Villamartín de la Abadía}, encargaron a su vez el sabotaje en las oficinas de Begar a sus empleados Rafael Wolfgan Pérez Álvarez y Giustavo Alonso Melcón", según el escrito de diligencias previas del Juzgado de Instrucción número 3 de Valladolid, que acabó por archivar el caso en 2004.

"Estos dos empleados", añadían las diligencias, "se personaron en Valladolid con sendos pasamontañas y portando garrafas de gasolina, un martillo y un objeto cortacristales, procedierona romper la luna de cristal del portal, por donde introdujeron el líquido inflamable, que causó daños superiores a los 601.000 euros (...) Los hechos pueden revestir las características de un delito de coacciones y daños por parte de Alonso Melcón, los hermanos Timoteo Palomo y el constructor José Martínez Núñez".

[Rafael Wolfgan Pérez Álvarez no aparece mencionado en el escrito ya que se suicidó en julio de 1999 tras dejar una carta manuscrita en la que afirmaba que se había negado a asesinar a Xosé Cuiña -entonces 'conselleiro' de Obras Públicas de la Xunta de Galicia y delfín de Manuel Fraga- por encargo de los hermanos Timoteo Palomo].

La aventura de José Luis Ulibarrri junto a Hidrocantábrico y Caja España en Retecal fue, como ya se ha dicho, la plataforma de proyección a los medios de comunicación. Y desde el primer momento, sentó las bases de una desastrosa gestión, con constantes enfrentamientos entre sus socios que acabarían al borde de la quiebra y haciendo inviable la empresa de televisión, apropiándose de la misma a precio de saldo.

Ulibarri, que sería presidente de Retecal desde 1997 hasta 2004, entró en el Consejo de Administración de ONO y había buscado desesperadamente el apoyo institucional de la Junta de Castilla y León. Sus mejorables relaciones con Isabel Carrasco, exconsejera de Economía de la Junta y de Caja España, no propiciaron el acercamiento deseado. Además, las simpatías de la Carrasco hacia Martínez Núñez eran un obstáculo añadido. Sin embargo, Ulibarri fue uno de los adjudicatarios del reparto de licencias de Frecuencia Modulada. También de contratos de seguridad (Athena Seguridad) y servicio de limpieza (Seralia), adjudicados por Caja España.

Fachada de El Mundo de Valladolid. Foto: Carlos Arranz

José Luis Ulibarri comenzó su andadura en el panorama informativo con Televisión Castilla y León, al crear una amplia red de cadenas televisivas en toda la Comunidad. Su único objetivo siempre ha sido que los medios empujen su verdadero negocio, la construcción, y la sanidad privada. Una vez agotada la burbuja del ladrillo, Ulibarri se situó en el nuevo nicho de negocio y se hizo accionista de referencia de Sanitarias de Inversiones SA, propietaria del Hospital Campo Grande de Valladolid, de Paracelso, etc.

En este nicho también ha entrado en Valencia -hospital de Liria- y en Madrid, por ejemplo, en la adjudicación de las obras y la gestión del nuevo hospital Infanta Leonor de Vallecas y en el consorcio -con otras seis empresas- que resultó agraciado (hospital Vallecas SA), que recibe 15, 4 millones de euros de canon anual por el centro hospitalarario.

Pero mientras construía viviendas por medio país, a la vez que se hacía cada vez con más obra pública, tanto de la Junta de Castilla y León como del Gobierno central, Ulibarri empezó a tener cada vez más fijación por José Martínez Núñez, dueño a su vez de La Crónica de León, y quien fue su jefe en sus inicios en los negocios inmobiliarios. Por eso, en 2007 dio el gran golpe en la mesa, al adquirir por 36 millones de euros el Diario de León. Se trataba no sólo del periódico con más ventas e ingresos de la provincia, sino de uno de los más emblemáticos de la Comunidad. El Grupo Voz no se opuso a la venta, pese a que era uno de sus más importantes medios. Pero la desorbitada oferta, muy alejada de la realidad económica y empresarial pero con el dinero del ladrillo como baluarte, era irrechazable.

Después llegarían El Correo de Burgos, el Diario de Soria (ambos con acuerdos con Unidad Editorial, editora de El Mundo), Punto Radio, la fusión de Televisión CyL con Canal 4... Todo para lograr tener cada vez más impacto en el universo mediático. Pero siempre con un denominador común: la reducción de las plantillas y de sus condiciones laborales para seguir creciendo.

Quizá el Diario de León es el mejor ejemplo. Porque aunque las ventas se han ido reduciendo, al igual que los ingresos publicitarios, tal y como sucede con todos los periódicos, el decano de la capital leonesa sigue siendo el que mayor difusión y relevancia tiene en la provincia.

