Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Gilwellian escriba una noticia?

Una cuestión de crisis

06/10/2009 10:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

¿Realmente la crisis afecta a todos por igual o también tiene incidencia y empeora la situación por el pánico?

La parábola del padre, el carrito y el hijo

Érase una vez un hombre que con esfuerzo se compró un carrito muy mono y lo decoró con un parasol precioso que atrajo poco a poco las miradas de los transeúntes. El hombre mimaba a su clientela con las mejores hamburguesas y perritos calientes del barrio, su simpatía, profundo afecto para sus convecinos, calidad de producto y responsabilidad hizo que cada vez más personas tuvieran constancia de su actividad, incluso más allá de su territorio.

Como el negocio iba en auge, pensó que era el momento de abrir una tiendecita, ya que tuvo suerte de ahorrar un dinerillo y en poco tiempo, de la misma forma ofreció a su clientela los mismos sabrosos perritos calientes y completísimas hamburguesas, ahora con patatas fritas, batidos, donuts y cafés. En poco tiempo, se dió cuenta que solo no podía atender su exitoso negocio y contrató a personal para ayudarle.

Pasaron los años, y fue tal el éxito de su empresa, que gracias a lo próspero de su iniciativa el hombre se casó y tuvo varios hijos, se compró una casita, una caravana y la vida le sonreía. Tuvo la oportunidad de ampliar su negocio y abrir otros comercios en la ciudad, el éxito era abrumador.

Los hijos se hicieron mayores, pero el hombre aún dedicaba su tiempo a su gran pasión, sus famosas hamburguesas y perritos calientes, la calidad y el servicio, la honestidad y sobre las ganas de seguir prosperando, aunque ya tenía todo lo que podía desear en la vida.

¿De qué crisis estamos hablando?

Estaba en proceso de abrir tiendas en otras ciudades, cuando su hijo mayor, ya un economista de renombre le advirtió "¡Papá, qué haces! ¿No sabes que estamos en crisis? ¡Ni te atrevas!", el hombre le hizo caso y renunció a ampliar su negocio, incluso redujo personal en sus acogedores restaurantes y reducir la oferta de sus productos pues, evidentemente su hijo (a quien le había dado todo para ser hombre de bien) no podía estar equivocado y la tele no hacía más que hablar de lo mismo, día a día.

En eso que tras la cautela, la menor oferta y falta de personal, el negocio empezaba a cojear, los clientes dejaban de visitarle, las hamburguesas y perritos ya no eran ni tan baratas ni tan ricas como antes pues tuvo que buscar proveedores más acordes a la situación, y fue cerrando los centros menos productivos.

Despues de dos años, arruinado, cerró el último restaurante y aquel hombre recordó el carrito de su juventud con su precioso parasol, lo sacó del olvido, y regresó a las calles del barrio donde la gente le recordaba y apreciaba por su simpatía y servicio. Siguió ofertando sus apreciadas hamburguesas y perritos calientes de antaño y con una mueca de resignación, exclamaba para si mismo: "!Que razón tenía mi hijo!"

Moraleja: Mientras las terrazas se encuentren llenas todos los fines de semana y la gente no deje de consumir cervecitas, paellas y tapas, salga de fiesta aún estando en el paro y el gobierno anuncie una "ligera" subida en la venta de automóviles como factor de recuperación económica (sinónimo de más endeudamiento) ¿de qué crisis estamos hablando? o_O


Sobre esta noticia

Autor:
Gilwellian (61 noticias)
Visitas:
3414
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.