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Uno ciego, el otro sordo

07/11/2009 18:22 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

¿Es la realidad solamente aquello que vemos?

Conocí a Roberto aquella tarde en que fui a recoger a mi hijo al colegio. Y no me andaré con dilaciones: Roberto era ciego. Aclarado este punto, seguiré con lo que pretendo contar. Aquel día era víspera de todos los santos, los niños habían hecho panellets y los padres estábamos invitados a probarlos en el patio del colegio.!Dulces panellets! De piñones, de coco, de chocolate. Todos hechos por las menudas manos de los alumnos de cuarto de párvulos, entre ellos mi hijo ¿Cómo iba a perderme tal acontecimiento?

Recuerdo que me instalé en un rincón apartado del patio, evitando los corrillos de padres. Yo no conocía a nadie y sinceramente no tenía nada que comentar a esos desconocidos. A escasos pasos de mí estaba Roberto, solo, inmóvil, apoyado en la pared y blandiendo su bastón blanco. Parecía disfrutar. Frente a nosotros, los niños correteaban trazando círculos enlazados unos detrás de otros, como un tren. Me acerqué a él y me presenté.

– ¿Quién es tu hijo? – le pregunté al cabo.

– Es Pablo – me dijo, lógicamente sin señalármelo. Me fijé en los niños.

–!Pablo, hola Pablo! –grité a los niños, para identificar a Pablo. El niño que hacía de locomotora se giró y me saludó. Era el hijo de Roberto. Entonces, llevado por un irrefrenable sentimiento de buen samaritano me puse a narrarle lo que estaba haciendo su hijo.

–Ahí va Pablo, en cabeza. Lleva a todos detrás, en fila. Ahora giran a la derecha. Ahora se caen. Unos encima de otros. Y vuelven a formar el tren y tu hijo el primero...– le iba diciendo. Pero pronto me interrumpió:

–Ignasi, no hace falta que me lo cuentes, que soy ciego pero no sordo –me dijo con tacto.

Me callé. Cerré los ojos. Traté de localizar a mi hijo entre el bullicio de chillidos y risas. Pero no conseguía ni localizarlo, ni situarlo, ni aún menos saber si estaba corriendo, saltando o caído en el suelo.

–No lo intentes, Ignasi –me dijo Roberto. – Para vosotros, nosotros no vemos, pero para nosotros, vosotros estáis sordos.


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Autor:
Con La I De Ignasi (3 noticias)
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Tipo:
Opinión
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