La primera gran medida de Ulibarri en el Diario se produjo en junio de 2010. Fernando Aller, el que había sido director del rotativo durante 13 años, y que llevaba en la redacción desde 1979, fue despedido sin apenas tiempo para despedirse de sus trabajadores, sin motivos y sin explicaciones. El sustituto fue el que fuera periodista de La Crónica y hasta entonces director del Diario de Soria, Pablo Lago.

Y entonces empezaron los grandes recortes en el periódico nacido en 1906. El primer paso fue el cierre de la rotativa, con el consiguiente despido de 12 trabajadores. Algunos de ellos fueron absorbidos por Calprint, la empresa participada por El Mundo que imprime en Benavente desde entonces el periódico leonés. Eso supuso, entre otras cuestiones, que el ya desaparecido El Mundo de León (que hasta su cierre mantenía un acuerdo con el Diario para que ambos periódicos fueran más baratos para los suscriptores, una especie de 2 por 1) se dejara de tirar en la ciudad zamorana y se trasladara a Medina del Campo, pese a que es obvio que la distancia con León es mayor.

En estos dos últimos años Ulibarri ha seguido 'adelgazando' el Diario. Primero, despidiendo a seis redactores, dos de ellos de la delegación en Ponferrada. Después ejecutó un ERTE (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) para doce trabajadores, todos de la sección de administración y publicidad, y que aún se mantiene. El último paso ha sido la rebaja del 5% del sueldo de todos los periodistas del periódico.

A ello se añade que desde que llegó Ulibarri los trabajadores ya no tienen la cláusula de libre disposición, que podía ser de 360 euros mensuales, así como el complemento de antigüedad, que sólo mantienen la consolidada hasta el año 2007.

Las ganas de construir un imperio mediático desdeñando el trabajo de sus profesionales se ha visto también reflejado en RTVCyL, la televisión de la que es propiedad junto otro empresario mediático y constructor: Antonio Miguel Méndez Pozo. Después de crear una cadena con Óscar Campillo a la cabeza -criado a los pechos de ‘don Pepe’ y en la actualidad director de Marca-, y tras la contratación de decenas de periodistas para la sede central, situada en Valladolid, los despidos no tardaron en llegar (ya se habían producido algunos en las delegaciones antes de la fusión entre Televisión CyL y Canal 4).

Primero fueron 37 trabajadores los que dejaron en 2011 la cadena autonómica, que entonces alegó problemas de contabilidad para justificar un ERE encubierto. Después, en diciembre de 2012, otros 15 empleados, justo antes de Navidades en ambos casos.

Y todo ello sin que los medios propiedad de Ulibarri tengan un plan claro de futuro, puesto que si en las televisiones se sigue trabajando con equipos heredados de las anteriores cadenas, los periódicos en papel han hecho la transición al formato digital de forma muy tímida. Una web que apenas actualiza y la entrada en las plataformas KioscoyMas y Orbyt es la escasa presencia de las cabeceras de León, Burgos y Soria en la red.

No hay que olvidar que la participación que tenía Ulibarri en Punto Radio se ha convertido en la creación de una nueva emisora autonómica, Radio Castilla y León, que por ahora sólo emite música y apenas se conocen más datos de su entrada en el complicado mundo mediático de la Comunidad.

LOS ‘SUELDAZOS’ DE LOS EMPLEADOS DE ULIBARRI

Un pensamiento común en la sociedad es que por trabajar en la televisión las retribuciones salariales que obtienen los empleados son elevadas. La realidad, es muy diferente. Uno de los casos que ejemplifican este hecho es la empresa RTVCYL, una televisión autonómica que pertenece a los constructores José Luis Ulibarri y Antonio Miguel Méndez Pozo.

En ella sus empleados, personas formadas como técnicos o licenciados, obtienen por sus ocho horas de trabajo una nómina que no llega a la de un mileurista. Además, estos trabajadores que habitualmente tienen que conducir un vehículo no cobran el pertinente plus de peligrosidad y sus horas extras únicamente pueden ser gratificadas con horas libres.

Por si pareciese poco, muchos de los empleados de esta televisión (más de los que parece) están contratados a media jornada, aunque en realidad estos profesionales acaban realizando más horas para conseguir sacar adelante ese trabajo que mantiene al gran imperio mediático.

A estas ‘maravillosas’ condiciones laborales hay que sumar las de aquellas personas que están contratadas en la sección de programas, la mayoría con contratos por obra y servicio. En verano estos contenidos televisivos hacen un parón lo que conlleva que todos sus empleados sean despedidos para volver a ser contratados en septiembre. Sin duda, es una buena fórmula que permite ahorrarse el pago de vacaciones a sus trabajadores a pesar de que éstos pierdan su antigüedad y dos meses de paro.

No debemos olvidar la importante labor que desarrollan en esta empresa los becarios, estudiantes que acaban convirtiéndose en imprescindibles ya que en realidad hacen las mismas funciones que un empleado más, obviamente sin cobrar.

Y aunque los empleados de RTVCYL cobran rigurosamente a principio de mes, sus sueldos han sido congelados desde el año 2011 a pesar de que existían un convenio que regulaba un aumento.

EN OTRAS COMUNIDADES

Las excelentes relaciones de José Luis Ulibarri y el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, son patentes en las multimillonarias obras adjudicadas a Begar -siendo, por lo general, la oferta más cara de las presentadas o directamente otorgada a dedo- y en las vacaciones a bordo del yate que el empresario posee.

El alcalde presumía de su amistad con Ulibarri en El Día de Valladolid el 5 de julio de 2006. La amistad llevó al primer edil vallisoletano a sacar la cara por los implicados en la ‘Gürtel’. En la inauguración del VIII Congreso de Nuevas Generaciones de Castilla y León, el alcalde mostró una portada del periódico La Razón, en la que aparecía el entonces juez Baltasar Garzón junto a un mono. ‘Os habéis fijado en la cara de horror que tiene el pobre mono, dirá quién es este tío y que va a hacer conmigo’, ironizó León de la Riva, a lo que añadió que esta misma reflexión será que están haciendo los imputados por el denominado caso Gürtel, ya que ‘al final terminaran todos sin cargos ninguno. Esto es una ‘garzonada’ previa a unas elecciones en este país’, según el despacho de agencias.

Antes, León de la Riva se había preguntado si alguien ‘en su sano juicio’ puede pensar que un presidente regional se va a ‘pringar’ por un traje, en referencia al valenciano Francisco Camps.

Entre 2003 y 2009, Ulibarri obtuvo del Ayuntamiento de Valladolid 22, 4 millones en concesiones, según informó Público. Entre las obras adjudicadas figura la canalización de las aguas residuales de la margen izquierda del río Pisuerga, ofertada en mayo de 2007 por 11, 5 millones de euros, y que se vería incrementada en más de un 25%.

El año anterior había recibido las instalaciones del Servicio Municipal de Limpieza en el Polígono de San Cristóbal por 5, 42 millones de euros, cuando había otras ofertas por 4, 65 millones de euros. Un informe de tres técnicos municipales aconsejaban realizar la adjudicación a otras empresas.

En 2004, Begar se llevó el concurso del polideportivo Parquesol al que optaban 22 empresas. La oferta de la empresa de Ulibarri figuraba en el puesto 15.

Otras adjudicaciones han sido una piscina cubierta en 2003, la remodelación de la cubierta del polideportivo Huerta del Rey, en 2008 (también la más cara de las cinco presentadas) o la ampliación de la Casa Colón, en cuya operación se dieron extrañas circunstancias.

Pero los tentáculos de Ulibarri han alcanzado a otras Comunidades. En la Comunidad Valenciana, Ulibarri se alió con el expresidente de Nuevas Generaciones del PP Antonio Martín Beaumont y agruparon en 2005 en Mediamed Comunicación Digital a trece de las adjudicaciones de licencias de Televisión Digital Terrestre. En junio de 2009, Producciones Audiovisuales Digitales Alicante, otra empresa controlada por Ulibarri, se hizo con el control de la Televisión Municipal de Valencia (TMV), al comprar el 80% de las acciones a la adjudicataria original, Canal 13.

En Madrid, los negocios de Ulibarri se han hecho vía del exconcejal de Vivienda Sigfrido Herráez Rodriguez a través de la constructora Rayet. También ha recibido adjudicaciones polémicas -con la intervención de Francisco Correa- en municipios como el de Boadilla del Monte, con su otra promotora inmobiliaria UFC, y cuyo exalcalde Arturo González Panero, también está imputado en el ‘Caso Gürtel’.

El ‘imperio’ que Ulibarri empezó a forjar en 1980, cuando dejó la humilde casa paterna -su padre fue cartero y taxista- en la provincia de Burgos para instalarse en Ponferrada a la sombra de Martínez Núñez, para después crear Begar -acrónimo de sus amigos Benito y García- lleva tiempo tambaleándose. Lo que no impide que su siguiente objetivo sea El Mundo de Castilla y León.

Según publicó el pasado día 13 de febrero El País, el empresario de la construcción José Luis Ulibarri, afronta ahora un complejo horizonte judicial, ya que la Audiencia Nacional que investiga la trama Gürtel ha rechazado el archivo de la causa abierta contra él por cohecho al haber pagado alrededor de un millón de euros a la trama corrupta vinculada con el PP.

Uno de los motivos alegados entonces por Ulibarri fue ‘el efecto negativo que para él tiene la repercusión mediática de la trama Gürtel’. Parece que el constructor, quiere garantizarse, de cara a futuras citas judiciales, un respaldo mediático aún mayor en Castilla y León.


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